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Colegio Miguel Antonio... Caro para el Icetex

Institución, con sede en Madrid (España), que lleva tres años cerrada. Era la opción para estudiantes colombianos que viajaban becados.

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Alexánder Marín Correa
28 de septiembre de 2013 - 09:00 p. m.
Colegio Mayor Colombiano Miguel Antonio Caro.  / Tomada de UCM
Colegio Mayor Colombiano Miguel Antonio Caro. / Tomada de UCM
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Colombia es dueña de un edificio en Madrid (España), en el que podría albergar a 140 estudiantes. Se trata del Colegio Mayor Miguel Antonio Caro, ubicado en el campus de la Universidad Complutense de Madrid, la institución pública educativa más importante de la capital española. Aunque durante décadas muchos colombianos vivieron becados en este colegio, hoy lleva tres años cerrado y al Estado le cuesta $900 millones anuales. 

Por ley, la institución es responsabilidad del Icetex. Aunque hoy permanece cerrado, con el dinero que paga por administrarlo podría subsidiar el primer semestre de universidad privada de al menos unos 300 estudiantes en Colombia o, en otra alternativa, sostener por un año a 60 estudiantes en el exterior.

Las razones de su cierre son dos: la primera es que en junio de 2010 finalizó el convenio que tenía Colombia con la Universidad Complutense de Madrid, institución que lo administró desde 1975. La segunda es que no ha cumplido con las adecuaciones de infraestructura exigidas en las normas urbanísticas del gobierno español. Es decir, la Complutense, luego de administrar el colegio colombiano por más de tres décadas, lo devolvió sin condiciones para seguirse utilizando.

De acuerdo con el presupuesto aprobado en 2013, el Estado aprobó $1.605 millones de transferencias al Icetex para garantizar el funcionamiento del colegio. Sin embargo, como hoy está fuera de servicio, el dinero adjudicado se gasta en servicios de vigilancia, aseo y asesoría legal. Tan sólo uno de los contratos firmados este año señala que, a través del pago de $263 millones, la abogada Beatriz Eugenia González debe brindar asesoría legal y, de paso, realizar interventoría a otros contratos relacionados con el mismo inmueble.

Otro contrato se formalizó por $217 millones con la empresa española Valmoral, que debe encargarse de hacer aseo dos veces al mes, además de aportar labores de mantenimiento preventivo y jardinería. El tercer contrato, por valor de $400 millones, está firmado con la sucursal de la empresa colombiana Prosegur España. Este negocio se inició en 2011, cuando se pactaron pagos mensuales por vigilancia ($34 millones), por un perro adiestrado ($1 millón 700 mil) y por el alquiler de una caseta ($650 mil). 

Historia

El Colegio Mayor Colombiano Miguel Antonio Caro nació como resultado de un acuerdo firmado entre España y Colombia el 4 de noviembre de 1952. A través del convenio ambos gobiernos se comprometieron a ceder terrenos en sus respectivas naciones para construir instituciones educativas. España edificó el Colegio Reyes Católicos en Bogotá y a Colombia le correspondió un lote en los predios de la Universidad Complutense de Madrid. El plantel colombiano fue oficialmente inaugurado en 1971.

Durante cuatro años, hasta 1975, la administración del colegio estuvo a cargo del Icetex. Ese año pasó a manos de la Universidad Complutense, en virtud de un comodato (contrato de uso gratuito) que se firmó con el Estado. En dicho acuerdo se estableció que la institución educativa debía encargarse del inmueble y, a cambio, otorgar 20 becas anuales, con hospedaje y manutención, a estudiantes colombianos seleccionados para programas de posgrado.

En manos de la Universidad Complutense, las instalaciones se convirtieron en un centro educativo para 20 colombianos becados y 120 de otras nacionalidades que terminaron pagando 700 euros al mes. El colegio quedó dotado de servicios de videoteca, sala de música, biblioteca, aula de informática, laboratorio fotográfico, gimnasio, zonas deportivas y salones de conferencia. Sin embargo, según se lee aún en su página web, su objetivo es brindar residencia a estudiantes.

En junio de 2010, después de 35 años de administración a cargo de la Universidad Complutense, el comodato llegó a su fin. En ese momento, 19 estudiantes colombianos becados vivían en el Colegio Mayor, pero tuvieron que ser trasladados al Colegio Mayor Santo Tomás de Aquino. De inmediato, el Icetex asumió los costos de su manutención hasta finales de ese año. El cambio se concretó a través de un contrato por $165 millones. Las puertas del colegio colombiano Miguel Antonio Caro quedaron cerradas. 

Malestar

Al enterarse de lo que hoy sucede con el plantel donde estudiaron y vivieron en Madrid, varios exbecarios del Colegio Mayor Miguel Antonio Caro exteriorizaron su inconformidad. “Lo que queda en evidencia es la poca gestión que tuvieron las autoridades nacionales frente a este patrimonio colombiano en el exterior. Su cierre frena muchas oportunidades de educación a estudiantes en el extranjero”, expresó la comunicadora social Soraya Carvajal, quien estuvo en el colegio entre 2005 y 2007.

“La responsabilidad es del Icetex. Hoy uno pasa por el colegio y no se ve señal alguna de trabajos para restablecerlo a corto plazo. A varios exbecarios nos parece muy triste que un centro como estos, que tiene tanto potencial para ofrecer oportunidades a estudiantes colombianos, se deteriore sin la intervención oportuna del Estado”, agregó Soraya Carvajal, quien continúa en España desarrollando sus labores profesionales.

Colombia es el país latinoamericano con más estudiantes de posgrado en España. Según estadísticas de la Secretaría General de Emigración e Inmigración del país europeo, a 31 de marzo de 2013 había 4.524 colombianos con autorización de estancia por estudios en este país, de los que 1.663 son alumnos nuevos, es decir, llegados este año. La mayoría residen en las ciudades de Barcelona y Madrid.

Ivonne Paola Mendoza fue becaria entre 2005 y 2007. Cursó un máster europeo en estudios latinoamericanos. “Fue una oportunidad maravillosa con la tranquilidad de tener dónde vivir. Es un pecado que el colegio hoy esté cerrado, sobre todo porque Colombia tiene el más bajo índice de profesionales con doctorado en América Latina. La justificación para tenerlo cerrado por falta de obras no es suficiente”. 

Carmen Stibel Duarte también fue becaria en el colegio en 2005. Cursó un doctorado de medio ambiente y un máster en eficiencia energética. “El Gobierno debería aprovecharlo, porque muchos colombianos que viajan a estudiar se ven obligados a buscar trabajo y por eso se quedan. Si se aprovecha para alojar estudiantes con alto desempeño académico y el compromiso de regresar al país, la ganancia humana sería importante”, resalta.

Consultado el Icetex sobre este increíble caso, esta fue textualmente su respuesta: “El Icetex no ha realizado pagos al Colegio Miguel Antonio Caro por conceptos diferentes a la administración y el mantenimiento. De acuerdo con la Ley 34 de 1969, esta institución quedará adscrita administrativamente al Icetex y el Gobierno apropiará, en cada vigencia, el dinero necesario para que lo pueda administrar”.

Lo cierto es que ya han transcurrido tres años y éste sigue cerrado, pero generando gastos al Estado. Lo único que esperan quienes alguna vez fueron becarios y quienes aspiran a serlo es que el Gobierno valore el potencial que representa tener un plantel educativo en pleno campus de una de las universidades más importantes de Madrid y lo reabra para apoyar la educación superior de muchos colombianos en el exterior.

Choque por la titularidad del predio

Finalizado el comodato se registró una controversia judicial por la propiedad entre el Gobierno colombiano y la Universidad Complutense. La razón fue que, a pesar del convenio que dio vida al Colegio Mayor, el Gobierno nunca se dio a la tarea de registrar el inmueble como patrimonio del Estado ante la Oficina de Registros de Madrid. En julio de 2011, cuando finalmente quisieron hacerlo, descubrieron que desde el 21 de julio de 2009 estaba registrado como propiedad de la Universidad Complutense. 

 

Esto obligó a la Cancillería a elevar una consulta ante el Consejo de Estado para determinar si Colombia tenía potestad sobre éste. El 19 de abril del año pasado, el alto tribunal determinó que el Colegio Mayor Miguel Antonio Caro es parte del patrimonio del Estado y que el Icetex es el responsable de su administración y mantenimiento. De igual forma, ordenó a la Cancillería hacer los trámites para regularizar la propiedad ante las autoridades españolas.

En 2011, cuando Colombia quiso  registrarse como propietario del Colegio Mayor Miguel Antonio Caro, encontró que la universidad lo había hecho en 2009.

En 2007 se habló de cierre En 2010, cuando acabó el convenio entre Colombia y la Universidad Complutense, frente al Miguel Antonio Caro, coincidió con la queja de sindicatos de la institución sobre el deterioro de seis colegios de la institución y del supuesto plan de no arreglarlos para privatizarlos. 

Ese año, el rector Tomás Gómez, negó las denuncias y dijo que si cerraban sería “para hacer obras. No para cerrados toda la vida”. Sin embargo, aclaró que no había dinero para todos los trabajos. Sólo remodelaron el colegio Teresa de Jesús, que costó casi $10.000 millones. Los exbecarios colombianos dijeron que el rumor del cierre corría desde 2007.

Por Alexánder Marín Correa

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