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Durante 24 horas seguidas, en la prisión de Guantánamo, la música que hacía bailar a Occidente en las discotecas se convertía, entre un cuarto oscuro y helado, en la peor pesadilla. A los presos del penal norteamericano en Cuba los amarraban e inmovilizaban, y para que perdieran la razón, el sonido de la música y el nivel del aire acondicionado se elevaban a niveles intolerables.
A ocho años de haberse habilitado la cárcel para recibir a los capturados por las fuerzas norteamericanas en las campañas de Irak y Afganistán, un grupo de músicos anglosajones se ha unido para exigirle al gobierno norteamericano que revele qué repertorios musicales fueron utilizados para torturar a los reclusos.
Según información del diario The Washington Post, decenas de artistas se asociaron con el Archivo Nacional de Seguridad (famoso en Colombia por revelar documentos clasificados relacionados con el narcotráfico), para exigirle al gobierno que revele el infame cancionero. Los ampara la Ley de Libertad de Información, que desde 1966 permite a los ciudadanos el acceso a información gubernamental.
“Mientras Guantánamo siga abierto, el legado de EE.UU. a lo largo del mundo continuará siendo la tortura”, dijo en un comunicado de prensa REM, uno de los grupos firmantes de esta iniciativa. “La música nunca debería servir para la tortura”, declaró Rosanne Cash, hija del grande de la música country Jhonny Cash. También miembros del grupo Rage Against The Machine y Trent Reznor, de Nine Inch Nails, han protestado por las revelaciones no oficiales sobre el mal uso de su música.
Hasta ahora se ha sabido que Britney Spears, Magic Numbers, Rage Against the Machine, Metallica, David Gray, Bruce Springsteen y Nancy Sinatra fueron parte del repertorio usado por los guardias de la prisión. También se utilizaron temas infantiles, como los entonados por Barney, el dinosaurio morado, o los personajes de Plaza Sésamo.