Camila Escobar llegó a la dirección de Colfuturo en uno de los momentos de mayor tensión con el Gobierno. Justo después de que llegara al cargo, el Ministerio de Ciencias publicó, a principios de mayo, un comunicado en el que aseguraba haber encontrado irregularidades relacionadas con el Programa Crédito Beca, que recibía recursos estatales desde 2007 y que Yesenia Olaya, jefe de esa cartera, decidió dejar de cofinanciar.
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Por aquellos días, Colfuturo le salió al paso a los señalamientos de Minciencias. Aseguró que siempre habían actuado con transparencia y que, contrario a lo que decía aquella cartera, entregaron toda la información que le pidieron.
Hoy, Escobar, ingeniera industrial de la U. de los Andes con un MBA de la U. de Harvard y expresidenta de Procafecol, ratifica a El Espectador que Colfuturo siempre ha actuado con diligencia y que tienen una detallada trazabilidad de los recursos que han manejado, incluyendo los del programa Crédito-Beca, estructurado para financiar estudios de postgrado en el exterior. De hecho, asegura, fueron ellos mismos los que optaron por enviar esos documentos a la Contraloría.
Aunque Olaya optó por no continuar con el convenio para financiar ese programa, Escobar —a quien entrevistamos antes de la elección de Abelardo de la Espriella— empezó con una buena noticia: “La Junta Directiva de Colfuturo decidió aprobar los recursos para esta nueva cohorte”, dice. Serán mil estudiantes que, con recursos de la banca multilateral, recibirán ese crédito beca para hacer 950 maestrías y 50 doctorados en el exterior.
Llega a Colfuturo en un momento de relaciones un poco tensas con el Gobierno. ¿Ha conversado con el Ministerio de Ciencias después de esa etapa de confrontación?
Ha sido una relación de casi dos décadas. El primer convenio de la primera alianza público-privada con el Gobierno para Colfuturo se firmó en el 2007 y tuvo un impacto maravilloso. Ese año, la generación era de 350 estudiantes en el programa Crédito Beca y logramos un pico en el 2024 de más de 2000 estudiantes. Fue un crecimiento sumamente significativo en donde quienes creemos en las alianzas público-privadas en diferentes sectores, en particular en la educación, podemos evidenciar de primera mano el impacto que se genera de trabajar en conjunto. Entonces, ha sido una trayectoria excepcional.
La última financiación que dio el gobierno fue para las cohortes 2023, 2024 y 2025. Y esta promoción es la primera que se realiza desde el 2007 sin el aporte del Gobierno y por eso es tan importante la apuesta que la Junta Directiva ha dado para seguir financiando, incluso cuando no hay una financiación en firme por parte del Gobierno.
Esperamos, definitivamente, reentablar esas conversaciones, más allá de los recursos económicos, porque las alianzas público privadas tienen valor en el sentido de que diferentes entes se alinean alrededor de una iniciativa. Y cuando podemos hablar con el gobierno nacional y con otras entidades alrededor de poder ver valor en estos estudiantes que salen del país, regresan y generan valor, pues es supremamente significativo.
Entonces, sí esperamos que esas conversaciones se puedan reentablar. Pero yo, personalmente, no he tenido acercamientos con el Ministerio [de Ciencias].
¿Cuál es el valor de la financiación de esos créditos becas?
Si los mil estudiantes legalizan sus créditos por el máximo de la beca, que son USD 50.000 (dólares estadounidenses), estamos hablando de una inversión de hasta USD 50 millones.
¿De dónde salen esos recursos?
Salen de Colfuturo; de la inversión que ha utilizado para financiar el crédito de los estudiantes. La porción de beca que tradicionalmente asumía el Gobierno, este año la estaría asumiendo Colfuturo. En esta convocatoria la decisión tomada es que no queremos desfinanciar estudiantes. De verdad, de corazón, creemos que hace sentido, que vamos a tener nuevamente esas conversaciones abiertas.
Hasta el momento hemos tenido dos formas de financiación, una es de donantes y la otra es el Gobierno. Las dos tienen que seguir existiendo. Pero parte de nuestra tarea hacia adelante es construir sobre lo construido y pensar cómo debería ser el futuro de Colfuturo en dos sentidos: el primero es cómo está evolucionando la educación superior y qué necesita Colfuturo ajustar en sus procesos para capturar las mejores prácticas en términos de programas. La segunda es cómo nos financiamos para hacer que podamos multiplicar exponencialmente este número, que no sean mil becarios, sino que sean muchos más. Ese es nuestro sueño conjunto.
Al comparar con la cantidad de beneficiarios en años anteriores, ¿se mantiene un número similar?
Eso es lo que nos tiene tan felices. Logramos un número similar al del año pasado, que fueron 1.200 becarios. En 2024 logramos un número máximo: 2.000.
¿Las becas que les ofrecen tienen las mismas condiciones del programa Crédito Beca de los años anteriores?
Es un programa Crédito Beca con un porcentaje con donación potencial del 25%, si cumple las condiciones de regresar al país. En años anteriores hubo unas condiciones adicionales que el programa podía darse el lujo de otorgar que este año no tenemos. Sin embargo, la misionalidad de esta combinación crédito beca que nos ha favorecido. Ha habido años en que ese porcentaje ha sido distinto.
Una pregunta que siempre sale a flote cada vez que se otorgan las becas de Cofuturo tiene que ver con cómo un becario se puede blindar frente a la fluctuación del dólar.
Hoy en día por la forma en la que gestionamos los recursos, efectivamente los créditos se prestan en dólares, de manera que quien asume de alguna manera el riesgo cambiario, somos los estudiantes y digo somos porque yo también lo fui. Tenemos alternativas en alianzas con bancos nacionales en donde los estudiantes a su llegada al país pueden decidir migrar su crédito a un crédito en pesos, pero eso es algo que cada estudiante decide.
A principios de mayo, el Minciencias publicó un comunicado en el que señaló que encontró irregularidades “en el manejo de más de COP 540.000 millones del Programa Crédito Beca administrados por Colfuturo”. Entre otras cosas, acusaban a Colfuturo de no tener una distinción entre los recursos del Fondo y los recursos propios de la Fundación Colfuturo. ¿Cuál es la versión de ustedes?
Sí, efectivamente y como dijo Colfuturo en el comunicado que publicó hace más de un mes, desde finales del año pasado, o inicios de este, Minciencias hizo unos requerimientos de información a los cuales Colfuturo respondió de manera absolutamente diligente y transparente. Tenemos trazabilidad absoluta, no solamente de la gestión de los recursos, sino también de las contabilidades que se llevan, del uso de los recursos girados a los estudiantes, tanto en la parte pública como en la parte privada. Hay absoluta trazabilidad de esto. Esos documentos fueron entregados a Minencias. También se encuentran hoy en día radicados en la en la Contraloría. Hay absoluta transparencia en la gestión de las convocatorias.
El programa de convocatorias es un proceso transparente, con unas fechas claras y con absoluta meritocracia. Es un modelo de evaluación en donde ninguno de nosotros puede realizar ningún tipo de privilegio. Es un proceso absolutamente transparente, auditado y público. De hecho, si entra a la página de Confuturo puede tener acceso a esos mil estudiantes que seleccionamos: pueden ver qué carrera van a estudiar, a qué universidad se van y qué puntaje obtuvieron. Colfuturo lo único que puede aportar es transparencia y diligencia, tanto en la gestión de recursos como en los procesos que lleva a cabo.
Pero, ¿hay algún proceso abierto en la Contraloría?
No, para nada; no hay procesos abiertos. Simplemente, las preguntas que se hicieron a Colfuturo en términos de dónde están los recursos, cómo han sido usados, etcétera, que fueron radicados ante el Minciencias, también están en la Contraloría. Es decir, no hay procesos, pero la información solicitada ya está en los entes de control.
¿Es decir que ustedes le enviaron la información voluntariamente a la Contraloría?
Exactamente.
Minciencias también decía que entre 2009 y 2016, Colfuturo no había entregado documentación contable…
Todo fue entregado de manera diligente y a tiempo.
¿Qué opina del programa de becas que creó el Ministerio de Ciencias para reemplazar este que tenía con Colfuturo?
Yo creo que la educación es un driver de desarrollo. Y para la educación se tienen que sumar múltiples actores y no hay un solo camino. De manera que los programas que apoyen educación primaria, educación secundaria, que apoyen los pregrados y que apoyen los posgrados, todos están navegando hacia el mismo lugar. No creo que sean excluyentes. En la medida en que todos construyamos de manera coordinada y alineada, vamos a poder tener un impacto mucho más grande en un país en donde lo que necesita para tener un desarrollo a mediano plazo es la educación. Muchas veces, las soluciones importantes son opacadas por necesidades urgentes de corto plazo y eso está bien; los países necesitan abordar las urgencias. Pero si no empezamos a construir todos de cara a lo realmente importante que es la educación, podemos tener un país en donde solamente crecen las inequidades, en donde solamente se cierran las oportunidades, en donde solamente se fuga el talento. Así que entre más construyamos hacia el mismo camino de la educación, pues más alternativas va a haber para muchos colombianos.
Si en el siguiente Gobierno no logran restablecer esa relación, ¿Colfuturo tiene recursos para seguir ofreciendo el programa Crédito Beca el próximo año o no?
Nosotros somos muy optimistas en restablecer las conversaciones porque creemos que las estrategias público privadas son muy eficientes y son necesarias. Una parte de esas alianzas es la parte que pasa por recursos, pero no siempre hay recursos. Si hay recursos, qué maravilla que el Gobierno vuelva a poner recursos para una iniciativa como esta, que genera valor. Pero, independiente de esos recursos, creemos que hay formas de financiación y creemos que Colfuturo va a encontrar esos caminos de financiación. Por ejemplo, en esta convocatoria 2026 estamos trabajando de mano de una banca multilateral. No puedo dar los detalles en este momento porque aún es confidencial, pero estamos trabajando para hacer realidad estos sueños. Esa es la misionalidad de Colfuturo. Independientemente de las fuentes de financiación le creemos al propósito, creemos en el impacto que tiene y buscaremos la forma de financiarlo, creyendo profundamente en las alianzas público-privadas. Y agradeciendo absolutamente la apuesta del sector privado en todo esto.
¿Qué opina de la gestión de Yesenia Olaya como ministra de Ciencia?
Creo que la apuesta que tenemos que seguir haciendo como países es justamente a generar conocimiento y ahí hay algo bien interesante: es, justamente, cómo un programa como Colfuturo apuesta, digamos, al desarrollo y la ciencia y la tecnología. En esta convocatoria en particular tenemos 950 maestrías y 50 doctorados. Y esos 50 doctorados esperan y aspiran a construir sobre sobre las premisas de ciencia y tecnología en un país que necesita investigación y desarrollo. En eso Colfuturo se alínea con esa expectativa de ciencia y tecnología.
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