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En la mañana de este jueves, 5 de marzo, se llevó a cabo la versión 37 del Premio Cafam a la Mujer, el cual tiene como objetivo resaltar los proyectos sociales impulsados por mujeres y que han tenido un alto impacto en sus comunidades. Cecilia Murillo fue la ganadora.
“Chechy”, como es conocida, nació en Apartadó, Antioquia, y desde pequeña siempre estuvo interesada en la moda, pero, “soy una mujer afro, con discapacidad. En mi época era impensable que una mujer pudiera aspirar a un tema de moda”, recordó.
Justamente esas barreras fueron las que la impulsaron a viajar en 2011 a Medellín. Allí empezó a trabajar con el programa Tejiendo Historia, enfocado en personas con discapacidad, madres, cabezas de hogar y cuidadores. “Hacíamos todo un tema artesanal, trabajando para las empresas del sector de la ropa interior y los accesorios”, añadió.
Este proyecto llevó a que en 2015 creara la Fundación Moda y Flores, con la que, hasta el momento, ha beneficiado a 3.490 personas y visibilizado 1.050 emprendimientos. Con este galardón, confesó, espera poder cumplir su siguiente sueño: tener un punto físico para poder centralizar los procesos y montar un laboratorio creativo.
En cuanto a las menciones de honor, la primera fue entregada a Adriana Vanessa Tisoy, lideresa indígena inga y representante de Putumayo, quien ha impulsado con su proyecto Sumaglla Manoy una herramienta para que su comunidad fortalezca sus saberes ancestrales y sus raíces.
“Lo hacemos principalmente desde el tejido, un oficio artesanal que realizamos no solamente las mujeres, sino que se han vinculado también hombres y niños”, dijo y añadió que, en la actualidad, tienen niños desde los 4 años interesados en aprender a tejer y a sembrar los frutos nativos “del territorio, en vez de tomar un celular”. Tisoy, por su labor, recibió COP 25 millones.
La segunda, por su parte, fue entregada a Ángela Aguirre, empresaria y representante de La Guajira. Con la Fundación Lovenet impulsa un programa de nutrición, agua segura y acompañamiento a más de 500 niñas y niños del pueblo wayuu. Con este reconocimiento, Aguirre recibió COP 25 millones.
Otro de los galardones que se entregó durante la ceremonia fue la “Distinción Mujeres llenas de Vida”, que fue otorgada a Isis Viviana Tíjaro, antropóloga y representante de Magdalena, por su labor con su proyecto Roja Semilla, por medio del cual busca promover la educación menstrual, la salud hormonal menstrual ovulatoria y los derechos menstruales.
Por medio de este proyecto, Tíjaro lidera procesos pedagógicos que ya han impactado a más de 450 personas en comunidades educativas, rurales y urbanas. “Fortalecemos el reconocimiento del cuerpo y los derechos de niñas, mujeres y personas que menstrúan”, contó Tíjaro, quien recibió COP 7 millones para continuar con su labor.
Naiyeska Rodríguez, representante del departamento del Vichada, fue reconocida con la mención Solidaridad Fronteriza, gracias a su labor con el Comedor Comunitario Hogar de la Misericordia. Rodríguez, migrante venezolana, ha beneficiado a más de 300 personas.
En su comedor, ubicado en Puerto Carreño, brinda alimentación, cuidado y acompañamiento a niños, personas mayores, población indígena y migrante. Además, cuenta con un hogar de paso donde actualmente están 10 niños en condición de vulnerabilidad.
Doris Morera de Castro, gestora cultural y representante del Tolima, también fue reconocida durante la ceremonia. Con su Fundación Musical de Colombia ha beneficiado a cerca de 3.900 personas cada año. “Su liderazgo ha impactado a miles de músicos, niños y público en todo el país”, son las palabras con las que Cafam describió su proyecto.
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