El drama de los Manrique Lutz, la familia colombiana hallada muerta en Australia

Fernando Manrique, de 44 años, y su esposa María Claudia Lutz, de 43 años, fueron encontrados muertos junto con sus hijos Elisa, de 11, y Martín, de 10, en un barrio de Sídney (Australia).

Los Manrique fueron hallados muertos en su casa en el suburbio de Davidson, a las afueras de Sídney (Australia).  / Efe
Los Manrique fueron hallados muertos en su casa en el suburbio de Davidson, a las afueras de Sídney (Australia). / Efe

Ocurre siempre de forma inesperada: una llamada de alerta y luego un hallazgo macabro. Así sucedió con la familia Manrique. Primero fue una llamada de la escuela a la que Elisa y Martín asistían. Los niños, de 11 y 10 años, respectivamente, no habían ido a clase. Su madre, María Claudia Lutz Peña, quien acostumbraba ayudar con el comedor escolar, tampoco había aparecido. (Leer Familia colombiana es encontrada muerta en Sídney, Australia).

Era la mañana del 17 de octubre. A las pocas horas de que la St. Lucy’s Catholic School alertara sobre la desaparición de Lutz y sus dos hijos, un grupo de agentes se dirigió a su casa en Davidson, un suburbio a 20 kilómetros del centro de Sídney (Australia). Al llegar se encontraron con una escena dantesca: Lutz y sus hijos estaban muertos, al igual que su esposo, Fernando Manrique, y hasta el perro de la familia.

Sus cuerpos no presentaban signos de violencia, de acuerdo con los primeros reportes policiales, y hasta este momento no se ha podido confirmar la causa de sus muertes ni cuánto tiempo llevaban en ese estado. No obstante, las autoridades sospechan que uno de los padres o ambos pudieron haber asesinado a sus hijos y luego se suicidaron. Pero esa es apenas una hipótesis.

Al parecer, los Manrique tenían problemas con la crianza de Elisa y Martín, debido a que ambos eran sordos y autistas, por lo que debían recibir educación especializada. “María solía contarme cuán difícil era para ella y su esposo tener dos hijos sordos y con discapacidad intelectual”, le dijo a un diario local Sonja Perry, una vecina de los Manrique.

Warren Hopley, rector encargado de la St. Lucy’s Catholic School, dijo que Lutz era una madre “devota” de sus hijos, lo que la llevaba a pasar largas noches de insomnio. A mediados de este año, Lutz había escrito sobre la dificultad de criar niños autistas: “Las personas con autismo tienen las mismas necesidades y deseos que usted y yo, sólo que ven la vida de forma diferente”.

“Ellos piensan libremente. Y a veces se sienten abrumados cuando están en público, por lo que pueden hacer cosas que no son la norma para nuestra sociedad. Mis hijos me han enseñado que dar pequeños pasos me llevará a donde quiero ir y que, de esa forma, voy a disfrutar el viaje aún más”, sostuvo en la conmemoración del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo.

Pero aún no hay nada confirmado. “Es demasiado pronto para sacar conclusiones. Esta es una investigación muy seria: dos niños pequeños y dos adultos han muerto”, dijo el jefe de Policía de Northern Beaches, Dave Darcy. La Cancillería de Colombia, por su parte, indicó que los familiares de las víctimas ya están siendo atendidos.

“Nadie podrá decir nada diferente a que eres una guerrera. Siempre luchando por todos y para todos. Mi muñeca linda. Un ángel más en el cielo, un ángel entregado a sus hijos, a la vida; luchando por todos incansablemente. Siempre en mi vida, en mi corazón. Te amo”, sostuvo su hermana, Ana María Lutz, a través de su cuenta de Facebook.

Lutz, de 43 años de edad, y Manrique, un año mayor, llevaban 11 años viviendo en Davidson, un pequeño barrio de 2.400 habitantes. Ella era abogada de la Universidad del Rosario y se dedicaba, sobre todo, a labores comunitarias y a colaborar con la escuela en la que sus hijos estudiaban, por lo que era reconocida por sus vecinos y por la comunidad de Davidson en general.

Manrique, por su parte, era un experto en gestión financiera con un MBA de la Macquarie University. Tenía una larga experiencia con empresas en Australia, entre ellas Fuji Xerox Australia, y desde enero de este año se desempeñaba como CEO de Drake Business Logistics. “Desde que llegaron a Australia hicieron una gran contribución a nuestra comunidad. Hicieron un trabajo fantástico”, sostuvo Darcy al respecto.

Por cuenta de su trabajo, Manrique se iba a reunir en Filipinas con unos socios. Pero nunca llegó a la cita. La comunidad de Davidson prepara una ceremonia para recordar a los Manrique. Las autoridades, por su parte, esperan el resultado de los exámenes forenses para saber qué ocurrió con esta familia.