Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Alguien me dijo (Cuentos de sábado en la tarde)

Desde hace tanto vengo enredando palabras en el teclado y procrastinando este escrito. Pasa más seguido de lo que pienso y luego lo lamento, es una extraña costumbre. Se ha insertado en mí y me paraliza. Las ideas rondan mi cabeza y se dibujan de manera perfecta, pero luego, frente a la pantalla del computador, al cuaderno, nada sale, nada fluye.

Karen Cabarcas González

25 de marzo de 2023 - 01:55 p. m.
"Que para el acto de escritura había que explotar las palabras e incluso arrebatárselas a quien sabe que dios griego, y que las ideas, no son más que un conjunto detestable de imágenes haciendo presencia en quien sabe que parte del cerebro para motivarnos y hacernos creer que a nuestras manos llegará la adorada y deseada inspiración".
Foto: Pixabay
PUBLICIDAD

Decido salir a caminar. Alguien me dijo que, si lo hago de noche con las manos guardadas en los bolsillos de la chaqueta y apretando los puños, las ideas se organizan y la inspiración empieza a brotar. No entiendo muy bien, pero cumplo con el ejercicio.

Intuyo que son algo más de las 8 de la noche, no lo sé con precisión y tampoco deseo revisar el reloj del celular para corroborarlo. Pienso en mis disgustos con los relojes, lo fastidioso e innecesario que me resultan. Un adorno pretencioso en la muñeca que nos esclaviza, entonces, recuerdo que en mi casa hay uno. No sirve desde hace tres años, está ahí, colgado en la pared y marca la misma hora, 9:45, no descifro si de la mañana o la noche. Alguien me dijo que tener este tipo de cosas inservibles en el hogar estanca las energías. Tal vez por eso, mi primer cactus se murió, mi pocillo favorito se rompió, la ducha del baño se averió y de tanto intentar arreglarla decidimos bañarnos con agua fría. Algo saludable, pero innecesario. El apartamento se inundó, me echaron del trabajo y no me aceptaron en la maestría. Alguien me dijo que tengo que hacerme bañitos con las 7 hierbas. Aseguró efectividad y atracción de energías positivas. Debo limpiarme y estar receptiva frente a las cosas buenas que empezarán a suceder una vez el baño surta efecto.

Le invitamos a leer: El misterio de la mansión Sprose (Cuentos de sábado en la tarde)

Después de tanto caminar decido regresar a casa y dejar de pensar en energías y relojes. Se me ocurre jugar a contar pasos, ¡empiezo!, 1, 2, 3, me distraje. Lo intento de nuevo, 1, 2, 3, 4, 5, me distraje. Me burlo de mí, de lo tonta que soy por estar caminando sola por la calle, por llevar aún las manos en los bolsillos, por contar los pasos y ni siquiera llegar a 10. Alguien me dijo que esos juegos infantiles no son para los adultos, que el grado máximo de concentración se logra con mucho café y no saliendo de casa. Que para el acto de escritura había que explotar las palabras e incluso arrebatárselas a quien sabe que dios griego, y que las ideas, no son más que un conjunto detestable de imágenes haciendo presencia en quien sabe que parte del cerebro para motivarnos y hacernos creer que a nuestras manos llegará la adorada y deseada inspiración. ¡Empiezo!, 1, 2, 3, para evaporar tales cosas.

Read more!

Alguien me dijo que me vio anoche caminando sola en el parque cerca a mi casa con las manos en los bolsillos. Repetía algunas frases, pero nunca miraba hacia adelante, siempre observaba el suelo. Añadió que algunas horas después empecé a caminar despacio y a contar en voz alta, llegué a 5, nunca hasta 10. Me ría tan fuerte como fue posible y seguí contando, esta vez hasta 3, nunca llegué a 5. Alguien miente, yo estaba en mi casa enredando palabras y procrastinando este escrito.

Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖

Por Karen Cabarcas González

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.