El Magazín Cultural
Publicidad

“Apostamos por usar la ópera como un mecanismo para hablar de nosotros mismos”

“Tosca”, una producción del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo y la Compañía Estable, se estrena hoy bajo la dirección escénica de Salazar y la dirección musical de Andrés Orozco. Se presentará también el 26 de febrero.

Andrea Jaramillo Caro
24 de febrero de 2023 - 01:02 p. m.
Pedro Salazar fundó la Compañía Estable en 2008. / Juan Diego Castillo Ramírez
Pedro Salazar fundó la Compañía Estable en 2008. / Juan Diego Castillo Ramírez
Foto: Juan Diego Castillo Ramírez

Estrenaron esta producción en diciembre de 2021, ¿cambió algo de esa primera vez que se hizo?

No, estamos repitiendo la misma producción y tenemos un elenco muy similar, contamos una vez más con Martina Serafín en el papel de Tosca, está Adam Smith en el papel de Cavaradossi y esta vez nos acompaña Fabián Veloz, que viene de Argentina, cantando el papel de Scarpia, lo acaba de cantar con Anna Netrebko en el Teatro Colón de Buenos Aires, y tenemos al gran Valeriano Lanchas, esta vez en el papel del Sacristán, y seguimos con Andrés Orozco en la dirección musical de “Tosca”.

La ópera se desarrolla en el cambio del siglo XVIII al XIX, ¿este momento histórico se mantiene en esta producción?

No estamos haciendo una versión histórica, estamos haciendo una versión en la que estamos precisamente explotando el conflicto que se da en 1800 con la invasión napoleónica y la guerra contra los monarquistas, los volterianos, lo que podríamos llamar, o los que están buscando la libertad o la creación de las repúblicas frente a las monarquías totalitarias. En todo eso estamos utilizando ese trasfondo político como una forma de entender la polarización del siglo XX y también el disenso social, las protestas sociales que experimentamos también durante la pandemia. Estamos utilizando imágenes de patrimonio de las épocas del Bogotazo, estamos hablando de la resignificación de monumentos, en el transcurso de la apuesta, para utilizar la ópera como un mecanismo para hablar de nosotros mismos.

Le sugerimos: “No reconocemos amigos ni enemigos, reconocemos un tema”: dir. artístico del Ficci

Hablemos sobre esto último, “la ópera como un mecanismo para hablar de nosotros mismos”...

La ópera es un género europeo, estos son títulos que se han montado con un respeto hacia la tradición muy fuerte, es un género eurocentrista, es un género además en el que aparece mucha gente y por lo tanto es costoso, y al hacer el esfuerzo tan grande tenemos que también soñar la ópera de nosotros mismos. No basta con copiar los modelos europeos o las producciones más tradicionales ni tampoco las tradiciones de vanguardia europeas, sino buscar un lenguaje, una simbología que permita que nuestro público, que la gente joven, que un espectro más popular del público se pueda acercar a la ópera y se encuentre reflejado en ella misma y descubra el género como una forma de entretenimiento y también de sentir la vida y de sentir la realidad cotidiana un poco más directa.

El año pasado fue el director escénico para “Las bodas de Fígaro”, una comedia, ¿cuáles son los desafíos que propone hacer una ópera de un género diferente?

“Las bodas de Fígaro” es comedia, no por eso es menos dolorosa. En la comedia se revelan las dificultades de la vida misma y las cosas que no se mencionan. “Tosca” es producto de una investigación que hicieron los compositores de ese momento que se llamó el perismo, que trata de hablar de los personajes más afines a la realidad, no hablar de condes y condesas y de reyes y reinas, sino de la gente común y corriente. En este caso son los artistas y son los artistas que están involucrados en el conflicto político. Tosca siendo una celebridad de su momento y Cavaradossi siendo un pintor que está del lado de los revolucionarios. Estamos en la tradición de un poco de romantismo, de llegar a un aspecto un poco romántico de estos artistas y del triángulo amoroso, las pasiones grandes, los celos grandes, el amor en grande y todos estos desafíos que nos pone la ópera de finales del siglo XIX, porque “Tosca” se estrena en 1900, 100 años después de los sucesos en los que está basado históricamente. Es diferente, estamos en el verdadero melodrama, no en la comedia. Las dos óperas, tanto “Bodas” como “Tosca”, hablan de esas repercusiones que vienen de la Revolución Francesa y esa transformación social que se da al final del siglo XVIII. Tenemos este desafío sumado a la articulación de la música, en escuchar a Puccini y en hacer que la maravilla que él logró a través de su composición se manifieste en el escenario de manera escénica.

Podría interesarle: Historia de la literatura: “La muerte de Artemio Cruz”

¿Para usted el arte debería ser político?

Hay gente que diría que todo el arte es político. Creo que de todas maneras el arte está hablando de la vida y al hablar de la vida estamos tomando posiciones frente a la vida misma. Pero en “Tosca”, más que en otras óperas, hay un trasfondo político, hay un conflicto que se está dando detrás de este triángulo amoroso de pasiones que hay entre Tosca, Cavaradossi y Scarpia, que además es un hombre que quiere aprovecharse de Tosca. Parece representar la autoridad, la policía, la autoridad por la fuerza y es muy cercano a la Iglesia. De hecho, ellos están celebrando la victoria de la monarquía romana frente a los ejércitos napoleónicos a partir de un “te deum”. Un “te deum” no es una misa, pero es una celebración religiosa para celebrar la victoria en la guerra. Es de alguna manera una celebración religiosa para celebrar lo que ganamos por medio de la violencia, que es un poco contradictorio para una religión que profesa la espiritualidad. Lo interesante es que ellos piensan que han ganado y realmente han perdido la batalla. Eso es lo que está pasando detrás de “Tosca”.

¿Cómo se refleja lo político en Tosca?

No podemos evitar hablar de eso, así a veces haya críticos más tradicionalistas que quieran que nos concentremos en una mirada un poco más normal. Creo que hay algo importante que está sucediendo en Tosca y tenemos también que tratar de escucharlo y ver cómo nos habla a nosotros hoy en día. No creo que haya que siempre crear con un objetivo político en sí, pero, por ejemplo, aquí tenemos el hecho de Tosca como personaje femenino que se va a defender del hombre que va a tratar de abusar de ella. Scarpia va a tratar de ultrajarla, de acorralarla, de chantajearla, de intercambiar la muerte de su amante por una noche con él, por acostarse con él, y Tosca va a matar, va a asesinar a este atacante. Ese también es un acto político. Hoy en día que estamos hablando de la reivindicación femenina frente a ese patriarcado que dominaba el cuerpo de la mujer. Si uno realmente ahonda en el texto entiende que se está manifestando una necesidad de demostrar estos problemas, pues que sin duda tienen una vertiente política.

¿Qué se puede aprender de la ópera?

Creo que la ópera es un género transdisciplinar por naturaleza. Hay un tema de colaboración entre muchos tipos de artistas, artistas visuales, los músicos, la gran orquesta, los coros infantiles y juveniles, y cuando todos los ingredientes llegan con un buen plato de cocina, tiene muchos ingredientes y se mezclan, pues el resultado es suntuoso. Creo que eso está ahí, nos ayuda a sentir más, nos enseña también a escuchar, este tema de poder escuchar la música. Para mí, estamos en una época de la existencia en la que nuestras lecturas suelen ser rápidas en el celular, de titulares, de memes, de lo primero que vemos, pero no es profundo, y yo creo que esa capacidad de sentarnos a escuchar, a oír, a sentir, es importante en la ópera, es algo que nos puede seguir enseñando la ópera y el teatro en general hoy en día.  La ópera es para todos, es una forma de sentir, una forma de vivir, nos enseña también a profundizar en la complejidad musical, en la complejidad del trabajo interdisciplinar, y sobre todo nos hace sentir, lo más sencillo posible, nos hace sentir, vivir y gozar, que de eso se trata para mí también el trabajo en el teatro.

Le recomendamos: Santiago Espinosa: “La escritura es un viaje de dos o más personas”

¿Qué se puede aprender de un personaje como Tosca?

Primero, la complejidad, ella es un personaje complejo y ambiguo, porque es sumamente religiosa, es piadosa, es una mujer que reza, que está cerca al poder, a pesar de que sale con un revolucionario, ella va a cantar esa noche en un concierto para el ejército, para celebrar la victoria, y luego se descubre a sí misma. Creo que hay un momento cuando ella va a hacer algo contra Scarpia, o matar a Scarpia, se convierte en una heroína, y tiene que asumir su papel, y más allá de la vida tranquila como artista, tiene que tomar una posición frente a lo que está pasando en ese momento. Es una mujer valiente, es una mujer que ama profundamente, es una mujer que se va a dejar llevar por sus pasiones, por sus emociones, en el momento, y es una mujer que reivindica el poder de la mujer sobre el hombre, que está tratando de ejercer el poder sobre ella.

Andrea Jaramillo Caro

Por Andrea Jaramillo Caro

Periodista y gestora editorial de la Pontificia Universidad Javeriana, con énfasis en temas de artes visuales e historia del arte. Se vinculó como practicante en septiembre de 2021 y en enero de 2022 fue contratada como periodista de la sección de Cultura.@Andreajc1406ajaramillo@elespectador.com

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscribete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.
Aceptar