Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

“La muerte de los réprobos”: el alcance de las obras de dominio público

Unos años después de la muerte del autor, una obra pasa a ser de dominio público. Sin necesidad de su autorización o la de sus herederos, la obra se puede copiar, traducir, adaptar, versionar y reimaginar. ¿Qué se podría hacer con las pinturas de la Edad Media y el Renacimiento?

Juliana Vargas

24 de enero de 2025 - 03:00 p. m.
“Death of the reprobate” se lanzó el 7 de noviembre de 2024.
Foto: Joe Richardson
PUBLICIDAD

Después de algunos años las obras intelectuales pasan a ser parte del dominio público. Los videojuegos basados en el mundo literario de H. P. Lovecraft y las últimas películas de terror en las que se reimaginaron a Winnie-the-Pooh y Piglet son ejemplos de cómo una obra luego es tomada, analizada y rehecha.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

A finales del año pasado, el desarrollador Joe Richardson tomó música clásica y pinturas de la Edad Media y del Renacimiento para lanzar un videojuego al mercado. Suena hermoso y nostálgico, hasta que la primera pintura renacentista abre el videojuego con un “¡Buenos días, nerds! ¿Quién está listo para tener una cruel y dolorosa muerte?”. “¡Yo, por favor!”, le contesta el pobre condenado, a lo cual es conducido ante el protagonista. Algo se sale de contexto cuando el jugador ve que se llama “Malcolm the shit”, el rey interino del Norte. Doce años en el calabozo, azotes, empalamientos, desmembramientos… A Malcolm le gusta la corte y el abuso del poder.

La trama del videojuego comienza cuando a Malcolm le comunican que su padre está al borde de la muerte. Entusiasmado por la herencia, Malcolm acude a su lecho de muerte, pero el rey John sabe en qué se ha convertido su hijo en la corte y le encarga que realice siete buenas acciones antes del anochecer para demostrar que es digno de sus riquezas terrenales. “El Señor te guiará”, le dicen al jugador de forma ambigua, lo que probablemente sea apropiado para la época. Sin embargo, al salir, Malcolm se encuentra a “El Señor” literalmente de pie frente a él entre los arbustos, sosteniendo un gran cartel puntiagudo sobre la cabeza de su primera presa involuntaria. El Señor trabaja de formas misteriosas, al parecer.

Es así como Edad Media, Renacimiento y una reimaginación de cómo sería una villa de malhechores se entretejen para crear una odisea para ayudar a siete campesinos locales. Cada uno de ellos requiere su propio coctel único de misiones de búsqueda y objetos de rompecabezas antes de poder tacharlos de la lista de tareas pendientes y considerar la tarea realizada. En otras palabras, es un videojuego de aventuras clásico, aunque presentado a través de la lente de pinturas renacentistas que son reutilizadas de manera cómica, con personajes, escenas y paisajes mezclados para crear un pueblo surrealista.

Read more!

Tal mescolanza hace que lo que antes era clásico se torne irreverente y extrañamente moderno. En la Edad Media, mientras que Jesús era representado de tal forma que se ensalzaba su gran sacrificio al morir por nosotros, los mártires eran representados de forma armónica y bella, dando a entender que su sacrificio era necesario para llegar al Paraíso. San Sebastián, con sus siete flechas clavadas en el cuerpo, es un ejemplo de este tipo de representación. No obstante, verlo contra un árbol teniendo una discusión insulsa sobre qué duele más rompe con la perspectiva que se tenía de la pintura. Lo mismo ocurre con Ofelia nadando en un estanque para escaparse de su novio, o con Guillermo IV de Orange y Federica Sofía Guillermina, la que fue su nuera en la vida real, amándose.

Acompañado de música de Mozart, Bach y Chopin, Malcolm ayuda a conseguir parejas perfectas, callar niños que lloran incesantemente, pescar, disparar pájaros, llenar un estanque… Hace lo suficiente para presumir ante su padre, pero tan solo consigue empeorar las cosas, cuando su tío lo contradice y concluye que lo que hizo no fue más que ayudar a otros a caer en los siete pecados capitales. Sin nada más que poder hacer por su hijo, el viejo John simplemente muere.

Read more!

Como si el jugador no hubiese ya suspendido suficientemente su incredulidad para ver al Renacimiento hecho literalmente un meme, el paso siguiente es un apocalipsis. Dios sencillamente… aparece. Aparece porque está aburrido de lo que creó, y lo que se crea se puede destruir. Los músicos, santos, musas y villanos son reemplazados por demonios, serpientes, esqueletos y quimeras. El mundo se convierte en el infierno que la Edad Media se ideó entre pinturas y esculturas en iglesias. Richardson rompe con la suspensión de la incredulidad necesaria para entrar en un mundo de ficción. Entre reyes interinos con “the shit” como sufijos, San Sebastián siendo un niño clavado a un árbol y monos que tiran dados en tabernas, que Dios venga y acabe con la belleza trastornada en pecado no es una sorpresa.

El videojuego termina de forma circular, esta vez con Dios imponiendo castigos dantescos. Hombres con solo caderas que clavan espadas a pechos, ranas negras y salamandras en forma de cuchillos que atormentan a los condenados, aceite hirviendo sobre la cabeza… Finalmente, se entiende por qué el videojuego se llama “La muerte de los réprobos”, un juego que también es un recorrido por la historia del arte con un brillo perverso en los ojos.

Por Juliana Vargas

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.