En medio de un contexto en el que el distanciamiento social parece ser la estrategia de protección frente a la COVID-19, Artes del contacto indaga sobre esas profesiones que, como la danza, requieren del acercamiento con el otro para existir. En esta oportunidad, L’Explose Danza invitó a diez profesiones relacionadas con el contacto para que contaran sus historias personales, así como sus relatos cotidianos del trabajo. Estos diez oficios son re-interpretados en escena a través de diez solos de danza, en los que el cuerpo del bailarín habla sin palabras, conmueve sin explicar, sensibiliza sin justificaciones, comunica sin argumentaciones, y construye un mundo desde el movimiento y el ritmo. Esto, al final, es un homenaje para quienes trabajan a partir del contacto con el otro.
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Escritores como Juan Gabriel Vásquez, Héctor Abad Faciolince, Piedad Bonet, Jorge Franco, Ricardo Silva, Laura Restrepo, Yolanda Reyes, Giuseppe Caputo, Fernando Travesí y Margarita Posada participaron de la iniciativa. Pero, teniendo en cuenta que Artes del contacto es un viaje por los sentidos que permite al observador ponerse en el lugar del otro, desde las vivencias e historias de personajes reales; también participó en la iniciativa una psicóloga, una trabajadora sexual, un médico bioenergético, un lustra botas, una mujer transgénero modelo webcam y tatuadora, y una odontóloga especialista en rehabilitación oral. Ellos acudieron deliberadamente al encuentro con personas desconocidas, con preguntas, inquietudes, con sus historias y, en palabras de Adela Donadío, quien plasmó cada encuentro en una relatoría tipo crónica para las piezas audiovisuales, “ellos nos entregaron de manera desinteresada sus relatos de vida y sus experiencias”.
Todos los personajes hicieron parte de dos sesiones de entrevistas virtuales. La primera se pensó como un acercamiento a la labor que desempeñan y la segunda como un centro de discusión alrededor de la importancia del contacto en su trabajo. Se les preguntó sobre cómo fue el desempeño de su profesión durante la pandemia, también sobre la forma en la que se han visto afectados en este año y acerca de cómo era el contacto que existía antes con las personas que trataban a diario. Otro hilo conductor fue la reflexión sobre las partes del cuerpo que en cada oficio hay que tocar, palpar, auscultar, componer, embellecer, descifrar o complacer.
Con este proyecto en torno al contacto, se crearon diez solos de danza por medio de la unión de varios lenguajes, así como del establecimiento de un diálogo entre los diversos materiales y artistas, reuniendo la literatura, el teatro y la danza en un solo espacio. Los contenidos realizados en Artes del contacto están disponibles a partir del 16 de diciembre, a través de la página web de L’Explose Danza y de sus redes sociales.