13 May 2021 - 2:00 a. m.

Cali: protesta, arte y dignidad

Presentamos la primera parte de un artículo que busca explicar, desde la historia y las percepciones del arte, el momento que atraviesa el Valle del Cauca y el simbolismo de la presencia de la minga indígena en Cali.

Cali era (o es) una bomba de tiempo. Hay una suma de dolencias, miserias y ambiciones padecidas por la población, que no es difícil entender por qué se convirtió en el epicentro de la violencia en la que ahora Colombia anochece y amanece, y vuelve a anochecer. No es difícil de entender, pero sí de asimilar por la crudeza de su realidad e insufrible permanencia en la crisis. Para darle una explicación al protagonismo de Cali durante las actuales protestas, podríamos mirar un mapa y fijarnos en su cercanía con el Cauca, Nariño y el Pacífico. Allí están todos esos sonidos, sabores y cosmovisiones, pero también toda esa violencia, ausencia de garantías para existir y todos los desplazados, que migraron y siguen migrando a Cali, una capital. También para entender el descontento de la ciudad, podríamos mirar las cifras: para el último trimestre de 2020, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística reveló que la tasa de desempleo de Cali fue de un 18,6 % (el nacional fue de 13,8 %). En la capital de Valle del Cauca el porcentaje de la población que se ubica en la clase alta es del 2,3 %. Un 35,2 % es de clase media, un 36,3 % es pobre y un 26,2 % es vulnerable. También podríamos revisar la historia y detallar las raíces de las protestas en Cali, y entonces detenernos en el 26 de febrero de 1971: movilizaciones estudiantiles y campesinas se manifestaron en contra de la inequidad social, falta de educación y mal uso de recursos, pero fueron cercados en la Universidad del Valle por la Fuerza Pública. Las cifras oficiales hablan de entre 15 y 30 muertos, pero no se sabe, así como tampoco ahora se tiene claridad sobre los desaparecidos de las protestas actuales. Ese año Cali se preparaba para los Juegos Panamericanos, así que la ciudad se dividía entre los cambios de forma (calles, edificios y aeropuerto) y la ruidosa indiferencia de fondo: la extrema pobreza de miles de sus habitantes.

Le sugerimos leer otro texto relacionado con el papel de las artes en la protesta social: Las artes llevan la batuta en la calle

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