14 Jul 2020 - 9:25 p. m.

Caño Mochuelo: un resguardo usurpado

Situaciones de desplazamiento, violencia y amenaza ambiental hacen parte de la historia y el presente de las comunidades que habitan el Resguardo Caño Mochuelo.

María Paula Lizarazo

Integrantes de los diez pueblos indígenas que habitan el Resguardo trabajaron junto al artista Pedro Ruiz para la exposición “Universo en peligro”
Integrantes de los diez pueblos indígenas que habitan el Resguardo trabajaron junto al artista Pedro Ruiz para la exposición “Universo en peligro”
Foto: Archivo Particular

En donde confluyen el río Meta y el Casanare hay un resguardo indígena que pasó de tener tres millones de hectáreas a 94.670 en 1986, lo que hoy representa para las 803 familias de las comunidades que lo habitan un área menor al 14 % que requieren para su sostenimiento. Según este cálculo de la UAF (unidad agrícola familiar), la insuficiencia de recursos naturales en el resguardo ha generado conflictos internos y externos. La riqueza de esta tierra ha perpetuado la pobreza y la deslegitimación histórica sobre el territorio.

Desde las prácticas coloniales de la república decimonónica hasta hace unas décadas, indígenas de las comunidades que habitaban las tierras del Caño Mochuelo (hoy Resguardo) fueron desplazados. Bajo términos como el de “civilizar” y las lógicas de las guahibiadas, los finqueros fueron expropiando hectáreas que pertenecían a pueblos indígenas, desde finales del siglo XIX y buena parte del siglo XX, sin contar el exterminio y la usurpación durante los siglos coloniales, que parecen no tan lejanos.

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