Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
María del Sol creció en Espantapájaros, un taller de lectura por el que pasaron muchos niños de Bogotá, donde se divertían y se enamoraban de los libros y la música. Pero su cercanía con las letras y las notas iba más allá. Su mamá Irene Vasco, cofundadora de Espantapájaros, también había crecido entre los cuentos y las tradiciones de Silvia Moscowicz una brasileña que cuando llegó a Colombia no podía creer que los niños de estas tierras no cantaran sus tradiciones.
Entre cantos, cuentos y herencia, María del Sol aprendió de su madre y de su abuela que la música y la literatura pueden ir de la mano, y cuando tuvo que escoger qué hacer, decidió seguir viviendo en el mundo de los niños y ayudarles a crecer sin abandonar la fantasía. Así, estudió pedagogía y fue construyendo un camino entre los cuentos y la música que llegó hasta lo que hoy dirige: CantaClaro, un grupo musical para todos.
De la mano de su esposo Ricardo Prado, productor musical, el proyecto de unir los dos géneros se fue concretando. Entre un disco que hizo con Irene para que los padres acompañaran a los niños durante las enfermedades, titulado Sana que sana, y otros trabajos como el libro La gata Clea (Panamericana), Recetas de Benjamín Buengusto (Ediciones B) y el Cd Cantando en Navidad (una coproducción de CantaClaro, Mundo Montessori y Adelaida Sorzano) se fue gestando Con ¡cierto animal! (Alfaguara), su más reciente logro.
Sol, como le dicen sus compañeros, cuenta que “la primera canción la escribimos hace siete años. A la historia le faltaba algo, por eso tuvimos el proyecto guardado mucho tiempo. CantaClaro se fue transformando, pero al final entendimos qué queríamos hacer y los que estamos vivimos enamorados del proyecto”.
Así, de noche, con recursos propios y con mucho esfuerzo, hicieron un demo. El día que la editora le entregó el primer libro de Sana que sana, a finales de 2007, ella, le entregó un disco diciendo “Aquí está su próximo libro”. “Era difícil imaginarlo hecho —cuenta—. Ya nos habían rechazado en distintas partes. Así que lo hicimos solos y lo mostramos casi finalizado”. Y Tuvieron razón: Con ¡cierto animal!, publicado recientemente, además de ser un gran concierto, es un divertido libro para niños.
Los animales desordenados
“En el pueblo nadie sabe qué es vivir así con el patio lleno, lleno de animales”, canta María Pimientas. Luego aparecen Perla Prieto, una vaca paraguaya; el piojo gourmet; la mona tití Titina, futura reina de belleza; Prudencia la tortuga, que se toma su tiempo, y Rocinante, un caballo olvidadizo. Esto animales los encarnan los miembros de CantaClaro, que son como una familia: Verónica López (voz), Alejandro Morales (percusión y guitarra), Cristian Prado (guitarra), Wilson Cifuentes (vientos), Ricardo Prado (director musical) y Felipe Aljure (percusión).
Además de interpretar a los desordenados animales en el escenario, se dedican a hacer esa música que para muchos es casi un género menor por ser para niños. Pero, como en medio de las risas se toman muy en serio su trabajo, hacen tap, jazz, chacarera, bambuco y otros géneros que invitan no sólo a los pequeños, sino a toda la familia a hacer parte del concierto de los animales. Al fin y al cabo lo de María del Sol es de su familia para todas las familias.