Volar en Eastern... eso sí es volar.
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Fíjate que estoy contratada por una compañía de aviación llamada la Eastern Air Lines para hacer los comerciales de televisión; el primero lo hice sola y los otros dos los he hecho con Pedro, y aunque en primera clase se puede oír todo tipo de música, también están mis canciones, lo único que me gusta oír es música clásica porque me relaja, a mí no me gusta oírme, yo pongo mis discos cuando salen, para ver cómo quedaron y muchas veces para aprendérmelos, porque uno graba con papel en la mano, pero en los aviones prefiero la música clásica porque me relaja en cantidad, quizás por el miedo que le tengo al avión, le tengo pánico, un pánico medio raro, y la gente me dice cómo es posible que me duerma durante el vuelo, y yo se lo achaco a los nervios, a mí los nervios me dan por dormir, y antes no le tenía miedo, hasta el sesenta y uno o algo así, pero un día fuimos de visita a casa de unos amigos y empezaron a hablar de ese tema y a contar historias, y alguien contó que un avión se cayó porque unas golondrinas volando se metieron en las turbinas y desde entonces me empezó a dar miedo y no he logrado quitármelo, y no sé por qué nunca he tenido un accidente, no he sufrido ni siquiera un susto, quizás es porque cuando uno se hace más grande, más apego le tiene a la vida y eso me pasa a mí, no tengo miedo a morir pero tengo miedo a morir en un avión, de todas maneras yo soy muy católica y lo que Dios me tenga preparado lo acepto. Ya viene la golondrina. Ya viene la golonfina. Ya viene la golontrina. Ya viene la golonchina. Ya viene la golonrima. Ya viene la golonrisa. Viene gondoleando la golondrina. En el cielo azul, tan compacto, tan encalma, la alondra en el aire muere no sabiendo cómo se cae. (Lea un perfil-homenaje del escritor Umberto Valverde, biógrafo de Celia Cruz, fallecido hace un año).
Por las barreras del cielo tocando se encuentra Arsenio, está brindando sus sones a los angelitos buenos, por las barreras del cielo juntos van Benny Moré en unión de Chano Pozo siempre tocando bembé, en las barreras del cielo ahora todo es alegría y se refleja en la tierra a través del rico son, de la esencia espiritual de Arsenio, Moré y de Pozo, que nos envían gloriosos su saludo celestial, Arsenio, Moré y Chano Pozo fueron soneros famosos, Bartolo Moré qué bien inspiraba usted, el ciego maravilloso tocaba muy bien el tres y Chano Pozo, Luciano Pozo, se botaba en el bembé, “Manteca Manteca Manteca”, éxito de Chano Pozo, “Chechere bruca manigua” del ciego maravilloso, “Santa Isabel de Las Lajas querida”, Benny ahí comenzó tu vida, fueron cubanos famosos, saludo triste y glorioso de Arsenio, Moré y de Pozo, que Dios los tenga en la gloria.
Si yo dejo de cantar algún día, la vida se me acabaría, la música lo es todo para mí, ha llenado mis sentidos, otra cosa estaría pensando si hubiera tenido un hijo, quizás hasta me hubiera retirado para dedicarme por completo a él, no me pienso retirar ni pienso salirme de esto. Si la crítica se mete conmigo no me escondo, y cuando me vaya quiero que lo que yo deje no sea más el eco de mi voz, el espíritu de lo que yo tengo por dentro, la Celia Cruz de mis canciones, a mí la que más emoción me produce es el “Yerberito moderno”, porque es una canción que hasta le tengo lástima, porque nunca he podido retirarla de mi repertorio y paradójicamente nunca me han dado un disco de oro por ella, es la que más quiere el público, dondequiera que vaya me piden el “Yerberito moderno”, y yo siempre me pregunto: ¿por qué no me han dado un disco de oro por ese número si la han tenido que comprar millones de personas?, yo tengo muchos discos de oro, por “Burundanga”, por “Me voy a Pinar del Río”, pero a veces en el escenario nadie recuerda que yo grabé “Me voy a Pinar del Río”, y que grabé “Burundanga”, pero el “Yerberito moderno” nadie lo olvida, y la gente vibra cuando yo digo “se oye el rumor de un pregonar”, creo que voy a tener que comprarme un disco de oro yo misma por este número.
—Pedro, ¿estás dormido? Hay tempestad allá afuera. ¿Cuánto faltará para llegar?
Y Celia Cruz vuelve a cerrar los ojos, olvida la lluvia y los truenos se convierten en aplausos, recuerda el Kennedy Center, la primera vez que lo prestaban para una actuación de músicos latinos y cuando ella salió todo el mundo de pie, aplaudiendo, gritando, y ahí están en México en una presentación Tony Curtis y Brigitte Bardot, y en el Chatteau Madrid, Frank Sinatra y Ava Gardner, y también Tom Jones con Xavier Cugat, y vuelve a ver a Anthony Quinn bailando la “Guantanamera” a lo Zorba el griego, y ella le dice: yo soy amiga de una persona que usted conoce mucho.
En Los Ángeles hay un restaurante de una puertorriqueña, Toñita. Entonces Quinn —emocionado— se pone a bailar con ella.
Pedro, ¿te acuerdas?
En Nueva York, en un festival que llevaba por nombre “Las tres eras de Celia Cruz” con la Sonora Matancera, Tito Puente y Johnny Pacheco, y el jaleo y la barahúnda se pasó de límite, fue de tales proporciones que no me aguanté y estallé. Había recibido tantos golpes de hombres y mujeres frenéticos que deseaban abrazarme, pellizcarme, o, simplemente tocarme, que no me quedó otro recurso que correr por entre las mesas, sofocada me subí a una de ellas y metí un grito estentóreo de la madona, todos, de inmediato, quedaron quietos, y hasta creyeron que me había vuelto loca.
“Les informamos que estamos sobrevolan-do la isla de Cuba”.
Voy a cantarle a mi tierra, Cuba qué lindos son tus paisajes, yo hice el viaje otra vez de distintas poblaciones para ver tus atracciones y compararlas después. Pacheco: La Habana no admite comparación. Papo Lucca: La Habana no admite comparación, Masucci: qué bonito es el Caney. Cubita bella cómo te añoro, tus mujeres, tus palmares, tus cafetales.
Pedro, ¿me oyes?
Siento la nostalgia de volver a ti, no sé por qué recuerdo ahora ese bolero, nunca se me ha considerado una bolerista pero en cada larga duración incluyo un tema, me siento guarachera, no me siento fuerte en el bolero, pero la gente me los acepta, tanto es que en México me hice famosa con “Tu voz” y la canción que me abrió el camino fue también un bolero, una versión del tango “Nostalgia”.
Laíto, yo no he querido invadir tu territorio, pero yo tengo mi repertorio, y en duetos he grabado con Celio González, Alberto Beltrán, con Pacheco y Justo Betancourt, y bueno, también canté con Caridad Cuervo y con Miguelito Valdés en un programa de televisión, y con mucho honor con Benny, y es una lástima que no grabáramos porque era de otra compañía, no sé si era RCA Víctor, no sé, y ahora último grabamos con Pete “Conde” Rodríguez.
¿A dónde vamos, Pedro?
No hay tiempo de ir a tantos lugares, voy a ir con Tito Puente a Europa, y eso será do-blemente grande porque él tiene nombre y hace rato está haciendo giras con un quinteto de jazz, fíjate que la orquesta con que me presenté en el Olympia es muy buena pero es desconocida, y después volveremos con la Fania, y ahora vamos para Miami, y el sábado nos presentaremos en Washington, y después en los conciertos de Nueva York, y volvemos a Miami a una fiesta privada, y la gira por Suramérica, y todavía nos queda África, no hay tiempo, vivo en Nueva York pero no vivo, no paso más de un mes en todo el año, y entonces no vivo en casa sino en hoteles, siempre en hoteles.
¿Te acuerdas, Pedro?
Esa poesía que me escribió Ernesto Montaner que se llama “Son para Celia Cruz” y en su primera estrofa dice así: Celia Cruz canta que canta, y que en su canto se ve que el son de Cuba se fue escondido en su garganta, yo siempre ando muy ocupada con mis canciones, y los únicos ratos para leer son por las noches, cuando voy a dormir, y a veces lo intento, pero me duermo a la segunda página, por eso no conozco ni a Carpentier ni a Cabrera Infante, no los he leído.
Ya vamos llegando, Pedro.
Un saludo celestial para el Benny Moré. Sí, estábamos en el Radio City Music Hall de Nueva York, y con la orquesta de Tito Puente canté ese viejo bolero “Encantado de la vida”, en dúo con Cheo Feliciano y después con un vestido como en los tiempos aquellos esos de cola larga, interpreté el “Yiri yiri bon” y, por último, “Me acuerdo de ti”.
¿No es cierto, Pedro?
Yo no lo enamoré, ni siquiera le dije que sí, yo le dije sí al juez pero no a él. Es un tremendo caso, este caso no lo puedo contar porque este caso es muy especial, yo tengo un novio que es todo un caso y qué caso tiene que Ie haga caso si no me caso yo en este caso es porque mi novio es un caso, especialísimo, el caso es que ahora no me caso porque en este caso es todo un fracaso, mejor lo dejo, llévense a mi Pepito, mejor pa mí, porque yo tengo a mi Pedrito que es para mí, ajá Pedro, yo no me caso compadre querido porque la vida es puro vacilón vacilón vacilón.
Eastern Air Lines anuncia... Avianca anuncia su vuelo, Braniff su vuelo...
Aunque nací en Cubita yo quiero a las tres Antillas, las tres son mis maravillas. Yo pertenezco al mundo ¿no es verdad Papo Lucca? Me siento dominicana, me siento borincana, antillana soy, no debe haber separación. Latinos en Estados Unidos ya casi somos una nación, venimos de América india, del negro y del español, en nuestra mente inmigrante a veces hay confusión, latinos en Estados Unidos vamos a unirnos, vamos a unirnos, claro que sí, en la unión está la fuerza y al pueblo respetan y le dan valor, no dejen que te convenzan que no se pierda el idioma español, soy latinoamericano no tengas miedo decir, pues todos somos hermanos en un distinto país, oye, mira, el inglés es muy bonito, el francés también, pero el idioma de nosotros es un tiro mi hermano, ya que estamos lejos de nuestro suelo natal luchemos por el encuentro con nuestra propia verdad, debajo de cualquier cielo se busca la identidad, no discrimines a tus hermanos, siempre que puedas dales la mano, América Latina vives en mí, quiero que este mensaje llegué hacia ti, debemos unirnos para que tú veas que si estamos unidos ganamos la pelea, ay vamos a unirnos por Dios, ya debemos decidirnos, América Latina dame la mano, únete hermano, únete, si no te unes estás bien fregado, no niegues tu identidad, que no se pierda el idioma español, que no se pierda, que no, que no, el idioma español es un tiro mi hermano.
Pedro, mira, abajo, ahí está Cuba.
Siento la nostalgia de volver a ti,
más pero el destino manda,
mi Habana, mi tierra querida,
cuándo yo te volveré a ver, Habana,
cómo extraño el sol liviano de tus tardes.
Habana cómo sueño con mi amada entre tus palmas
Habana yo no sé si volverán aquellos tiempos
que cuando buscaba a tu luna por el malecón
Habana cómo anhelo regresar y ver tus playas
Habana y volver a ver tus calles sonreír
Habana a pesar de la distancia no te olvido
Habana por ti siento la nostalgia de volver
Habana
mi Habana.
* Además de cuentista y novelista, Umberto Valverde Rojas (Cali, 3 de junio de 1947 - Cali, 23 de septiembre de 2024) fue director de las revistas “América”, del club de fútbol América de Cali, “Trailer”, especializada en cine, y del semanario “La Palabra”, de la Universidad del Valle.