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“Este es nuestro espacio, juguemos a la libertad”. La frase es del manifiesto del sitio web. Sí: tiene manifiesto. No sólo información bajo el rótulo “Acerca de nosotros”. Nada de misión/visión. Un manifiesto.
Indyon.tv es un portal en línea de cine independiente. Independencia: el término clave. El discurso de los fundadores vuelve una y otra vez sobre este término al hablar de por qué jugársela toda por una iniciativa en la red que le apuesta al cine que no llega a verse en los grandes teatros, en muchos casos, o que pasa fugazmente por la cartelera nacional, a veces demasiado entregada a posesiones satánicas, zombis hambrientos de cerebros o cuentos de espías gringos con complejo de culpa. “Es la independencia, la autonomía, la libertad, la que impulsa el ansia de conocimiento, ese que genera reflexión y conciencia”, reza el manifiesto.
“Lo que buscamos con el proyecto es trascender el entretenimiento básico y generar reflexión”. Linithd Aparicio, productora ejecutiva de Indyon, lleva dos años haciendo una especie de turismo audiovisual por festivales de todo el mundo para hacer contactos con productores y directores, además de ver cuáles son las producciones que podrían entrar a formar parte del catálogo del portal, que hoy ya suma 34 títulos.
Este es un proyecto que busca tener un impacto ideológico, una iniciativa impulsada por las ideas. Aparicio es graduada en administración de empresas, aunque ya ha participado al menos en tres producciones. El cine en sus palabras: “Un mecanismo a través del cual puedo encontrar un poco de coherencia”.
A bordo del barco de Indyon, una nave con un discurso ciertamente alternativo, si se quiere, también navegan Ricardo Coral Dorado, Fernando Restrepo y Marta Rodríguez. Todos hablan de la independencia y la libertad.
Palabras. Palabras en boca de Julio Cortázar: “Digo ‘libertad’ y de pronto siento que he dicho esas palabras sin haberme planteado una vez más su sentido más hondo, su mensaje más agudo, y siento también que muchos de los que las escuchan las están recibiendo a su vez como algo que amenaza convertirse en un estereotipo”.
“No buscamos hacernos millonarios. De hecho, esta es una iniciativa financiada con nuestro propio dinero. Queremos ofrecer una alternativa de distribución para lo que no se ajusta al mercado”, dice Aparicio.
Al menos en su primer semestre de vida (Indyon.tv fue lanzado apenas hace un par de semanas), el portal estará dedicado a mostrar producciones latinoamericanas. La meta es que, en dos años, el catálogo incluya más de mil obras, que estarán a disposición del espectador vía streaming (una modalidad de transmisión de datos en línea, algo así como una reproducción en vivo).
Algunos de los títulos del catálogo se pueden acceder gratuitamente; otros requieren que el público pague un promedio de $6.900 (los precios de la página están en euros) por acceder al contenido. Los productores detrás de las obras reciben, a su vez, ingresos por el streaming de sus trabajos. Las transacciones se realizan a través de PayPal, aunque más adelante se incorporarán otras formas de pago, de acuerdo con Aparicio.
En la visión de sus fundadores, Indyon no sólo quiere ser vitrina, sino uno de los puntos de referencia para los realizadores independientes y, en general, para los profesionales del cine y el público interesado en encontrar otras miradas.