
Foto: Eder Rodríguez
A un míster desprevenido que llegue a esta tierra podría darle un yeyo con el jurgo de palabras que a lo mejor no le enseñaron en sus clases de español en línea. Porque si bien se trata del mismo idioma del resto de los hispanohablantes, el acervo lexical colombiano tiene términos y expresiones que nos diferencian del resto de la región. Aquí nos quemamos las pestañas, hacemos la oreja, pedimos la ñapa, recogemos los corotos y terminamos el día con una fría. Ese es el curso natural de las lenguas, que cuando se asientan en un territorio...

Por Santiago Gómez Cubillos
Periodista apasionado por los libros y la música. En El Magazín Cultural se especializa en el manejo de temas sobre literatura.@SantiagoGomez98sgomez@elespectador.com
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