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13 May 2022 - 10:21 p. m.

Concretar un sueño es morir un poco

Sobre escribir y lo que puede significar el éxito, de la mano de la escritora Elizabeth Gilbert y mis amigos y compañeros.

Daniela Cristancho Serrano

Elizabeth Gilbert, escritora de 'Comer, rezar y amar' en charla TED, en el 2009.
Elizabeth Gilbert, escritora de 'Comer, rezar y amar' en charla TED, en el 2009.
Foto: Archivo particular

Hace ya varios días terminó la feria del libro. Fueron dos semanas de trabajo arduo y apasionante que terminaron con una charla con los integrantes de El Magazín Cultural de El Espectador. La conversación se llamó Escribir y ser y fue, en mi experiencia personal, el momento en el que reafirmé este camino profesional, pero también este camino de vida. Hablamos con mis amigos, compañeros y, por supuesto, con mi jefe, sobre lo que implica ese verbo, escribir, que se lee tan sencillo, pero que en la práctica es tan difícil. Escribir más allá de los premios, del dinero, del reconocimiento. Escribir a pesar del ego, de las voces que te susurran “por ahí no es”. Escribir, sin contemplar los clicks y los seguidores. Escribir haciendo de la historia la única protagonista. Escribir porque no se concibe otra manera de vivir, porque constituye la única salida, el único mecanismo de supervivencia.

Y recordé, mientras conversábamos en el stand del periódico, mi charla favorita de TED: Your elusive creative genius, de Elizabeth Gilbert, la escritora de Comer, Rezar y Amar. La autora cuenta cómo, después de publicar aquel libro, que se convirtió en un éxito internacional, la gente la trata como si estuviera desahuciada. “Por ejemplo, se acercan a mí, muy preocupados y dicen, “¿No tienes miedo de nunca superar este éxito? ¿No tienes miedo de que vayas a continuar escribiendo toda tu vida y nunca más vayas a crear un libro que le importe a alguien en el mundo, nunca, jamás?”, narra Gilbert y la audiencia se ríe. “Pero sería peor, excepto que recuerdo que hace más de 20 años, cuando empecé a decir, cuando era una adolescente, que quería ser una escritora, me topé con este mismo tipo de reacción basada en miedo. Y la gente preguntaba, “¿No tienes miedo de que nunca vayas a tener éxito? ¿No tienes miedo de que la humillación del rechazo te mate? ¿No tienes miedo de trabajar toda tu vida en este arte y de que nada vaya a salir de eso y de que mueras sobre una pila de sueños rotos con tu boca llena de la amarga ceniza del fracaso?”, continúa graciosamente.

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