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Unos segundos de fama tuvo el Shanghai Quartet en la película Melinda y Melinda, del director norteamericano Woody Allen. Para esos instantes esplendorosos en la gran pantalla, la agrupación se preparó a conciencia, puso a la disposición del cine todos sus saberes en la interpretación de la música clásica, pero también estuvo atenta a ofrecer su maestría en la ejecución del repertorio contemporáneo y de las sonoridades propias de Oriente.
Sin embargo, la experiencia se tradujo en números: una hora para grabar la banda sonora, otra para la realización de las imágenes en las que debía figurar el cuarteto a lo largo de la cinta y tres más para las pruebas de vestuario. Durante ese lapso Weigang Li (violín) Yi-Wen Jiang (violín) Honggang Li (viola) y Nicholas Tzavaras (cello), integrantes del Shanghai Quartet, vieron en acción a Allen y entendieron el porqué de su renombre internacional, pero se quedaron con las ganas de estrechar su mano. Por eso, la película para estos cuatro artistas es una simple anécdota y lo que sí pesa más es la experiencia de más de 25 años tocando juntos.
“La idea original de crear el cuarteto en 1983 nació para ganar una competencia que escogía al representante del gobierno chino y lo enviaba al concurso de cuartetos de cuerda de Portsmouth, en Gran Bretaña, un año más tarde. En ese entonces no existían cuartetos ni otras agrupaciones de cuerda en nuestro país. Después de ganar en China y de quedar segundos en Portsmouth, decidimos ir a estudiar a los Estados Unidos y convertirnos verdaderamente en una agrupación”, manifiestan los integrantes del Shanghai Quartet.
Los cuatro se conocieron durante sus estudios de música en el Conservatorio de Shanghái en 1978. En ese entonces y dado el poderío económico de la ciudad, la universidad era un derecho adquirido para cualquier ciudadano con intereses profesionales. Además de destacarse en las clases, estos jóvenes fueron más allá y al asumir que eran un colectivo ensayaban entre seis y siete horas diarias. Al poco tiempo, sus habilidades tanto en la ejecución del instrumento como en la apreciación musical superaron a la de sus maestros y se vieron obligados a buscar instructores extranjeros.
Con algunos escenarios conquistados, con un reconocimiento local ganado y con toda la buena voluntad, el Shanghai Quartet asumió el reto de alternar el repertorio clásico con algunas piezas de la música tradicional de su país.
“Nosotros tratamos toda la música con la misma actitud cuando la estudiamos y cuando la tocamos. Al interpretar a Mozart o a Brahms, empleamos tonalidades distintas pues es una música que requiere de otra gama para su ejecución. La música tradicional de China que escuchábamos desde nuestra infancia nos da, por simple conexión instintiva, una idea real de cómo interpretarla, aunque también crecimos oyendo música clásica de Europa”, aseguran los artistas orientales.
Veinticinco registros discográficos de amplia divulgación en Asia y Europa engalanan la actividad artística del Shanghai Quartet, que también ha dedicado varias jornadas a estudiar al compositor polaco Krzysztof Penderecki, uno de los favoritos de los cuatro integrantes, quienes también coinciden en que les queda poco tiempo para adelantar proyectos individuales.
Este año el cuarteto es uno de los invitados de honor al Cartagena Festival Internacional de Música, evento al que sus integrantes asisten por invitación de Stephen Prutsman, quien los escuchó hace pocos meses en California.
“El año pasado tuvimos una agenda muy apretada con conciertos. Ahora estamos decidiendo nuestro próximo álbum. Queremos grabar algo de Schubert y Brahms. Tocaremos de nuevo el ciclo completo de Beethoven. El ciclo de Bartok también está en nuestras cabezas al igual que comisionar piezas nuevas que incluyen Pi-pa Quintet por Lei Liang (para el Shanghai Quartet y Wu Man percusión china); y un gran concierto para cuarteto de cuerda y orquesta”, dicen complacidos los gestores de este proyecto sonoro.
Los tiempos en los que se pusieron nerviosos por su repentina aparición en el cine quedaron atrás, lo que sí permanece intacto es el deseo de seguir apostándole a una iniciativa juvenil que, después de 25 años, les ha sacado canas.
Repertorio del Shanghai Quartet
Quinteto de Guitarra No. 4 G. 448’ ‘Fandango’ de Boccherini.
Quinteto para Piano y cuerdas, Op. 44 de Schumann.
Quinteto de cuerdas No. 15 K. 593 de Mozart.
‘Lua Descolorida’ para Soprano y cuarteto de cuerdas de Golijov.
Sexteto de cuerdas No. 2, Op. 36 de Brahms.
‘Conte Fantastique’ para arpa y cuarteto de cuerdas de Caplet.
Cuarteto No. 2, Op. 13 de Mendelssohn.
Cuarteto de cuerdas No. 15, K. 421 de Mozart.
Eine Kleine Nachtmusik de Mozart.