El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Daniel Samper Pizano y Enrique Santos: “El periodismo es un vicio del que no se sale”

Los periodistas colombianos publicaron “Memorias cruzadas”, libro en el que hablan de sus historias en este oficio, pero también de lo que ha sido su amistad durante 60 años.

Andrés Osorio Guillott

15 de abril de 2026 - 08:25 p. m.
Daniel Samper Pizano (izquierda) y Enrique Santos Calderón, periodistas colombianos.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga
PUBLICIDAD

¿Por qué es tan difícil dejar el periodismo?

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

Daniel Samper Pizano (DS): No sé si es una costumbre. Es que ya son muchos años escribiendo siempre, entonces quizás eso lo impele a uno. Pero yo desde el primer día dije “voy a estar hasta los 50 años”, y así lo hice. Y me dije “qué delicia, me dedico a ver fútbol por televisión, a leer, a oír música”. Y luego me di cuenta de que yo necesitaba tener que escribir. Cuando se me ocurrió una idea: ¿a quién se la comentaba? ¿A mi mujer? Eso es como el cigarrillo. Yo no he fumado nunca, pero me imagino que es así.

Enrique Santos Calderón (ES): Yo sí me he retirado dos veces públicamente, incluso en columnas del periodismo, pero acaba uno regresando porque hace falta. Después de tantas décadas de estar ahí garrapateando cuartillas, se queda ahí en el ADN. Entonces, ahí regresé otra vez y ahí seguimos. Quién sabe hasta cuándo. Pero sí, realmente... El periodismo es algo que es enviciador, y no es tan fácil dejarlo. Por más que uno no quiera, yo también regresé a escribir porque me sentía como manco.

Ustedes ponen ese tema sobre la mesa en el libro, pero les pregunto: ¿cómo han hecho ustedes o cómo hicieron durante tantos años para evadir esas seducciones que emanan de la política o el poder cuando se hace periodismo?

Read more!

ES: Utilizar el periodismo para la política o quedarse en el periodismo como tal, que es lo que yo he logrado hacer. Uno tiene tentaciones y a veces se resbala, pero yo logré evadir todas las ofertas, tentaciones de que tenía de meterme en la política activa. Es un reto principal de la universidad de hoy: cómo mantener la independencia frente a todas las presiones, tentaciones, amenazas, sobornos, que rodean una actividad como esta en un país como Colombia, donde además es una profesión llena de riesgos. Pero todo eso forma parte de la seducción, del encanto de una profesión como esta, donde uno no tiene ni el tiempo ni el derecho de aburrirse. Y si uno procura como “colgar los guayos” antes de tiempo, pues tarde o temprano sale otra vez a la cancha por eso...

Pueden leer: Feria del Libro 2026: precios de entradas, cómo comprar, fechas e invitados

DS: Este es un oficio que pide la vida. Se la vamos a dar, así de sencillo. Y eso implica muchas contradicciones, implica muchos rechazos, implica muchas enemistades. Y no sé si hubo otras generaciones que lo hicieron, seguramente, pero la nuestra sí. ¿Vamos a ser periodistas? Pues entonces comportémonos como periodistas, mantengámonos lejos de tentaciones burocráticas, rechacemos amistades o condicionamientos que nos puedan obligar a mentir, y mantenerse ahí hasta donde se pueda. Nunca hemos accedido a retirarnos por una temporadita para ganar una platica con unos contratos, nunca. Y hemos dicho “esto es una misión” y “es un apostolado”, si se quiere. Eso no quiere decir que no tenga uno nada que ver con la política. Gabo tenía una frase muy buena que creo que no es de él, que decía “si uno no se mete con la política, la política acaba metiéndose con uno”. Hay que saber eso también. No somos seres asexuados políticamente, no. Tenemos nuestras ideas claras. Lo que tenemos más claro, sin embargo, es que nuestra profesión nos exige determinados sacrificios, como a los curas la castidad.

Dice Enrique Santos que la decisión más difícil cuando Juan Manuel fue presidente era no escribir. Ese silencio obligado es duro para una persona que ha sido periodista toda la vida. Hablemos de ese capítulo en el que cuentan esa experiencia de ser hermanos mayores de presidentes…

ES: Fue duro, fue duro, fue frustrante porque es lo que uno ha hecho toda la vida, y dedicarse a hacer un periodismo anodino e irrelevante, yo teniendo un hermano menor presidente, dedicarme a escribir sobre el sexo de los ángeles o la política escandinava y todo, pues sería un escapismo. Entonces yo preferí dejar de escribir a incurrir en ese tipo de contradicciones. Pero a la larga uno termina otra vez escribiendo.

Les recomendamos: Periodismo narrativo o literatura de la vida real (II)

No ad for you

DS: En el caso mío fue más fácil. Yo tuve que irme de Colombia amenazado concretamente por el cartel de Rodríguez Gacha. Me iba a ir por unos meses y me quedé allá, y todavía tengo la mitad de mi vida, que son mis nietos, allá. Pero tan pronto llegué tuve la buena suerte de que un amigo que había estado exiliado, un español que ya estaba afiliado a Colombia, que trabajaba en la revista Cambio, supo que yo llegaba y me dijo ‘te vienes ya a trabajar aquí’. Me costó trabajo, no les voy a contar toda esa parte, pero bueno, yo estaba vinculado ya, fui editor internacional de Cambio, entonces tenía trabajo todos los días, pero siempre me abstuve de meterme en la sección de Colombia. Había redactores desde América Latina, ellos escriben sobre Colombia y yo decía “eso no me lo muestran a mí, ustedes hagan lo que como periodistas deben hacer, punto”. Y también escribía para “El Tiempo”, pero escribía sobre todo columnas y una columna de humor en “Carrusel”. Entonces yo no volví a escribir la columna que hacía para la página editorial.

No ad for you

Este libro también es un reflejo de la amistad de ustedes. ¿Cómo definen ese vínculo?

ES: Esa pregunta es muy difícil. ¿Cómo definir la amistad? Es una amistad que ha tenido sobresaltos, que ha pasado por... Que ha perdurado en gran parte porque tenemos una gran identidad en torno a lo que hacemos, la profesión que nos apasiona, que es el periodismo. En los valores básicos del periodismo hemos coincidido y eso ha contribuido a consolidarla.

DS: Y otra cosa, esto es lo más cursi que voy a decir en los últimos 40 años: existe en el fondo un respeto mutuo. Yo lo miro y le respeto muchas cosas a Enrique y él algunas tendrá hacia mí. Hay una comunicación. No somos amigos de vernos todo el tiempo, pero hemos compartido muchas cosas, incluso enemistad, y eso hace que, al superarlas, pues haya mayor cercanía.

Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.