Nacida en el seno de una acomodada familia, prima del cura Camilo Torres, amiga de toda la generación que integró el grupo Firmes, detractora del Estatuto de Seguridad de Turbay Ayala y cercana a los líderes que forjaron el M-19, hasta el día de su deceso fue una voz independiente que identificó sin temores las raíces de la exclusión y la injusticia social.
Murió el pasado 19 de julio víctima de una peritonitis, después de soportar por muchos años una afección en la columna vertebral que la obligó a ser intervenida quirúrgicamente en 14 ocasiones. Pero ni siquiera este paradójico destino doblegó su carácter. En sus últimos días no se cansó de resumir con evidencias la declacle que le costó al país el Frente Nacional, la criminalización de las Farc o el barranco moral en que se precipitó el país desde hace un lustro.
De sus memorias nació la obra “La oligarca rebelde”, escrita por la periodista y activista socialMaureén Maya Sierra, un testimonio vivo sobre la evolución del poder político en Colombia, desde la perspectiva de una mujer que vivió en las entrañas de este privilegiado escenario y encontró suficientes argumentos para señalar sus vacíos. La obra será presentada hoy, a partir de las ocho de la noche, en la Casa Museo 20 de julio en el centro de Bogotá.