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El sombrero de tres picos, de Manuel de Falla, fue el elemento central del concierto liderado por Gustavo Dudamel en homenaje al compositor español, contando con la participación de la mezzosoprano Isabel Leonard. Además, Dudamel fichó a la violinista española María Dueñas y al pianista venezolano Sergio Tiempo para el Triple Concierto de Ludwig van Beethoven, que redondeó la velada.
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La noche habría sido cien por cien hispana si el violonchelista español Pablo Ferrández no hubiera tenido que cancelar a última hora su participación en este recital, dados unos problemas con su visado. En su lugar, subió al escenario como solista el estadounidense Robert de Maine.
Tras un año de pausa a causa del coronavirus, que marcó su primer verano en blanco en su casi un siglo de historia, el Hollywood Bowl, uno de los recintos musicales más prestigiosos del mundo, ha vuelto a la vida en 2021. Este espacio al aire libre, con capacidad para más de 17.000 espectadores, es un clásico del apacible verano angelino con conciertos al atardecer y un ambiente muy distendido y relajado. Aunque su oferta incluye también eventos de música pop, el Hollywood Bowl es la sede veraniega de LA Phil, una orquesta que el resto del año da sus recitales en el Walt Disney Concert Hall. En ese contexto, el concierto de Dudamel y LA Phil, con Falla y Beethoven en su programa, llegó precedido de las habituales cenas y copas previas a las actuaciones en el Hollywood Bowl, ya que el público puede llevar comida y bebida de sus casas -también alcohol- y disfrutar de todo ello en sus asientos hasta que empiece la música.
Falla en Los Ángeles
Desde la introducción con castañuelas y palmas, que levantaron los primeros aplausos y gritos aislados de los espectadores, el Hollywood Bowl se entregó a la mirada de Dudamel a este ballet consagrado como una de las obras maestras de Falla. En el cuadro primero brillaron la pasión de la Danza de la molinera y un fagot de lo más juguetón. Dudamel es muy conocido por su espontánea y eléctrica manera de dirigir, pero por momentos parecía que más que guiar a su orquesta con la batuta, casi estaba dando pases de torero.
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La Danza del corregidor presentó algunos de los instantes más líricos del concierto con sus sinuosas melodías, pero fueron Danza del molinero y la apoteosis de la Danza final las que hicieron que el público angelino se inclinara ante esta pieza clave del repertorio español.
Un Beethoven muy hispano
Antes de que Dudamel abordara la obra de Falla, el maestro venezolano afrontó el Triple Concierto de Beethoven con una María Dueñas con mucho ímpetu desde el allegro inicial y un Sergio Tiempo sonriente en todo momento, que parecía disfrutar de cada segundo sobre el escenario. Las melodías trenzadas y muy expresivas de María Dueñas y Robert de Maine pidieron paso en el segundo movimiento (largo), pero los tres solistas reservaron fuerzas para darlo todo en el enérgico y poderoso rondo alla polacca con el que pusieron de pie por completo al público del Hollywood Bowl.
Dudamel no dudó en unirse a los aplausos y ovacionó a los tres solistas, cuando abandonaban el escenario, pero antes del intermedio y de que llegara El sombrero de tres picos, Dueñas, Tiempo y De Maine ofrecieron como regalo, y fuera de programa, el scherzo del Trío para Piano número 2, de Dmitri Shostakóvich.