¿Cuál es la diferencia entre dirigir una orquesta integrada por músicos profesionales y estar al frente de un ensamble con jóvenes en plena formación?
El caso de la Orquesta Filarmónica Joven de Bogotá es especial. Todos son muchachos entre los 18 y los 26 años, incluso la mayoría ya tiene su cartón de grado y su experiencia ya es grande. Mi labor ahí es un poco más táctica, porque me toca explicarles estilo y afinación. Con orquestas profesionales, el director por lo general se olvida de lo didáctico y se concentra en el montaje.
Usted es un violinista consagrado, ¿cuál es la ventaja que tiene un director que también es diestro en la interpretación de un instrumento?
En una orquesta sinfónica integrada por 90 personas, yo diría que la mitad o más son violinistas o por lo menos tienen en sus manos instrumentos de cuerda, que son el cuerpo más generoso de un ensamble ampliado. Para mí ha sido una gran ventaja ser violinista al pararme enfrente de una orquesta, porque conozco la intimidad del sonido.
¿Cómo llega usted a dirigir a la Orquesta Filarmónica Joven de Bogotá?
Tengo muchos años de experiencia como violinista y como director también. Fui el primer violín de la Orquesta Philharmonia, de Londres, durante cinco años, y me han invitado a tocar con los mejores directores del mundo. En la década del 70 Raúl García, fundador de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, me invitó a hacer un reemplazo de urgencia. Yo asumí la experiencia durante tres años. Algunos lustros más adelante, David García (hijo de Raúl García), director administrativo de la orquesta, me propone asumir este proyecto juvenil y aquí estoy, aunque sigo teniendo mi agenda en Nueva York.
¿Cómo fue su primer encuentro con el violín?
Lo más curioso de todo es que eso fue aquí en Cartagena. Cuando yo era niño se hacían festivales internacionales auspiciados por la sociedad Proarte Musical. En los años 40 venían los mejores músicos del mundo. Por ejemplo, aquí supe del violinista Yehudi Menuhin, aunque yo en ese tiempo estaba en clases de piano.
El violín es un instrumento muy exigente y a veces desagradecido porque multiplica las fallas humanas, ¿por qué se dedicó a él?
El violín es un instrumento que canta y por eso abandoné el piano para concentrarme en él. Es exigente, pero también es capaz de otorgar muchas satisfacciones.
¿Cuál fue el aprendizaje más importante que recibió de su gran maestro Yehudi Menuhin?
Después de mis estudios en Filadelfia me fui a Suiza, donde conocí personalmente a Menuhin y me sorprendió el aura que tenía. Una vez me invitó a que pasara el verano en su casa allí en Suiza y esa experiencia la recuerdo con mucho cariño. Él era fanático del yoga y me guió en esa disciplina para controlar los músculos y los nervios. Él me abrió muchas puertas y en lo que más hacía énfasis era en la parte musical, mucho más que en lo técnico.
¿Cómo fue la experiencia de grabar en el Abbey Road con los Beatles?
Yo estaba recién llegado a Londres y allí conocí a la escritora Penelope Mortimer. Ella me invitó a una fiesta en 1963 y me dijo que también había invitado a unos jóvenes talentosos del rock. En ese lugar conversé con Paul McCartney y John Lennon y ellos me contaron que querían hacer una fusión entre su propuesta y algunos instrumentos clásicos. Pasado el tiempo, me llamó el representante de los Beatles para citarme en los estudios. Siempre grabamos de noche y de ahí salió Eleanor Rigby.
¿Es distinto tocar con una orquesta de integrar un cuarteto de cámara?
Lo que nunca cambia es la seriedad y el respeto con el que uno debe asumir cada obra. El cuarteto es un formato muy profundo, porque es poner de acuerdo a cuatro mundos. Eso es muy satisfactorio, porque refleja la madurez de un artista.
¿Cuál será su participación en el Cartagena Festival Internacional de Música?
En el Festival voy a estar con la Orquesta Filarmónica Joven de Bogotá tocando una obra del español Vicente Amigo, un reconocido guitarrista flamenco. Interpretaremos una obra que él compuso para hacer una fusión entre los aires flamencos y un ensamble clásico.
* jpiedrahita@elespectador.com
Orquesta Filarmónica Joven de Bogotá y el Cuarteto de Vicente Amigo.Martes 13 de enero, 7:00 p.m.Centro de Convenciones (Cartagena).