Rafael Gómezbarros tiene todo un ejército a su disposición. Mil hormigas trabajadoras componen su más reciente propuesta plástica, una iniciativa que comenzó con unas pinturas realizadas en el año 2006, que a los pocos meses adquirieron volumen para convertirse en esculturas. En la actualidad, este regimiento de insectos, elaborados con fibra de vidrio y ramas de árboles, tiene vida propia y pretende abordar la temática de los desplazamientos forzados.
El concepto general de esta muestra titulada ‘Casa Tomada’ parte de la dualidad en la que se debaten lo bueno y lo malo. Para el artista, las hormigas representan las dos caras de la realidad colombiana. Está, por un lado, el desplazamiento de la población en estado de vulnerabilidad, pero también se exhiben las condiciones de vida de los causantes de esta huida involuntaria.
“Cuando comencé con este trabajo yo quería abordar el tema del desplazamiento y tenía que buscar algún elemento que me diera la posibilidad de plantear metáforas y encontré a este insecto, un elemento común con el que todos hemos tenido que ver alguna vez en la vida. Para mí las hormigas cumplen con el objetivo del mensaje, porque ellas invaden, uno las echa y ellas regresan, pero también tienen la otra parte: son perseverantes, unidas y trabajadoras”, comenta el artista samario que empezó a consolidarse como figura de la plástica internacional con su anterior propuesta: ‘Memorias’.
Su vida es el principal referente de su quehacer creativo. Las condiciones complejas en las que le tocó crecer en el departamento del Magdalena, caracterizado por los problemas de orden público, por la violencia intemperante pero también por la calidez, el tesón y el temperamento de su gente para salir adelante. Y es que para Rafael su arte no podría reflejar algo distinto de sus raíces y su entorno. Esa sintonía con el hábitat propio es lo que más valora de sus grandes ídolos: Gabriel García Márquez (quien se refirió a la propuesta de ‘Casa Tomada’ como una iniciativa auténtica y enigmática), Carlos Vives y el Grupo Niche.
“El estilo de Rafael Gómezbarros como artista plástico está dado por las temáticas más que por los trazos, porque la forma como abordó cada cosa es distinta. Aunque me llama mucho la atención lo prehispánico y los elementos de la tierra. Por eso trato de que los acabados sean en carbón, con ramas o elementos ecológicos, como si asumiera que la tierra es una piel que protege”, comenta este artista egresado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.
Su mayor anhelo en la actualidad es hacer que ‘Casa Tomada’ conquiste espacios poco convencionales para las muestras artísticas y logre copar lugares cotidianos como parques y calles, en los que el mayor número de personas pueda disfrutar de su idea central.
Esta instalación, acompañada de pinturas y dibujos del mismo Gómezbarros, podrá ser visitada en la Quinta de San Pedro Alejandrino / Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo en Santa Marta, a partir del 20 de junio, día escogido por Colombia para conmemorar la jornada mundial del desplazado. En la capital del Magdalena estará, durante un mes, cuando se inicie su carácter itinerante por Barranquilla, Cartagena, Cali, Medellín y Bogotá.
En los primeros meses de 2009 ‘Casa Tomada’ hará presencia en galerías de México, Argentina, Brasil y España, países que podrán conocer algo más de la realidad nacional, familiarizarse con el problema de los desplazados y las condiciones desiguales de la comunidad rural en Colombia.
Con el arte Rafael Gómezbarros espera contribuir a mejorar las condiciones de vida de sus coterráneos, mientras él trabaja como hormiguita.