El blues de Michael Powers es una bendición para sus seguidores. Su guitarra es capaz de conquistar a los más desprevenidos transeúntes, mientras que su voz característica, ronca y sensual despierta los mejores comentarios.
Seattle lo vio nacer, Estados Unidos lo hizo figura y el mundo de la música hoy apoya y disfruta su causa: el blues.
En estos 20 años de historia musical, ¿qué representa el blues para usted?
El blues o el sentir del blues viene del corazón y para mí representa una emoción inmensa. Es la emoción de vivir.
¿Qué papel desempeña la música en su vida... es después de 20 años parte de su familia o un cómplice o un amigo especial?
Ha sido de todo un poco. La música ha estado ahí en momentos en los que mi familia no ha podido estar por varias razones. Pero para mí es más fácil explicar la vida con canciones. Por ejemplo, Prodigal Son refleja una manera de vivir, Bajando por la autopista es una especie de viaje y Haciendo lo mejor que puedo, es el reflejo de una lucha constante.
¿Su amor, lo que usted llama la emoción por el blues, se ha incrementado o el sentimiento siempre ha sido constante?
Mi entusiasmo, mi amor por el género, ha crecido a lo largo de mi trayectoria. Lo que también ha crecido son mis proyectos, que crecen de la misma manera en la que se incrementa la gente que hace fila para mis conciertos.
Usted ha figurado en las bandas de los bluesistas contemporáneos más importantes, ¿qué aprendió de ellos?
Aprendí a rezar y luego a practicar. Practicar y seguir practicando. Y no hay que preocuparse por el dinero. Siempre hay que poner a Dios adelante y lo demás vendrá. Esas son las principales enseñanzas.
¿Para usted las fronteras entre el blues, el rock, el jazz y otros géneros están bien definidas o son simples límites que no vale la pena tener en cuenta?
No veo ninguna barrera en mi música ni en mis músicos. Cada uno aporta cosas diferentes al sonido que se convierte en algo nuevo con todos los elementos que nos brinda la raíz.
Usted ha incursionado en varios estilos dentro del blues, ¿existe uno llamado Michael Powers?
Existen muchos con ese nombre y podría decir que es algo similar a mis canciones o a mis álbumes. Por ejemplo, hay uno en El hijo exitoso, otro en El hijo pródigo, El lado Salvaje, Compasión y otro muy distinto en el nuevo trabajo discográfico La brisa de Bluesiana.
Si tuviera que recomendar un disco de blues, ¿cuál recomendaría?
Yo recomendaría: Muddy Waters/Howlin Wolf London Sessions from the 1960's.
En un tiempo caracterizado por los sonidos eléctricos, ¿por qué es importante escuchar blues hoy?
El blues es verdad, y está dedicado a un buen hombre que se siente mal en un mundo de complicaciones como el actual.
¿Por qué escogió la guitarra como el instrumento para comunicarse con el mundo?
Cada vez que escuchaba la canción Sleepwalk (Santo & Johnny) o cualquier otra con un solo de guitarra, cogía la escoba. Mi madre, Doris, escogió una guitarra para mí porque me veía tocándola en el aire y porque estaba destrozando todas sus escobas. Mi canción, El hijo exitoso cuenta la historia.
¿Ya tiene definido el repertorio para su concierto en el Teatro Libre de Bogotá?
La Frecuencia de Michael Powers es como un arco iris que satisface todos los niveles del soul. Cubriré la mayoría de mis canciones, pero el entusiasmo del público es al final el que dicta el orden.
¿Qué proyectos tiene?
Quiero hacer bandas sonoras para películas y dibujos animados. Formaré parte de un tour que tiene como fin beneficiar a una fundación para la diabetes. Y mi sueño es abrir un concierto para los Rolling Stones.
Teatro Libre - sede Chapinero (calle 62 No. 9A-65). Tel.: 217 1988.