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Los videos aparecieron un día de abril de 2005. La mayoría había salido de cámaras de seguridad, apostadas en calles, tiendas, streap clubs, bares del mundo bajo y distritos de tolerancia. La discreción de los ingleses fue absoluta: nadie estaba dispuesto a reconocer ante el mundo que la reina Isabel se había tomado unos tragos de más y se había puesto a Londres de sombrero.
¿Los dueños de esta fantasía iconoclasta y electrónica? Dos músicos de Brixton —el suburbio al sur de Londres que inmortalizó The Clash—, que desde 1994 andaban sacudiendo con ritmos progresivos los pasillos de la rumba inglesa. Se hacían llamar Basement Jaxx, y para 2005, cuando lanzaron el video clip de U don’t know me (Tú no me conoces), con reina borracha abordo, ya tenían tres grandes álbumes en su haber, y eran los consentidos del house inglés por los listados de ventas.
Basement Jaxx lleva quince años sacudiendo a su manera la música anglosajona. Han grabado con Lily Allen y Lisa Kekaula; han realizado mezclas por encargo a Pet Shop Boys y Justin Timberlake, entre otros, y se preparan este año a sacar su quinto álbum para demostrar que el house, que pudo haber naufragado como muchas otras modas pasajeras de los noventa, sigue aún vigente.
Simon Ratcliffe y Felix Buxton llegan al recinto de Corferias, en Bogotá, acompañados con toda su banda, y este miércoles a la medianoche saldrán a la tarima a presentar nuevos temas, así como clásicos de antología electrónica como Where’s your head at y Good luck.