El Magazín Cultural

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3 Mar 2021 - 2:00 a. m.

El error en la obra de arte

La exposición “On The Nature of Daylight”, de Jaime Tarazona, reflexiona sobre la abstracción y la modernidad, el prescindir o no del gesto en la obra, y lo político del arte contemporáneo. Presentamos una semblanza de una visita guiada por el artista.
María Paula  Lizarazo

María Paula Lizarazo

Periodista de Amazonia y Ambiente
Las piezas de “On The Nature of Daylight” sugieren una apreciación abstracta de la naturaleza en pinturas de formato mediano y grande.
Las piezas de “On The Nature of Daylight” sugieren una apreciación abstracta de la naturaleza en pinturas de formato mediano y grande.
Foto: Nueveochenta

Para fotografiar un ave deben tenerse en cuenta dos consideraciones o, bueno, tres. Primero, poner un teleobjetivo en la cámara y seleccionar el enfoque automático en posición lejana. Segundo, utilizar las aperturas del diafragma. Y, tercero, invocar la paciencia. El artista Jaime Tarazona pasó una temporada fotografiando aves y reflexionando sobre el proceso fotográfico, la imagen y el deseo de registrar lo intangible en lo plástico. De esa serie de fotografías surgió en 2018 la exposición Hacer lo visible, uno de los orígenes de la exposición On The Nature of Daylight, que se está presentando en la Galería Nueveochenta y que además cuenta con un recorrido en 3D a través de su sitio web.

On The Nature of Daylight tomó su nombre de la composición del alemán Max Richter, que es parte del álbum The blue Notebooks. La exposición busca reflexionar sobre lo natural y su belleza, y la horizontalidad como eje de composición. Cuando Tarazona fotografiaba aves -cuenta en visita guiada-, “lo que menos quería era congelar el ave. Pero en todos los libros hacen eso, ¿cómo haces tú para captar un colibrí? Con el diafragma abierto, al fotografiar el ave, el fondo es esto…”. On The Nature of Daylight es aquello que señala: los cuadros evocan el paisaje difuso que había tras las aves que fotografió para Hacer lo visible, resultado de la apertura del diafragma con que buscaba captar el movimiento de las aves.

La fotografía lo llevó a esta abstracción, como en una emulación de la historia del arte, teniendo en cuenta que con la aparición de la fotografía la pintura fue desprendiéndose de la tradición realista que llevaba siglos dominando para darle paso a la abstracción, que, de hecho, desde el surgimiento de la posmodernidad, en los años 80, se ha reconsiderado. “Haciendo este proyecto tomé conciencia de que es infinita la abstracción y por más de que se ha hecho durante 100 años, podemos agarrarnos de esto, hay mucho por hacer. Siempre he dicho, y he tenido discusiones fuertes, que a mí me parece que la abstracción es una apertura completa a todas las posibilidades que uno tiene como artista. El Realismo llegó hasta 1880, y de ahí para delante aparecieron estas cosas. Considero que la modernidad apenas empezó, apenas llevamos 100 años”.

Tarazona ha estudiado el trabajo de artistas contemporáneos que han profundizado en el lenguaje de la horizontalidad, como Kenneth Noland, Carlos Rojas, Gerhard Richter, Sean Scully y Mark Rothko. En su trabajo de 20 años se ha interesado, además del paisaje y el estudio de la naturaleza, por las figuras geométricas.

Las piezas de On The Nature of Daylight sugieren la reproducción de paisajes a través de la geometría y el color, mediante la noción de arte abstracto y la plasticidad de la tela, material que se trabaja desde hace 600 años. Por ejemplo, el artista Alejandro Londoño traduce en sus obras de líneas horizontales los colores del paisaje bogotano. Tarazona no hace referencia a un lugar específico. Estas obras surgieron de sus recuerdos y de su infancia. “Crecí con estos colores en una granja en Bucaramanga. Creo que lo que hice fue apelar a eso, a rememorar. Como cuando a usted le piden que dibuje una bicicleta sin tener una bicicleta en frente. Estas son pinturas de memoria, que recuerdo, que me apasionan. No me interesaba tener una fijación conceptual”.

El entendimiento que tiene Tarazona de la naturaleza germina no solamente de su memoria y su escucha, por ejemplo con la composición de Richter que le da ideas sobre cómo pensar la natura, sino también de su mirada. Tanto la exposición Hacer lo visible como On The Nature of Daylight son miradas sobre un mismo paisaje, sobre una escena y sobre la posibilidad misma de ver. En la película Paula, sobre la pintora alemana Paula Modersohn-Becker, pionera del expresionismo alemán, su primer maestro ve cómo ella representa el paisaje e, impresionado, le dice: “Con que así lo ves”.

La obra de Tarazona plantea una discusión sobre sí misma y el lugar del gesto y el error en ella. Luciana Rizo, curadora de la exposición, redacta en el texto curatorial que “Tarazona traduce su visión y entendimiento de la naturaleza en una serie de líneas horizontales que se componen desde distintas gamas de color. Sus dibujos son una primera aproximación a este estudio donde juega con las tonalidades que posteriormente se trasladan a las pinturas de mediano y gran formato. En este ejercicio el artista prescinde de la línea curva o de cualquier tipo de gestualidad y presenta un estudio detenido sobre la armonía del color y sus combinaciones”.

Sin embargo, el artista expresa en visita guiada: “¿Anular el gesto? No, ahí está el gesto, está el error”. Para Tarazona ninguna línea es igual a la anterior. No se trata de una figura impresa y reproducida, sino del trazo de su mano. De hecho, algunos recuadros fueron pintados encima de líneas horizontales en las que se había equivocado previamente. El error también conforma su obra.

On The Nature of Daylight reflexiona sobre lo bello de lo natural no como una reproducción del paisaje, sino como la posibilidad de verlo más allá de su propio concepto. Y esta reflexión, que propone su obra, sobre el arte en sí mismo, es política. La visita concluye con estas palabras de Tarazona: “Cualquier arte es político. Esto (la exposición) es apolítico y por eso mismo es político”.

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