El Magazín Cultural

2 Mar 2018 - 2:00 a. m.

“El hilo fantasma”: a una puntada del Óscar

Paul Thomas Anderson aprendió de alta costura y se dejó inspirar por la trayectoria del diseñador español Cristóbal Balenciaga para la creación de la película que tiene seis nominaciones a los premios de la Academia.

Lucety Carreño Rojas / @LucetyC

Daniel Day-Lewis nominado a mejor actor en los Premios Óscar 2018 con la película “El hilo fantasma”. / Cortesía
Daniel Day-Lewis nominado a mejor actor en los Premios Óscar 2018 con la película “El hilo fantasma”. / Cortesía

El vestuario en una cinta hace parte de la historia que se quiere contar. El hilo fantasma es un ejemplo de ello. La cinta dirigida por Paul Thomas Anderson tiene seis nominaciones a los Premios Óscar 2018, una de ellas a mejor vestuario. La película recrea la Londres de los años 50, tras la Segunda Guerra Mundial, y cuenta la historia del diseñador Reynolds Woodcock, interpretado por Daniel Day-Lewis —actor que anunció su retiro el 20 de junio de 2017—, y su hermana Cyril, interpretada por Lesley Manville y nominada en la categoría de mejor actriz de reparto, quienes fueron referentes de la moda británica y encargados de vestir a la realeza, miembros de la alta sociedad y estrellas de cine con los diseños de la Casa Woodcock.

 

Woodcock es un hombre talentoso, pero quisquilloso al extremo. Metódico, egocéntrico, perfeccionista en sus diseños y en su vida. Las mujeres hacen parte de su trabajo como fuente de inspiración y compañía. Sin embargo, cuando conoce a Alma, una joven de carácter fuerte interpretada por Vicky Krieps, su cuadriculada vida se ve alterada por el amor enfermizo de su musa.

Anderson, quien compite en la categoría de mejor director de los premios de la Academia, llegó al modisto por una broma que le hizo su amigo Jonny Greenwood, miembro de la agrupación Radiohead y nominado a mejor banda sonora original de la cinta, cuando asistieron a un evento promocional en 2014. “Mírate, pareces Beau Brummell”, le dijo Greenwood. Al no entender, Anderson investigó quién era Brummell, un experto en moda, y su curiosidad se amplió a tal punto que encontró la trayectoria del diseñador español Cristóbal Balenciaga, sus talleres y elegancia. Balenciaga fue pionero en el estilo del New Look de París de Christian Dior y la reivindicación de la silueta femenina, fuente de inspiración para El hilo fantasma, nominada como mejor película.

El romance gótico que aborda el filme estuvo inspirado en la película Rebeca, de Alfred Hitchcock (1940). Paul Thomas Anderson dijo que “estaba buscando el lugar perfecto para una historia como esta. Quería un escenario de clase alta con personajes inmersos en galas, un mundo que pudiera acomodar un romance gótico”.

Day-Lewis se unió al proyecto y junto con Anderson estudiaron sobre alta costura, a Balenciaga y otros diseñadores, como Charles James; Christian Dior, quien revolucionó el estilo femenino, y Alexander McQueen, y visitaron el Victoria and Albert Museum. Además, el ganador de tres óscares a mejor actor estudió docenas de libros sobre el tema, visitó varias veces el Centro de Traje de Anna Wintour en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, para conocer el trabajo de diseñadores internacionales, y aprendió a coser con la ayuda de Marc Happel, director de vestuario del Ballet de Nueva York. “Le enseñaron todo, desde la costura y el corte básico hasta el proceso más elaborado de drapeado y medición. Al final de su período de entrenamiento se demostró a sí mismo al hacer una copia fantástica de un traje de Balenciaga”, aseguró Anderson. Tanto el director como el actor construyeron un personaje amante del estilo como Brummell o Balenciaga.

El vestuario juega un papel fundamental, tanto como un personaje. Lograr la sofisticación y elegancia de los diseñadores de la época requirió del trabajo del diseñador Mark Bridges, quien decidió crear diseños originales, pues la misión que le encomendó Anderson fue contar historias y reflejar la personalidad de los personajes a través de la ropa. Bridges se inspiró en varios modistos, ediciones de Vogue y archivos de moda del Museo Victoria and Albert, en donde observó los trajes de Balenciaga. Además encontró referencias digitales para crear un total de 50 prendas para la cinta.

El hilo fantasma es un claro ejemplo del papel de la moda a la hora de recrear una película de época y de su influencia en el cine.

Prendas icónicas en el cine

Un clásico que refleja la recíproca relación entre cine y moda es Desayuno en Tiffany’s, dirigida por Blake Edwards (1961). La actriz Audrey Hepburn se convirtió en una referente al imponer un estilo sobrio, glamoroso y elegante. Las gafas de sol y los accesorios causaron furor entre las jóvenes de la época. Desde ese momento, el vestido negro, original de Chanel en los años 20, es una prenda básica. Otra prenda utilizada en un clásico que trascendió la pantalla fue la gabardina utilizada por Humphrey Bogart en Casablanca, dirigida por Michael Curtiz (1942). Por su parte, Rebeldes sin causa, de Nicholas Ray (1955), fue influyente para los hombres del siglo pasado. Las camisetas básicas, las chaquetas de cuero, los pantalones vaqueros y las botas desgastadas, utilizadas sólo por trabajadores, se metieron en el armario de los adolescentes.

Incluso, la moda en el cine no sólo genera tendencias. También se hacen películas sobre moda, como la comedia dramática El diablo se viste a la moda (2006), basada en la novela homónima de Lauren Weisberger, basada en sus experiencias con su exjefa Anna Wintour cuando trabajó en la revista Vogue. La actuación de Meryl Streep como Miranda Priestly la llevó a obtener una nominación en los Premios Óscar. La diseñadora francesa de alta costura Coco Chanel es la única modista que aparece en la lista de la revista Time de las cien personas más influyentes del siglo XX y ha sido llevada al cine en más de una ocasión. Una de las más reconocidas es Coco antes de Chanel (2009), en la cual es interpretada por Audrey Tautou, quien también es imagen de la marca.

La Academia reconoció el papel de la imagen en las películas desde 1948, 21 años después de que se iniciaran los premios. La diseñadora estadounidense Edith Head tiene el récord, con ocho premios Óscar. Algunas de las películas más reconocidas que han ganado esta estatuilla son: en 1953, Vacaciones en Roma; Sabrina, en 1954; La guerra de las galaxias, en 1977; Titanic, en 1998; Alicia en el país de las maravillas, 2011; El gran Gatsby, 2014, y Animales fantásticos y dónde encontrarlos, en 2017, demostrando la importancia de la moda y los cuidados estilos para las cintas con temáticas de época. El 4 de marzo, en la gala número 90 de los Premios Óscar, Mark Bridges podría ser el próximo ganador, por El hilo fantasma.

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