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“El hombre”, de Guillermo Arriaga | Fragmentos de lectura

Una novela brutal sobre la ambición, el dominio y la anulación del otro. A partir de esta lectura, Isabel López Giraldo seleccionó algunas frases que condensan el núcleo de esta obra.

Isabel López Giraldo

23 de noviembre de 2025 - 12:40 p. m.
"El hombre" de Guillermo Arriaga fue publicado en junio de 2025.
Foto: Archivo Particular
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“La historia no se repite. Se perpetúa.”

Publicada en 2023, esta novela de más de 650 páginas entrelaza múltiples voces y tiempos para mostrar la crudeza de un sistema construido sobre el despojo. Arriaga desestructura la línea temporal, altera la sintaxis y varía el ritmo narrativo para sumergir al lector en una experiencia extrema y lúcida. La violencia se muestra sin atenuantes, y el poder —en cualquiera de sus formas— es el verdadero protagonista.

  • Para limpiar tu nombre se levantarán estatuas y monumentos y serás ensalzado como un prócer.
  • Aunque se conociera tu brutalidad no habrá quien se atreva a censurarte porque eres reconocido como el cimentador de una sociedad más justa.
  • Éramos hijos bastardos de la muerte.
  • Nuestras palabras nos arrebataron para a las suyas obligarnos.
  • Hacerme tonto para hacer tonto a los tontos.
  • Atrás quedó nuestro pasado, perdido por siempre entre cenizas y llamaradas.
  • Temía el momento como quien se asoma a un precipicio y se asusta, pero que termina seducida por el vértigo.
  • No confíes en los políticos, mucho menos en aquellos que sienten encarnar los deseos del pueblo.
  • Los políticos son para ser, no para hacer, su único interés se centra en ellos mismos.
  • La mayor habilidad de un político consiste en saber quién odia a quién y ponerse al servicio de esos odios.
  • Asesinos como él debían ser ejecutados sin importar la edad.
  • Cómo se rehace una vida cuando los demás ya la adjetivaron con epítetos lacerantes.
  • Hijos y nietos de mexicanos que cruzaron el río de manera ilegítima ahora asumían posiciones extremistas en contra de los indocumentados.
  • Repercusiones impensables en la economía sólo para satisfacer los ánimos revanchistas y los temores de una masa que se encaminaba a votar contra ella misma.
  • Me pregunté por qué un aparato tan noble como el piano en el que se creaban portentosas melodías encerraba muerte y sufrimiento.
  • La naturaleza humana es insobornable.
  • Ni siquiera la severa mirada de Dios es suficiente para desviar a un hombre o a una mujer de sus intenciones.
  • En la historia de personajes inventados la realidad se veía más pura, menos matizada.
  • Cada hombre responde a los retos de su tiempo.
  • La historia se había narrado de una generación a otra, no como una anécdota más, sino para realzar su carácter indómito.
  • Horror de nunca más tomar en nuestras manos el propio destino.
  • No se podía entender la historia del capitalismo americano sin conocer a fondo las biografías de quienes crearon sus bases.
  • La academia debe aprender de la literatura y acercarse al retrato vivo y descarnado de los personajes que trastocan la historia.
  • Casi podría decirse que intentó decirme, una frase compasiva, una línea que nos fraternizara en la degradación.
  • Y se perdonan muchas cosas, pero el abandono no es una de ellas.
  • No transparentes cuanto te agita por dentro, la gente lo ve como una debilidad y se aprovecha de ello.
  • Estudiar el carácter de las personas, sus antecedentes familiares, sus fobias y sus filias era tan provechoso como examinar los ciclos económicos y los contextos políticos.
  • No se puede vencer a quien no se conoce, no es posible doblegar la tiranía si no se desgranan uno a uno los armazones intelectuales y éticos de los opresores.
  • Nada intoxica más la mente que las vanas ilusiones.
  • Con el tiempo me convertí en un ser malvado, no por mi naturaleza, llegué a serlo por cansancio, por desesperanza.
  • El que busca la verdad merece el castigo de encontrarla.
  • Llevaba pólvora en la sangre y se precisaba una chispita para hacerlo estallar.
  • Me convertiría en la tierra en la que había nacido: rocoso, cortante, violento, pugnaz.
  • Me pregunto cómo volverían a sus hogares esos jovenzuelos después de quedar tocados por años de combate.
  • Los dioses masculinos se preocupan más por demostrar su poder.
  • No busques el causante del problema, sino a quien pueda resolverlo.
  • En los pequeños detalles el poder se demuestra.
  • Un hombre solo brilla en función de la mujer que lo acompaña.
  • Ser buena persona no está peleado con portarse implacable con quien te estorbe, te confronte o te amenace.
  • No hay duda que la muerte, los infortunios y las desgracias atraen a los rapaces.
  • La Casa Blanca se había construido sobre cimientos negros.
  • Sólo seremos libres si las palabras poseemos, sin palabras el mundo no se explica.
  • La esclavitud se había incrustado de tal forma en su mente que no concebían la emancipación como posible en sus vidas.
  • Bien aseveraba Hemingway que para poder escribir la experiencia era necesario saborearla con los cinco sentidos.
  • El retrato es un salto a la eternidad, la afirmación de la vida frente a la muerte.
  • Las noticias llegan más limpiecitas y rápidas si uno mismo va por ellas.
  • No hay enemigo más feroz que el que deviene de la propia sangre.
  • Los lugares comunes también clarifican la condición humana.
  • Es extraño cómo se van uniendo los hilos para tejer la muerte.
  • Los territorios se conquistan completos o no se conquistan.
  • El país fundado por peregrinos puritanos regodeándose en los pecados veniales.
  • En la proximidad de la muerte debe prevalecer un espíritu generoso y la disposición a perdonar.
  • Ácaros electorales que en nombre del pueblo joden al pueblo.
  • Nadie escogía su color de piel, pero el color de piel elegía un destino y ese era el suyo.

Por Isabel López Giraldo

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