Publicidad

El poema: entre lo animal y lo humano

‘Coloquio de los animales’, reeditado el año pasado por Editorial Pontificia Universidad Javeriana, es un poemario que habla de animales y de hombres.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Sara Malagón Llano
06 de mayo de 2014 - 03:26 a. m.
Eduardo Chirinos nació en Lima en 1960. Sus libros estarán en la FilBo. / Pilar Pedraza.
Eduardo Chirinos nació en Lima en 1960. Sus libros estarán en la FilBo. / Pilar Pedraza.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El Coloquio de los animales de Eduardo Chirinos, que toma prestado el título de las Novelas ejemplares de Cervantes, recuerda los fabularios y bestiarios medievales, tradiciones literarias en las que los animales todavía tenían una voz. Por un lado, teniendo en mente los bestiarios, en el poemario se lee entre líneas la intención de clasificar a los animales. En segundo lugar, y como sucede en las fábulas, los animales encuentran muchas veces una voz en los poemas, además de representar virtudes y vicios humanos. Esto también sucedía en los relatos enmarcados y en la literatura sapiencial española de la Edad Media. Uno de los marcos del Calila y Dimna, por ejemplo, está protagonizado por un buey y un león. Es el conflicto alrededor de estos dos personajes lo que desencadena la narración de las fábulas enmarcadas, muchas veces también protagonizadas por animales.

Sin embargo, el poemario se mueve todo el tiempo entre la intención de dejarlos hablar y la idea de que su lenguaje es algo que el ser humano ha dejado de comprender y ha perdido para siempre. En los poemas hay un intento por nombrarlos, por traerlos de vuelta, por dejarlos hablar, siendo que ese lenguaje hace mucho tiempo se ha separado del lenguaje humano y se ha vuelto algo incomprensible.

“Escribir cuando los nombres faltan, cuando la palabra se interrumpe en nuestros labios”, dice Chirinos en su ensayo Ascenso y caída de Vicente Huidobro. Esto se hace presente en su propio poemario. Los animales son el recurso para dar “el paso hacia atrás”, hacia el momento pre-lingüístico, que corresponde con la propuesta de otros poetas de entender la infancia como ese lugar anterior al lenguaje. La comunicación perdida entre hombres y animales después de la expulsión del Paraíso se recupera a través de la palabra poética. El poeta rescata ese vínculo perdido con el juego del lenguaje, con su desintegración, con el juego de significantes, y es que la poesía es el escenario perfecto para propiciar ese juego, porque es el lugar de las repeticiones y del nombrar mismo.

Aunque el poemario conserve la referencia a un tiempo perdido en el tiempo, al momento mítico de la ruptura entre los dos mundos, también hay poemas en los que los animales surgen en la cotidianidad de la voz que habla, como es el caso del poema sobre la visita al zoológico, el de las cucarachas o el de los perros. Muchas veces parecería como si el poema fuese a ser sobre algo más y de repente irrumpen los animales en la escena, interrumpen la situación inicial, aparecen. Es como si estuvieran siempre allí, omnipresentes en el mundo de los humanos, pero siempre separados de él de alguna manera.

En dos poemas de Coloquio de los animales, “Canciones del herrero del arca” y “Melenas”, que tienen por protagonista al león, la figura del animal sabio y lleno de historias se contrapone a la del hombre, corrompido y pecador. El león es aquel que atesora un saber milenario, y aquel que cuenta: “(Me lo contó el león. / La noche del sábado bebimos hasta el alba / y habló como un borracho / hasta quedarse dormido)”. A diferencia de los otros poemas, aquí parecería haber una comunicación entre el ser humano y el animal. Es más: el herrero parece estar más del lado de los animales que de los hombres, con ellos comparte noches e historias.

Sin embargo, la tercera estrofa de “Melenas” cuenta la misma historia, esta vez desde el punto de vista del león: “Simpático el herrero, anoche fue a buscarme. / Hablé de largas vigilias de arena, / de hospitalarios desiertos, de monjes / que veneran piadosamente mis rugidos. / (Tan fiero no soy como me pintan). / Él puso su mano en mi garra / y habló con la franqueza de un borracho / hasta quedarse dormido”.

En esta versión de la misma noche, el león en efecto habla y le cuenta historias al herrero, pero es el hombre quien bebe hasta quedarse dormido. En la confrontación de los dos poemas surgen las contradicciones del enfoque general del poemario: se hace visible el choque entre los dos mundos y, al mismo tiempo, la aparente conexión, la cercanía, pues de todas formas hablan, de todas maneras pasan la noche el uno en compañía del otro. ¿Cuál de las versiones es la verdadera? ¿Quién bebe y quién se queda dormido? ¿O el león y el hombre son uno y el mismo?

Por último, en el primer poema reaparece la figura del Arca, que está presente en varios de los poemas. La voz poética es el herrero del Arca, el poseedor de un saber práctico: “Me ganaba la vida afilando cuchillos”. Y en la segunda estrofa: “Me lo dijo una voz sabia: / tú serás contramaestre del Arca. / Describirás con amor los animales vivos, / echarás por la borda los animales muertos. / Entonces me convertí en herrero”. “Describirás con amor los animales”, es el anuncio de un destino materializado, una profecía que coge forma con el poemario mismo. El saber práctico es entonces el de escribir poemas. Lo que se rescata del arte poético es su practicidad, el hecho de que es en realidad una techne que tiene como instrumento las palabras, el lenguaje. Con él, el poeta tendrá el poder de hablar de algunos animales y desechar a otros, los que han quedado por fuera, los que no tienen nombre. A ellos sólo podrá describirlos, traerlos de nuevo mediante la escritura pero en la imposibilidad de nombrarlos. Así definirá lo que existe y lo que no, su mundo, su realidad, que si lo pensamos en serio, no es más que lenguaje.

 

 

saramalagonllano@gmail.com

 

Por Sara Malagón Llano

Conoce más

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.