Entre mitos y realidades se debate el rock. Sandro Romero Rey se queda con lo mítico y deja a un lado la cotidianidad de todas aquellas figuras de ese particular estilo sonoro que lo ha acompañado desde siempre.
Él es, claramente, un fanático y no un groupie. De hecho no es amigo de casi ninguna de los personajes que aparecen en su libro Clock around the rock, que este martes lanza al mercado editorial con la única pretensión de ser una pieza literaria bien lograda. Le gusta el apasionamiento y por eso mira desde la distancia a las estrellas de aquel pegajoso género proveniente del blues. Habla sobre ellas por lo que proyectan en sus conciertos o en el cine, y no por todos esos detalles de sus vidas privadas que, tal vez por descuido, dejaron conocer.
En el 2003 se dio cuenta de que todo lo que había escrito sobre el rock y otros demonios podía llegar a copar las páginas de un buen libro. En ese entonces, su pensamiento cambió y dejó de escribir reseñas. Recopiló las notas sueltas, recordó algunos artículos publicados y otros inéditos por su generosa extensión. El material que armó en Barcelona le dio para tres libros. El primero (Las ceremonias del deseo) ya fue publicado y se ganó un concurso. El segundo es Clock around the rock, y el último, con poemas y líricas a partir de ese estilo musical, está guardado y añorando el momento de ver la luz pública.
“Clock around the rock son las crónicas de un fan fatal y por eso se trata de escritos desde la óptica de un apasionado. No es didáctico, ni condescendiente, ni trata de llevar de la mano al lector y que le puede llamar la atención tanto a personas versadas en la música como a gente que simplemente tenga el interés de leer una pieza literaria”, comenta Sandro Romero Rey, seguidor fiel y aguerrido de los Rolling Stones.
Jim Morrison, Eric Clapton, Bob Dylan, Roger Waters, Lou Reed, Gustavo Cerati y Fito Páez son algunos de los invitadas a estas líneas llenas de música, así como dos convidados de piedra, Richie Ray y Bobby Cruz, quienes con su salsa complementan este fondo musical rockero por excelencia y le dan el toque latino a una película en la que la música incidental es el rock.
“El rock es un universo demasiado grande, pero uno tiene sus preferencias de acuerdo con lo que escuchó en su niñez y en la adolescencia. No soy excluyente con la música y no tengo reticencias casi con ningún género musical. No escucho reggaetón en mi casa porque no me da nostalgia y creo que la música se alimenta, en buena medida, de ella”.
Ahora Sandro Romero Rey espera y aspira que su libro Clock around the rock invite a la gente a disfrutar de una buena pieza literaria que fomente las ganas de prender los equipos de sonido a todo volumen y conectarse con todos esos artistas que, hoy por hoy, son más mito que realidades.
Este martes conversación entre el autor, Manolo Bellon y Daniel Casas. Casa Ensamble. Carrera 24 N° 41-69. 7:30 p.m.