Son los socios ausentes de una empresa llamada rock colombiano. Son ausentes no porque no crean en esta iniciativa nacional, sino porque su sonido muchas veces se separa de la esencia de este género en nuestro país, muchas veces cercano al folclor y otras ligado al metal.
Durante la existencia de la banda Angele Phase, liderada por Peter Salmang y Mónica Pardo, sus integrantes se han preocupado por ganar un espacio dentro del new wave, aquel estilo proveniente del punk que evolucionó en imagen y sonido en los años 80. Y, con base en teclados, secuencias bien logradas y letras contundentes, lo han conseguido y ahora son los elegidos para abrir el concierto de los ingleses Depeche Mode, el sábado en Bogotá.
“Nuestro estilo viene de los sintetizadores, porque eso fue lo que yo estudié. La guitarra la manejo, pero no es mi instrumento primario. Recuerdo que desde siempre nos ha encantado esa música, desde que éramos novios, por lo que nosotros crecimos con ese género escuchando a Depeche Mode”, manifiesta Peter Salmang, quien estudió piano clásico y después se inclinó por el rock y la ingeniería electrónica.
El proyecto Angele Phase está inspirado en la unión como pareja de estos dos jóvenes colombianos y su nombre refleja la faceta angelical por la que pasó su relación durante sus años de adolescencia. “Yo comencé a cantar a los 7 años, después me metí en un coro clásico y tuve mi formación dentro del barroco. Estudié comunicación y después me incliné por la actuación, lo que quiere decir que pongo al servicio de la banda estas tres disciplinas”, comenta Mónica Pardo, guitarrista armónica y vocalista de esta agrupación, que tendrá únicamente treinta minutos sobre el escenario del Parque Simón Bolívar para demostrar la evolución del new wave que se hace en nuestro país. Seis canciones y un tema instrumental serán el repertorio escogido por este grupo, que es un socio ausente del rock colombiano pero tendrá la responsabilidad de ser el embajador ante Depeche Mode.