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Acuerdo contenido en una carta de 67 palabras dirigida por el canciller británico Arthur Balfour al barón Lionel Walter Rothschild, líder de la comunidad judía en Gran Bretaña: que, en otras palabras, no es sino más de cien años de complicidad criminal entre el sionismo y el Reino Unido. Cuyo precedente está en el Acuerdo Sykes-Picot, entre Gran Bretaña y Francia, y que, como todo ‘acuerdo’, luego será traicionado como sea que las promesas hechas al mundo árabe serían las de “permitir la conformación de estados independientes” y cuyo objetivo, perverso, era más bien contar con el apoyo de dichos pueblos árabes para, luego, apropiarse de las zonas bajo su dominio. Lo que llevará, al filo del tiempo, al establecimiento de un único estado, el de Israel, por disposición de la ONU, brazo político de EEUU como armado son los Cascos Azules, en 1948. Así, la Declaración Balfour es la consecuencia del Sykes-Picot y cuyo arquitecto sería también Mark Sykes, responsable de la lesión causada a millones de habitantes del Medio Oriente. Sus efectos hasta hoy, con el apoyo br(u)tánico y de otros países occidentales al sionismo en pañales, son los de un hecho que llevó al origen del mandato inglés en Palestina tras la caída del imperio otomano: ello facilitó el acceso de colonos judíos y, de paso, la construcción de un artificial ente sionista, base del conflicto actual entre ambos países.
La Declaración Balfour, pese al intento de presentarla, a través de la hasbara o propaganda sionista, como base jurídica de su (presunto) derecho a una tierra ajena, tenía un áspero contenido político/propagandístico que, en suma, subestimaba los derechos de millones de seres humanos que vivían, entonces, en Palestina. Sin tener derecho bajo ninguna ley internacional, la carta prometía a los ingleses algo que no poseían ni podían poseer de modo legal. El tono imperialista de la breve misiva no admite dudas: “Estimado Lord Rothschild. Tengo el placer de dirigirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía hacia las aspiraciones de los judíos sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por él. El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de este objetivo, quedando bien entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina ni los derechos ni el estatuto político de que gocen los judíos en cualquier otro país. Le quedaré agradecido si pudiera poner esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista. Sinceramente suyo, Arthur James Balfour.”
En la actualidad, el sionismo es la ideología dominante junto, claro, a las Fake News y a la Posverdad, las cuales representan la mentira legalizada por el Poder para que figure como verdad irrefutable. Los dos elementos que las caracterizan son: a. Nihilismo. b. Vanidad. Lo que está directamente relacionado con la exaltación de la juventud y la belleza, aunque la primera resulte “autista” impostada y sin nexo aquí con el TEA o Trastornos del Espectro del Autismo (nada que ver con síndrome de Down, más bien de Up, jejeje) y la segunda sea más artificial que real. Y en tanto dominante, es la ideología que detenta los medios materiales.
El sionismo se define así: 1. Es, hoy, la alianza entre la versión calvinista del Destino Manifiesto (1845) y el excepcionalismo del imperialismo yanqui con el milenarismo patriarcal del “pueblo elegido” del sionismo judío.
2. Las palabras de orden del sionismo actual son: “No se mezcle”; “sea usted mismo/a”; “la verdadera relación se da entre iguales”; “relaciónese solo con el diferente de forma pragmática, en beneficio de su propio excepcionalismo de ser mujer, de ser negro, de ser gay, de ser blanco, de ser hombre, de ser inglés, francés, colombiano, brasileño…”.
3. Es la ideología dominante de la Izquierda y de la Derecha y lo es aún más, de forma fundamentalista, en la extrema izquierda y en la extrema derecha.
4. Es una bomba de fragmentación biopolítica.
5. Bolsonaro no es la excepción sino la regla. Esto se aclara en la medida en que se entienda que el subpresidente (no solo hay subpresidente colombiano) brasileño es la más mediática de las “figuras” que han llegado a Planalto desde la Dictadura: que para el pueblo lusófono es “El día que duró 21 años”, de 1964 a 1985, pero que, tercamente, persiste en continuar aun con la resistencia de buena parte de la población del país. Igual que hace el de Colombia, negándose no solo a todo lo que reclama el Comité del Paro Nacional y otros sectores como frenar la Ley Andrés Felipe Arias, que exonera no solo a un delincuente condenado a 17 años de cárcel sino a más de 250 políticos (la mayoría del CD) ya en la cárcel, así como las Reformas Tributaria y Laboral. (1) Mientras ello ocurre, se hunde el acto legislativo que reconoce a la Naturaleza sujeto de derechos; la reforma que establecía la educación como un derecho fundamental; el proyecto de ley que convertía a los campesinos en sujetos de derecho con acceso a la tierra; el que establecía la red de Internet como un derecho fundamental; en fin, otro que proponía la elección de Fiscal por meritocracia. (2)
Negándose, de paso, a los más de 777 líderes sociales asesinados en el país, así como a intervenir la violencia contra los pueblos originarios en Cauca y otras regiones del país. (3) Todo hace parte de un negacionismo histórico, como relata el escritor checo (de nuevo) Milan Kundera acerca de cómo borrar de la faz de la Tierra a países que se niegan a acatar el diktat del Imperio: “Para liquidar las naciones… lo primero que se hace es quitarles la memoria. Se destruyen sus libros, su cultura, su historia y luego viene alguien y les escribe otros libros, les da otra cultura y les inventa otra historia. Entonces la nación comienza lentamente a olvidar lo que es y lo que ha sido. Y el mundo circundante lo olvida aun mucho antes”.
6. No es nada espontáneo, pues fue meticulosamente pensado y planeado por estrategas del imperialismo estadounidense. Y cuenta con el apoyo de la Banca Mundial sionista, es decir, la Reserva Federal de Washington, así como por el Club de Bilderberg, el que decide qué países entran a la OTAN, es decir, a la prolongación de la guerra por término indefinido; y por las familias Illuminati, las que también deciden quién permanece en un gobierno o quien se va del Poder o a quién hay que matar para que no continúe en él.
7. Uno de esos ideólogos es Walter Russell Mead, quien en jun/2005 publicó el libro Poder, Terror, Paz y Guerra: La gran estrategia de EEUU en un mundo en riesgo, que describe la política exterior gringa bajo la administración Bush, tras el 11S y la contextualiza en la historia de dicha política: Russell recomienda cambiar el enfoque yanqui sobre terrorismo, conflicto israelí/palestino e instituciones internacionales. De acuerdo con un análisis reciente, las guerras lideradas por EEUU, a partir de la administración Bush desde el 11S, han matado a entre 801.000 y 3.1 millones de personas (como 200 veces más que el número de muertes gringas), a un costo aproximado de 6.4 billones de dólares. (4) Hay datos más recientes y aterradores: EEUU ha asesinado a más de 20 millones de personas en 37 países. (5)
8. Es el principal factor de alienación de la actualidad. Y esa alienación es la consecuencia lógica e ilógica a la vez del exceso de trabajo, una de las causas de mortalidad más agudas hoy; de la tergiversación/manipulación mediática a causa del dominio que, sobre los medios masivos, es decir, sobre la información mundial, ejerce en un 96% un solo individuo: Jacob Rothschild, quien es catalogado como “el mayor conspirador contra la humanidad” y no sobra aclarar que es judío/alemán. (6)
9. Es una táctica de guerra biopolítica o, más bien, tanatopolítica, de cuarta generación, de que habla el ingeniero Jorge Pozzo en su texto titulado, justo, Las guerras de 4ta Generación: “Cuando decimos Somalia (batalla de Mogadiscio, 1993), FARC (Plan Colombia, desde el 2000), Operación Anaconda (Afganistán, desde el 2001), Líbano (Hezbollah, 2006), ya tenemos una idea de [qué] se trata.” (7)
10. Es el epicentro del machismo, del racismo, del obrerismo y de la intolerancia, en especial con los inmigrantes o con el inmigrante, esa figura inocente que se desplaza no por capricho ni placer, sino por persecución política y que sale de su país no a voluntad: por contraste, a causa de una xenofobia institucional, destinada a generar mano de obra barata en los países centrales y en detrimento de los periféricos: como pasa hoy en Colombia con los venezolanos, a los cuales, si bien no están exentos de responsabilidad en ciertos hechos concretos de robo y saqueos, se les quiere acusar de todos los actos vandálicos ocasionados a partir del Paro Nacional del 21N, en particular por miembros del Centro Democrático o, peor, Demoniaco.
11. Es una ideología de base romántica, porque parte del principio de que el cuerpo es el guardián de la verdad: en realidad, para el sionismo, el cuerpo es el esclavo de la mentira, formulada por el Poder como verdad irrefutable: caso de las Fake News y la Posverdad. Cuyo máximo/peor jerarca a escala orbital es el Pato Donald Hitler Trump, la mezcla (im)perfecta entre entretenimiento/política y delito, campos que los EEUU manejan a su antojo desde su origen hasta hoy como lo muestra, por un lado, el libro La otra historia de EEUU – Desde 1492 hasta el presente (10), de H. Zinn; y, por otro, el filme The Irishman (2019), del ítalo/gringo Scorsese, sobre la decadencia de algunos miembros de las cinco familias que históricamente han dominado la mafia ítalo/gringa en EEUU, desde su creación hasta hoy, aunque en dicho filme se narren apenas unos 40 años de la alianza entre política y delito. (11)
12. Evita la objetividad científica (incluso dice que esta es machista/sexista/racista) porque se hace como un subjetivismo que se cierra con lo inmediato vivido, para justificar la urgencia de las pautas, ignorando las fuerzas político-económicas que actúan en la cotidianidad de los pueblos, evitándolos y estimulando la violencia contra negros, indios, mujeres, pobres: con eso, lo inmediato vivido se convierte en un círculo vicioso.
13. Es una actualización biopolítica de las Cruzadas, para acabar con cualquier tipo de religión/creencia que se oponga a su totalitario diktat. Se dice que las Cruzadas fueron guerras religiosas que impulsó la Iglesia Católica entre 1095 y 1291, aunque no se cuenta que la mayoría la ganó el Islam; expediciones militares que pretendían recuperar Jerusalén, para los judíos, y, para la cristiandad, los lugares sagrados que cayeron en poder del imperio otomano, pero no se dice que fue un barrido cultural por cuanto sitio pasaron. Y menos que, en lo religioso, evidenciaron la unidad religiosa de Oriente; en lo social, debilitaron a los señores feudales que terminaron vendiendo sus tierras, debiendo huir y eso les impidió vigilar sus derechos. Los feudos baldíos pasaron a manos de la (in)Nobleza y siervos/vasallos debieron pagar por su libertad, como siglos después los negros en EEUU por la suya. Ciudades y burguesía se beneficiaron con las ganancias producto del aprovisionamiento, transporte de ejércitos e incremento del comercio con Oriente. Los principales cruzados, los franceses, cobraron una influencia capital en Oriente hasta hoy; en lo económico, Occidente importó nuevos cultivos y procesos de fabricación musulmanes, el comercio marítimo se incrementó y puertos como Génova, Marsella y Barcelona resultaron muy favorecidos; y, por último, en lo cultural, la arquitectura mozárabe y, en general, el arte y la ciencia de los árabes contribuyeron a dar relevancia a la cultura occidental, mermaron las costumbres guerreras y los cambios se hicieron ostensibles en relación con una vida de mayor tolerancia y bondad.
14. Parte del errado principio semántico de las unidades discursivas, ignorando (¡viva Bakhtin!) que el signo es social e históricamente constituido, sin ser exclusividad de identidad alguna, sino parte de un acervo común a la Humanidad, la única raza que existe. De resto solo hay grupos étnicos y poblaciones biológicas, como lo plantean Paolo Collo y Frediano Sessi, en su Diccionario de la tolerancia. (8)
15. Es una ideología identitarista evangélica/neopentecostal, que independiente de creer en Dios y que tiene como principal objetivo sabotear todo otro símbolo nacional (caso de la Wiphala, en Bolivia, hoy, con el golpe de Estado que financió/impulsó/patrocinó EEUU, biblia evangélica/pentecostal en una mano y en la otra un fusil para correr del país a la diferencia política, para poder iniciar la guerra por el litio y la vuelta a la fábrica exportadora de cocaína: claro, sin contar con la decidida resistencia del pueblo campesino e indígena) (9) así como sabotear las tres formas objetivas de lucha de clases: a. La clásica, implicada con la relación capital vs. trabajo; b. La relacionada con la división internacional y desigual/inequitativa del trabajo, que está directamente vinculada a la opresión de género y étnica; c. La lucha de clases por la independencia nacional de los pueblos colonizados.
16. Es una ideología profundamente nihilista, como ya se dijo, porque en el nihilismo no es la falta de voluntad lo que prevalece, sino, por contraste, el exceso de voluntad que no lleva a nada, como el eterno retorno al punto donde fue motivado y agitado.
17. El sionismo es una ideología delirante/perversa que ha sembrado de muertos (no solo) la Franja de Gaza y la Ribera Occidental, de 2000 a 2019. Empresa criminal que maniobra y manipula el cuestionado primer ministro, y a tiro de ir a la cárcel, Ben Netanyahu, autor de un genocidio contra la población palestina. En ese lapso, entre la II Intifada, con las Operaciones Plomo Fundido (2008), Pilar Defensivo (2012) y Margen Protector (2014), junto a las agresiones contra pobladores de la Ribera Occ., en diversas ciudades, la cifra pasa de 13 mil muertos (de ellos, 2.000 niños) y 40 mil heridos: a eso hay que sumar 25 mil palestinos que han pasado por cárceles sionistas y de los cuales aún hay 6.000 tras las rejas y de ellos 500 son menores de 16 años. (12) Como una pesadilla, en conclusión, el sionismo es la realización del deseo entrópico (= medida del desorden de un sistema) de traumas vividos, que se ha desarrollado no solo en Israel y en Palestina, sino que se fomenta/practica a escala global dentro del capitalismo mal llamado neoliberal pues no es nuevo ni liberal: es capitalismo puro, uno cuya dureza es tan delirante y perversa como la del sionismo. (13)
Notas y bibliografía:
(3) http://cosecharoja.org/colombia-vivir-en-riesgo-extraordinario/
(7) file:///C:/Users/Santiago/Downloads/Dialnet-GuerrasDe4taGeneracion-6114292%20(2).pdf
(8) Collo, Paolo y Sessi, Frediano. Diccionario de la tolerancia. Norma (Vitral), Bogotá, 2001, 402 pp.: 215 a 225.
(10) https://humanidades2historia.files.wordpress.com/2012/08/la-otra-historia-de-ee-uu-howard-zinn.pdf
(13) https://elordenmundial.com/la-geopolitica-del-sionismo/
* (Rio Pomba, MG, Brasil, 1966) Pos doctorado en Literatura Comparada (UFMG), desde 2004 es profesor (Asociado II, hoy) de Teoría de la Literatura y Literaturas en Lengua Portuguesa, en la U. Federal de Espíritu Santo (UFES). Poeta, escritor, ensayista. Líder de los grupos de investigación Literatura, Industria Cultural y Lectoescritura Crítica y Literatura, Idea de Comunismo y Kinismo. Autor de José Lezama Lima: Anacronía, lepra, barroco y utopia (2008, Edufes); El evangelio según Satanás (2008, El perro y la rana), América Latina, Literatura y política (2012, Edufes); La sociedad de control integrado: Franz Kafka y Guimarães Rosa (2014, Edufes). En dic/2019 o primer semestre de 2020, aparecerá Siete ensayos sobre los imperialismos – Literatura y Biopolítica (Edufes), coescrito con su colega y amigo colombiano Luis Carlos Muñoz Sarmiento.
** (Bogotá, Colombia, 1957) Padre de Santiago & Valentina. Escritor, periodista, crítico literario, de cine y de jazz, catedrático, conferencista, corrector de estilo, traductor y, por encima de todo, lector. Colaborador de El Magazín de EE, desde 2012, y columnista, desde el 23/mar/2018. Corresponsal de revista Matérika, Costa Rica. Su libro Ocho minutos y otros cuentos, Colección 50 libros de Cuento Colombiano Contemporáneo, fue lanzado en la XXX FILBO (Pijao Eds., 2017). Mención de Honor por Martin Luther King: Todo cambio personal/interior hace progresar al mundo, en el XV Premio Int. de Ensayo Pensar a Contracorriente, La Habana, Cuba (2018). Invitado por UFES, Vitória, Brasil, al III Congreso Int. Literatura y Revolución – El estatuto (contra)colonial de la Humanidad (29-30/oct/2019). Autor, traductor y coautor, con Luis E. Soares, en Rebelión. E-mail: lucasmusar@yahoo.com