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Episodios interminables

Almudena Grandes insiste en su apuesta de contar la Guerra Civil Española desde otras narrativas. Su nueva novela es el comienzo de un proyecto que abarcará cinco obras más.

Angélica Gallón Salazar

24 de febrero de 2011 - 05:00 p. m.
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¿Y si la literatura pudiera rellenar los huecos que deja la historia? ¿Y si esas estrategias de olvido, de silencio que impusieron los dictadores o los ciudadanos acobardados pudieran mirarse desde la barrera de las letras para que desde ese lugar noble las sociedades pudieran evadir la condena a su debilidad? Para la escritora española Almudena Grandes la literatura ha sido justamente eso, un lugar privilegiado para escarbar en las batallas olvidadas de la época de la dictadura franquista. La literatura y sus vecindades con la historia han sido sus armas para que las historias privadas y cotidianas de las vivencias de la guerra no queden arrasadas por la celebración heroica o la apología política. “La Guerra Civil Española y la Segunda República son dos de los grandes momentos de la humanidad y por eso nunca se van a acabar, nunca van a dejar de proveer material fértil para el arte”, dice la escritora, quien por estos días estuvo de visita en Bogotá presentando su más reciente novela Inés y la alegría. “Faltan muchas miradas por contar que dejen atrás la prominencia de la versión franquista, o las inculpaciones de debilidad de los partidos de izquierda, así que esa guerra, esos tiempos de oscuridad, siguen siendo un filón extraordinario para un escritor”, añade Grandes.

Después de su obra El corazón helado, en la que se inició en la incursión de la Guerra Civil Española, la escritora se ha aventurado en un proyecto de seis novelas que conforman un gran todo bautizado Episodios de una guerra interminable. En un principio esta apuesta fue concebida para el cine, pero terminó por convertirse en un proyecto escritural, vital, que ocupará su pluma hasta —calcula ella— 2017.

Como lo ha dejado anticipar en sus trabajos pasados, la historia que Grandes intenta recontar con Inés y la alegría entre visos de ficción y realidad, no es la historia de grandes batallas. “Los episodios que cuento son historias igual de heroicas, pero mucho más pequeñas, momentos significativos de la resistencia antifranquista. Una determinación tan firme que durante muchos años pareció un suicidio, pero sin la cual nunca habría llegado a ser posible la España aburrida, democrática, desde la que yo puedo permitirme el lujo de evocarla”.

El lector tendrá la oportunidad esta vez de devolverse a octubre de 1944, cuando una legión de 4.000 soldados cruzó los Pirineos bajo la denominación de Unión Nacional Española (UNE) para invadir el valle de Araná. La intención era impedir que el ejército franquista acumulara tropas en más lugares, y a la vez, forzar una invasión aliada de España, en un momento delicado porque Hitler continuaba resistiendo en Berlín y los aliados no podían tolerar otro frente abierto en Europa Occidental.

Almudena Grandes  empezó su pesquisa de este episodio en libros de historia y periódicos. En muy pocos se reconstruía la epopeya de los republicanos españoles que se integraron a la resistencia francesa de la Segunda Guerra Mundial. “Me sorprendió su ambición y su propósito, el hecho de que pudieran ocupar un valle minúsculo, arrebatarle un valle de España a Franco. Pero lo que más perpleja me dejó fue el desconocimiento en el que permanece esta historia. Es como si esa invasión no hubiera existido jamás, y sin embargo esa toma habría podido cambiar el destino de España para siempre”, asegura la autora.

El tema de la gran tragedia es abordado desde el punto de vista sentimental, una vez más a través de una historia de amor, una dirección en la que la escritora quiere insistir, ya que le permite recrear personajes anónimos, vulgares, “las experiencias de personas que son capaces de comprender sus propias contradicciones”, que se entrelazan constantemente con los personajes históricos.

Inés, una joven burguesa de la sociedad madrileña que un día decide cocinar cinco kilos de rosquillas, robar un caballo y una pistola y unirse al ejército guerrillero es esta vez la protagonista. “Ella se presenta al cuartel de la UNE dispuesta a ayudar y allí conoce al capitán Galán, un minero asturiano que lleva 10 años haciendo una vida horrible entre la guerra y el exilio y que necesita una mujer como se necesita una casa, para vivir en ella”.

Inés será la cocinera del cuartel, y la comida en medio de penurias y sangre se convertirá en su más bello recurso expresivo para intentar suplir todos los mimos y condolencias arrebatados a los soldados.

Así la española escribe, como lo confiesa el título del libro, una novela sobre la alegría. La alegría de una mujer y sus hombres que luchan con la convicción de alcanzar la libertad de España, de una mujer y su hombre que a pesar de vivir en el exilio y regresar a su patria, ya irreconocible después de la muerte de Franco, son capaces de declararse felices.

Por Angélica Gallón Salazar

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