22 May 2021 - 2:00 a. m.

Explícame este país, mamá

Supongamos que tengo un hijo. Y ese niño o niña escucha al fondo las arengas de un país furioso, sale a la calle y siente la incertidumbre, lee los grafitis con denuncias sociales, ve de soslayo el noticiero con nuevas muertes y desapariciones.

¿Cómo le explico a ese hijo qué está pasando en este país si ni siquiera yo misma lo comprendo del todo? Empiezo por buscar palabras como justicia, democracia, derechos humanos, libertad de expresión… parecieran apenas conceptos o sueños que no se cumplieron. Necesito aterrizarlos, hacerle sentir a ese niño que de algún modo sí existen o pueden existir. Necesito, entonces, contarle una historia.

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Empiezo por Tengo miedo, de Ivar Da Coll (Babel). En este, Eusebio tiene miedo de los monstruos que cree que imagina, pero que en realidad están hechos de lo que lo rodea: desde escobas y ollas, hasta noticias de desplazamiento, secuestro o extorsión. Sin decir ni una sola de estas grandes palabras, Da Coll logra que el lector encuentre consuelo en el acto de contar y en el abrazo de un buen amigo.

Sigo con la colección Libros para Mañana, de la Editorial Media Vaca, con los títulos Cómo puede ser la democracia, Así es la dictadura y Hay clases sociales. Cuarenta años después de su publicación en España siguen teniendo vigencia en estos tiempos y en este país. En ellos leo: “La democracia es como un juego en el que todos juegan. Y juegan a la libertad”, “la dictadura es como un dictado: un señor dice lo que hay que hacer y los demás lo hacen. Solo porque sí”, “todos los hombres son iguales. Pero hay cosas que los hacen desiguales: la fuerza, el poder, el dinero y la cultura”.

Avanzo con La anarquía explicada a los niños, de José Antonio Emmanuel (Milserifas), para soñar con otro mundo posible: “Que el libro sea tu mejor amigo, tu consejero, tu guía. Nunca sabremos bastante. Quien añade ciencia, añade anarquía”, “por encima de este caos de ignominia, levanta tus ojos a la belleza de la vida”, “en el mundo ideal, siembra ideas, esparce pensamientos, escribe y acciona”.

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Sumo a la lista la versión pop up de la Declaración universal de los derechos humanos (Kókinos), La aldea: historias para pensar el país (Diana Ospina y Nicolás Chirokoff, agencia Clickarte), Pequeña historia de un desacuerdo: ciudadanía para niños (Claudio Fuentes y Gabriela Lyon, Ekaré), Cuentos para desenredar enredos (Fundación Secretos para Contar) y Abuelas con identidad: la historia de Abuelas de Plaza de Mayo y los nietos restituidos (Carla Baredes e Ileana Lotersztain, Iamiqué).

A ese hijo o hija le leería estos y otros libros para que sepa que no está solo en su sentir, para que sepa que siempre puede preguntar y encontrar sus propias respuestas a lo que sea que esté pasando.

*En colaboración con la Librería Babel, Bogotá.

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