Ya han pasado 15 años desde la primera edición, ¿cómo ve esta trayectoria en retrospectiva?
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
No sé en qué momento pasaron 15 ediciones y, en el proceso, cuatro gobiernos y una pandemia. En medio de todo esto, hemos aprendido a autosostenernos, un logro que ha sido muy significativo. Hace 15 años, la música sacra era tan poco escuchada en la escena cultural de Bogotá y crear este espacio que nos permitiera encontrarnos en torno a lo sagrado, a lo espiritual a través de la música, ha sido maravilloso y creo que la respuesta del público ha sido muy positiva.
Nuestra programación abarca diferentes géneros, diferentes estilos y épocas, y también los escenarios están listos para recibir este tipo de repertorio, no solo enfocado hacia lo clásico, sino también hacia lo barroco, hacia lo medieval, pero también hacia lo contemporáneo del mundo. Ese creo que ha sido nuestro sello en América Latina.
¿Cómo se ha transformado la percepción de la música sacra en el público general?
Ha cambiado en que se ha visto que la música sacra no es para personas estrictamente religiosas o que hacen parte de algún culto en específico. Hay una riqueza muy importante y un abanico de posibilidades en torno a lo sagrado que a través del festival le hemos podido dar a conocer.
Hay personas que me han dicho que les gusta la música clásica, pero no la música sacra. Dar a conocer este tipo de música como algo que trasciende los géneros, los estilos y las épocas y que es tan incluyente porque en todas las culturas la podemos encontrar en diversas expresiones, creo que ha sido el mayor logro.
¿Cuáles son algunos de sus mejores recuerdos en estos 15 años?
Cuando comencé hace 15 años, no había un antecedente, y empezar así es difícil. Hay que ganarse la confianza y la credibilidad, y sobre todo en un género tan específico como este. Fue un reto que a mí me pareció muy atractivo. Tuve que hablar con la junta directiva e invitarlos a participar, luego empezar a contactar a los artistas, que algunos nunca habían venido a Colombia, y, además, empezar a hablar sobre Bogotá y sobre nuestro país como un destino para promover las industrias culturales. Bogotá, hace 15 años, era un lugar bastante desconocido para varios artistas internacionales.
Creo que es un gran logro ser parte de un circuito internacional en donde grandes exponentes de música sacra participan. Empezar a reunir expresiones musicales tan diversas y muchas veces extrañas para nuestra propia cultura, como por ejemplo la música gospel de Sudáfrica, o los cantos guturales de Mongolia. Esto ha sido muy satisfactorio, dar a conocer esas posibilidades artísticas que tenemos y acercar el mundo a Bogotá.
El tema de este año es La Concordia. ¿Qué significa este concepto para ustedes?
Todos los años escogemos un tema central y, sobre ese tema, que, a diferencia de otros festivales, no es una temática musical ni un compositor, coordinamos y nos articulamos con los artistas para que lo tengan en cuenta dentro de sus repertorios y que sea una reflexión que hacen los artistas desde la música.
Este año hemos escogido como tema central La Concordia, que tiene que ver con los acuerdos o, si lo queremos ver desde un punto de vista musical, tiene que ver también con el acorde musical que genera la armonía.
Todos los artistas durante este mes de festival van a tener la posibilidad de transmitir la concordia a través de la música, vista desde las diferentes expresiones y tradiciones culturales del mundo.
¿Cuál es la importancia de abordar la concordia y los acuerdos en un momento como el que estamos viviendo a nivel global?
El tema central se escoge con un año de anticipación y se anuncia en la clausura de la edición anterior. Cuando escogimos la temática de la concordia, no habíamos contemplado que este año iba a haber un cambio de gobierno, por ejemplo, ni mucho menos que iba a haber un terremoto.
Creo que es un tema que en este momento nos llega como una reflexión muy importante que tenemos que hacer, en donde es tan importante llegar a acuerdos, unir esfuerzos y, sobre todo, poder unirnos a pesar de esas diferencias que podamos tener.
Eso es lo que a través del festival vamos a estar presentando, en medio de esa diversidad musical y cultural, ¿cómo podemos reunirnos y llegar a acuerdos para lograr una armonía? En un momento pensé: ¿cómo vamos a celebrar los 15 años del festival en medio de esta crisis nacional? Pero luego vi que este evento llega a cumplir una misión muy especial y es poder dar apoyo emocional y espiritual a través de las músicas sagradas. Es como un regalo para el alma en estos momentos. Así que poder escuchar sobre la concordia y, sobre todo, poder disfrutar de esas armonías que nos traen nuestros artistas es una oportunidad única.
¿Qué papel juega la música en una sociedad que está constantemente atada a lo digital y cuya atención está volcada a las pantallas?
Es muy importante recordar que somos seres espirituales y cultivar esa dimensión espiritual es muy importante para sobrellevar el peso de estos tiempos contemporáneos, de la inmediatez, del materialismo, de lo fugaz. Las artes, la música y, en general, la cultura son un medio ideal para poder conectarnos con lo trascendente y con la belleza.
¿Con qué cree que el público se sorprenderá en esta nueva edición?
Vamos a tener varios estrenos mundiales. Por ejemplo, Marcel Pérès presentará la Misa de la Natividad de la Virgen, la cual fue compuesta especialmente para esta edición, también la Misa Pro Vita e Concordia de Julien Faure. Por otro lado, tendremos el Gloria de Diego Vega, que fue una comisión que hicimos el año pasado a cargo del Ensemble Barroco de Bogotá, y Carlos Mena, que es un gran contratenor, que va a venir al festival.
También estará presente la música sacra latinoamericana y, en 15 años de festival, queríamos también recordar los momentos icónicos como el “Concierto para orquesta y órgano de retablo medieval” del compositor mexicano Miguel Bernal Jiménez. También tendremos cantos bizantinos y música de Mongolia.
Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖