18 Oct 2021 - 2:00 a. m.

García Márquez y la rebelión vallenata

Desde el 13 de octubre se realiza el Festival de la Leyenda Vallenata en Valledupar. Hoy presidentes y expresidentes parrandean por la ciudad del cacique Upar, pero antes esas mismas élites censuraron esta música. Aquí presentamos algunas pruebas.

Farouk Caballero

Gabriel García Márquez fue uno de los principales defensores del vallenato. “’Cien años de soledad’ es un vallenato de 350 páginas”, fue algunas de las cosas que dijo el escritor.
Gabriel García Márquez fue uno de los principales defensores del vallenato. “’Cien años de soledad’ es un vallenato de 350 páginas”, fue algunas de las cosas que dijo el escritor.
Foto: Archivo El Espectador

El vallenato, cuando surgió, fue excluido y prohibido en los clubes de la “gente de bien”. Esto se produjo debido a su esencia diferente, corroncha, pobre y marginal. Qué equivocados estaban aquellos “señores” y “señoras” que sentían más propios el Rin o el Hudson y denigraban de la música que aún navega por el Río Grande de la Magdalena.

No obstante, un joven periodista comenzó la defensa del vallenato en las páginas del periódico El Universal, de Cartagena, en mayo de 1948. Gabriel García Márquez, con 21 años, remarcó su valor poético, señaló su origen anclado a la tradición oral campesina y subrayó la necesidad de darles representación nacional a los aires de su comarca caribeña. Con esto en mente, escribió: “El acordeón ha sido siempre, como la gaita nuestra, un instrumento proletario. Los argentinos quisieron darle categoría de salón, y él, trasnochador empedernido, se cambió el nombre y dejó a los hijos bastardos. El frac no le quedaba bien a su dignidad de vagabundo convencido. Y es así. El acordeón legítimo, verdadero, es este que ha tomado carta de nacionalidad entre nosotros, en el valle del Magdalena. Se ha incorporado a los elementos del folklore nacional al lado de las gaitas, de los millos y de las tamboras costeñas. Al lado de los tiples de Boyacá, Tolima, Antioquia. Aquí lo vemos en manos de los juglares que van de ribera en ribera llevando su caliente mensaje de poesía”.

Recibe alertas desde Google News