23 Aug 2021 - 2:00 a. m.

Historia de la literatura: “El avaro”

Las obras de Jean Baptiste Poquelin, conocido como Molière, son un referente en la historia literaria de Occidente por el contenido social y moral en un ambiente político revuelto, a partir de comedias cargadas de humor, sátira e ironía.

Mónica Acebedo

Con el ánimo de seguir viajando por la Europa del siglo XVII en la carroza de la historia de la literatura, es imprescindible seguir con uno de los más destacados dramaturgos que ha producido Francia: Jean Baptiste Poquelin, mejor llamado Molière. Sus obras se convierten en un referente literario por el contenido social y moral en un ambiente político revuelto, a partir de comedias cargadas de humor, sátira e ironía.

Nació en 1622 en París, hijo de una familia tradicional de tapiceros parisinos que trabajaban para la corte. Estudió Derecho, pero muy pronto se dedicó, sin éxito, a la actuación y la dirección de teatro. Sin embargo, después instauró su propia compañía de teatro, que viajaba por toda Francia, y ahí comenzó a ser conocido. Luego obtuvo el mecenazgo y la protección de Philippe d’Orleans, hermano de Luis XIV. Bajo su ala se convirtió en uno de los más importantes autores de comedias, ya que logró establecer una nueva forma de hacer teatro a partir de la comicidad, pero con inclusión de diversos temas sociales y políticos que, adicionalmente, combinaban la tradición clásica. Entre 1658 y 1673 escribió y escenificó obras que, como afirma Harald Zielske: “Pueden considerarse como dramaturgia cómica. Con estas comedias Molière no solo queda incluido en el círculo de los dramaturgos clásicos de la Francia del grand siècle, sino que además, en lo que respecta a su repercusión ulterior, aventaja sin duda a los grandes poetas trágicos contemporáneos”. (“Comicidad y crítica social en la obra dramática de Molière”, en Historia de la literatura de Akal, p. 192).

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