Un grupo de investigadores, pertenecientes al proyecto Leonardo da Vinci, encontraron material genético en el dibujo “Santo niño”, cuya autoría se le atribuye al polímata renacentista. Este hallazgo constituiría un avance histórico, debido a que no existen restos de ADN conocidos del prolífico personaje italiano.
El estudio prepublicado, que no ha sido revisado por pares aun, reportó haber encontrado similitudes en la imagen y el entrono familiar de Da Vinci registrado en cartas.
Durante su vida, Da Vinci no tuvo descendencia y su tumba, ubicada en Amboise, Francia, fue destruida durante la Revolución francesa, a finales del siglo XVIII. Si bien algunas personas dicen que se lograron recuperar huesos de esta tumba, la identidad de estos restos no ha podido ser confirmada.
“Hay mucho material biológico proveniente del individuo que puede rastrearse en un trozo de papel o un lienzo que lo absorbe”, dijo el Dr. Norberto González-Juarbe, coautor de esta investigación y profesor asistente del departamento de biología celular y genética molecular de la Universidad de Maryland, College Park, para CNN.
No obstante, las muestras extraídas del “Santo Niño” han sido objeto de controversia, ya que ciertos historiadores todavía dudan de si esta obra puede ser atribuida a Da Vinci. Con los métodos de muestreo utilizados por los investigadores liderados por Harinder Singh del Instituto J. Craig Venter de Estados Unidos, lograron extraer muestras biológicas de ambos lados de la hoja del dibujo. En él hallaron además de una mezcla diversa de ADN bacteriano, fúngico, vegetal y animal, encontraron material genético humano. Mientras tanto, los científicos han adelantado el estudio del ADN con procesos de secuenciación, tratando de extraer fragmentos del cromosoma Y.
“Se sabe que el cromosoma Y pasa casi intacto de padres a hijos durante muchas generaciones. Por eso es muy útil para seguir una misma línea familiar a lo largo del tiempo. En este estudio, los fragmentos de ADN encontrados pertenecen a una familia genética bastante habitual en la zona del Mediterráneo, que suele estar ligada al centro de Italia. Por tanto, que ese rastro aparezca tanto en la obra como en las cartas sugiere que podría proceder de la misma familia”, reportó National Geographic.
Sin embargo, expertos consultados por la revista Science se mostraron cautelosos a la atribución de la obra y el ADN a Da Vinci. Para confirmar que realmente sea el ADN del maestro del Renacimiento, se necesitaría un punto de referencia genético certificado del artista y, dado que la tumba de Da Vinci en Amboise, Francia, fue perturbada tantas veces en el siglo XIX y al no tener descendientes directos, esto dificulta el proceso.