19 Nov 2020 - 2:45 p. m.

J. Warx, el grafitero que convierte los memes en grafitis

En entrevista para El Espectador, el grafitero de Valencia, España, hace referencia al poder de comunicación que tiene un meme y la soberbia que sobre ellos se ha cimentado la reputación de los medios de comunicación.

Por ahora a J. Warx no le interesa que se sepa su nombre o que se conozca su cara. En Valencia, España, donde nació hace 26 años, eso de andar grafiteando paredes es ilegal y le podría acarrear multas que van desde los 200 hasta los 1200 euros, según el daño generado.

Y, por ahora, J. Warx no tiene un quinto para pagar multas. Lo poco que gana vendiendo cuadros que él mismo pinta, lo reinvierte en los aerosoles que después usa para dibujar memes en las calles de Valencia.

Eso de Warx no tiene un quinto para pagar sanciones es literal. Aunque hace un par de años se graduó de Ingeniero químico de la Universidad Politécnica de Valencia, no ha logrado conseguir empleo. El grafitero de los memes es una de las más de 3,7 millones de personas que están desempleadas en España. Una problemática que crece impulsada por la crisis que generó el COVID-19 en todo el mundo. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en el último trimestre el desempleo en España subió del 15,3% al 16.3%. El ingeniero químico es uno de esos porcientos. Le invitamos a leer: Arte urbano en Portugal: muros que tumban el estereotipo de la calle

“Todo lo que he aprendido sobre pintura lo he aprendido en las calles. Como no he logrado encontrar un empleo, he tenido más tiempo para pintar y mientras encuentro un trabajo, que ojalá sea pronto, lo seguiré haciendo, además porque necesito tener más ingresos porque la pintura en aerosol es costosa”.

Varios de los memes que a J. Warx lleva a los muros han logrado quemar las tintas de los diarios o los minutos de los noticieros en Valencia, por eso, en algunos medios han dicho que su trabajo “es viral”. A él no parece importarle mucho aquello. “A lo mejor cuando pintas algo de corazón, sin la obsesión de la virilidad, sino porque te apetece y apasiona, obtienes mejores resultados. La gente valora la autenticidad y lo premia compartiendo el contenido en las redes sociales”.

A principios de junio, cuando empezaba a subir como sin control las muertes y contagios por COVID-19 en España el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, se convirtió en la cara visible del Gobierno ante la pandemia, pues diariamente ofrecía una rueda de prensa en la que informaba sobre el número de casos, muertes, posibles soluciones, medidas y todo lo demás.

En una de esas alocuciones, Simón, quien no tenía tapabocas, empezó a toser sin poderse controlar. Cuando logró detener los estornudos le hecho la culpa a una almendra que se acababa de comer.

Una noche, a escondidas de todos, J. Warx dibujó aquella escena en un muro de su ciudad y pocas horas después el grafiti le estaba dando la vuelta a España. “A veces con un meme comunicas más que con una noticia. Esa imagen, con un par de palabras, puede tener mucho poder y muchos no han entendido ese poder porque lo reducen a la frivolidad”, dice.

J. Warx hace parte de esa generación que viene cobrando los gazapos, injusticias, trivialidades y exabruptos de los medios de comunicación y que cada vez más valora encontrar información certera en las redes sociales o en los llamados medios independientes.

Según dice, solo un 20% de la información noticiosa que consume, le llega por los noticieros o los periódicos. Para informarse, antes que nada, recurre a cuentas verificadas de Twitter e Instagram. Además, dice, tiene muy identificada la estrategia a la que recurren algunos medios para atrapar audiencias: títulos rimbombantes sacados de contexto: El Clickbait. “Es una forma muy pobre de llamar la atención porque a veces los medios no encuentran la manera más honesta de atraer los lectores. Por eso recurren aquello”.

Paradójicamente esa estrategia le ha traído créditos, pues cuando grafiteó un meme del emérito Rey Juan Carlos, medios locales sacaron de contexto sus declaraciones y dijeron que “el grafitero del Rey Juan Carlos iba a ser multado”.

“En realidad yo nunca dije eso en la entrevista que me hicieron. Dije que por mucho me podían multar, pero el periodista puso en el título que ‘al grafitero del Rey Emérito lo multarán con tal, tal y tal’. Aunque no fue cierto, fue publicidad buena para mí. Mientras leía lo que la gente comentaba yo me descojonaba de la risa”.

Memecracia”.

¿Cómo es la movida del grafiti en Valencia?

“Lo que yo hago a lo mejor no hubiese hecho tanto ruido si estuviera en otra ciudad. En Valencia no hay tantos grafiteros y el problema no es tan grave y la Policía es muy lapsa cuando te ve pintando.

Entonces, puedes pintar en un muro abandonado. Si llega la Policía y te ve pintando algo chulo sobre la basura, pues te deja pintar. En Madrid o Barcelona esto no ocurre. No son tan lapsos.

Sin embargo, si la Policía se entera que no tienes el permiso, te puede multar. Por eso hay que hacerlo rápido”

¿Cómo se vincula al movimiento grafiti?

“Empiezo a pintar grafiti en 2008 porque mis amigos empezaron hacerlo. Me entretenía mucho eso de ir hasta al colegio firmando por todas partes con algún aerosol.

Y empecé a ver que gente mayor pintaba sobre los muros o trenes y me gustaba. Me propuse algún día hacerlo. Así me fui adentrando en la cultura y me enamoré”.

La combinación entre las redes y los muros…

Las redes me permiten hacer una explicación del meme que pinté. Cuando creas un meme la gente, a lo mejor, no está tan metida en Instagram o Twitter de cuentas virales, entonces si no lo enseñas y das la explicación no lo entiende.

Por ejemplo, en el último que he hecho, sobre el papa con un tapabocas con los colores de la bandera LGBTI, mucha gente no va a entender que Ru Paul Charles, dice “Shantay, you stay” para decir que te acepto, te quiero aquí. Entonces el papa está diciendo que el papa acepta el matrimonio igualitario, que fue la noticia de hace unos días.

Los políticos en los memes y el grafiti

Cuando hice mi primer grafiti viral que fue el de Fernando Simón, decía que si este hubiera sido un grafiti político no lo hubiera hecho, porque no quiero pintar políticos. Un mes después estaba pintando al Rey y luego Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Al principio no quería pintar políticos sino hacer memes, y ahora que he pintado políticos quiero volver a hacer memes. No quiero que todo sea político. Quiero pasármela bien pintando”.

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