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John Leguízamo, el sueño suramericano

Esta destacada figura de la cinematografía mundial recorre Medellín haciéndole publicidad a una película de su autoría.

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Juan David Montoya / Medellín
27 de julio de 2010 - 10:25 p. m.
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“Yo maté a Al Pacino, a Harrison Ford y le disparé a Bruce Willis”, confesó Jonathan Alberto Leguízamo, el actor nacido en Colombia con más amplio recorrido en la industria de cine hollywoodense, durante el lanzamiento del Festival de Cine Colombiano de Medellín.

Jonathan Alberto, mejor conocido como John Leguízamo, es el invitado de lujo de este festival que, en cabeza del cineasta Víctor Gaviria, reúne desde hace ocho años lo mejor de la producción criolla en gran formato. Ambos se encontraron este martes en el Teatro de El Águila Descalza de Medellín para hablar de cine y sobre la trayectoria del actor colomboestadounidense, que tiene en su carta de presentación alrededor de un centenar de producciones, una nominación al Globo de Oro y un Premio Emmy.

“Nunca he trabajado con un actor tan presente como Al Pacino”, afirmó Leguízamo, “él no le tiene miedo a nada”. En Carlito’s Way, un filme de Brian de Palma en el que tuvo una de sus primeras oportunidades en el cine, le asesta el golpe final al personaje interpretado por Pacino, uno de los más grandes —si no el más grande— intérpretes de gangsters.

Como lo confiesa Jonathan Alberto Leguízamo, en Duro de matar II le disparó a Bruce Willis, en Romeo y Julieta a Leonardo di Caprio, y así la lista de sus interpretaciones sigue, relacionando nombres de actores como Robert de Niro y Nicole Kidman, Arnold Schwarzenegger, Sean Penn, Ewan McGregor y Javier Bardem.

Después de recorrer algunas de las obras públicas de Medellín que le apuestan a la inclusión social y de recibir las llaves de la ciudad de manos del alcalde Alonso Salazar, Leguízamo se mostró adaptado al país que lo vio nacer y del que aún ignora gran parte de la historia. “Ya se me está pegando lo de Medellín, puedo sentirlo”, dijo con un seseo pronunciado parecido al acento paisa.

El actor guarda en su voz, principalmente, la herencia boricua de su padre, así como el slang (jerga) neoyorquino e “hispano” de Jackson Heights, donde se estableció junto a su familia a finales de los años sesenta. Fue allí donde empezó a “soñar en inglés más que en español”.

Contó que su primer papel fue en la serie de televisión Miami Vice. “Ahí fui uno de los villanos… Claro, porque soy latino”. A pesar de que conocía el rol y hasta tuvo que regresar a Bogotá, su ciudad natal, para escapar de esas calles neoyorquinas que lo tenían al borde de la prisión, varias veces durante el inicio de su carrera rechazó ese papel de latino pistolero. “Yo tenía muchos amigos que eran traficantes en Nueva York —contó Leguízamo—. No quería regresar a ese pasado”.

Sin embargo, cayó en la tentación que le tendió De Palma y tuvo que empuñar el arma que asesina al personaje de Pacino. Durante la grabación, Leguízamo encontró su actuación gracias a un método en el que son imprescindibles la “imaginación” y la espontaneidad. Este método, dijo, es “puro instinto , sensualidad y sensorialidad”, “es sentir cosas que no existen”. Aunque Pacino era la estrella, las risas durante la grabación de Carlito’s Way se las robaba el latino principiante.

Para el New York Times, su éxito consiste en haberle dado vuelta al cliché del hispano malevo, ese gánster tropical de gustos coloridos. “Él ha impresionado a sus espectadores con sus caracterizaciones de latinos, a menudo filosóficamente satíricas, burlándose de los estereotipos a la vez que los vuelve añicos”.

Destruyendo estereotipos desde las películas que los crean, con las obras de teatro que él mismo escribió, con sus presentaciones de stand up comedy, Leguízamo tuvo su desquite, pues este cliché le parece un insulto, quizá una simplificación de la cultura de inmigrantes latinoamericanos. “En un teatro, más pequeño que este —dice Leguízamo para explicar cómo fue que empezó a sentir una reivindicación de sus raíces— estuvieron Pacino, Raúl Julia y Arthur Miller escuchando las historias de este latino de Queens”.

El actor, quizá la única celebridad de Hollywood que pueda llamarse así y de cuna colombiana, anunció que traerá al país una obra suya que acaba de presentar en el Festival de Comedia de Montreal. También mencionó su compromiso para posicionar a Colombia como uno de los nuevos centros de producción cinematográfica.

“Por eso vine a Colombia: para hacerle publicidad a la película que yo escribí”, le dijo a un productor nacional y ante el público de Medellín que lo acompañó con muchísimos aplausos. Durante los días que vienen, Leguízamo recorrerá el occidente del país buscando locaciones, persiguiendo ese ‘sueño americano’ llamado cine que alcanzó en Nueva York y que ahora busca desarrollar en su país natal.

Por Juan David Montoya / Medellín

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