“Paz, amor y buen genio” fueron las palabras con las que Juan Guillermo Ríos cerró durante cuatro años las emisiones de su Noticiero de las 7, uno de los programas por los que es más recordado. El periodista murió el pasado 6 de septiembre en Medellín, rodeado de sus seres queridos.
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Nació en la ciudad de la eterna primavera y fue el cuarto de once hermanos. Su rostro se convirtió en uno de los más conocidos del país durante la década de 1980 gracias al noticiero que conducía. En algún momento se refirieron a él como el periodista más “dateado” del país.
Durante más de cinco décadas desarrolló una carrera ligada a la radio, la televisión, la prensa, la asesoría en comunicaciones y la docencia. Su noticiero y su carisma hicieron que el país se paralizara con cada nueva emisión y que Ríos lograra uno de los ratings más altos del momento, con el 75 % de la audiencia sintonizando su programa.
Su carrera comenzó en 1970, luego de cursar estudios de periodismo en la Universidad de Antioquia y en la Universidad de Lovaina, en Bélgica. Caracol Radio fue el primer lugar donde ejerció su profesión, aunque antes había pasado por Radio 15. Alfonso Lizarazo le dio su primera oportunidad en los medios. En Medellín comenzó cubriendo policía y luego se trasladó a Bogotá para ejercer su labor, tras cubrir el secuestro del exministro Fernando Londoño Londoño. Después llegó a dirigir su primer programa, Telenoticias, y para 1975 se había convertido en jefe de prensa de Alfonso López Michelsen.
“Mi papá era de los que se paraba en Caracol, en el centro de Medellín, a pedirle oportunidad a Alfonso Lizarazo para que les diera un momento en micrófono y pudieran mostrar su talante”, afirmó Andrés Ríos, hijo del periodista.
Desde entonces, su carrera lo llevó a diferentes medios de comunicación, como Caracol Televisión, Televisión Notivisión y la revista Semana. Además, fue director de las emisiones de las emisoras de la Policía Nacional y director de Noticias de Radio Santa Fe.
En 1984 llegó el espacio que dejó huella en el imaginario colombiano: el Noticiero de las 7. Sin embargo, sus logros profesionales no estuvieron exentos de riesgos. En 1982 fue secuestrado por integrantes del M-19 y su labor periodística se vio amenazada en varias ocasiones. Ríos continuó desarrollando su oficio en medio de las tensiones políticas.
Uno de los momentos más recordados de su trayectoria fue la entrevista que le hizo a Jaime Bateman Cayón, uno de los líderes del M-19. Este episodio ayudó a consolidar su identidad como periodista en el país.
Ríos también fue objeto de censura durante su carrera y víctima de un atentado. Recibió disparos mientras se movilizaba en un vehículo en Bogotá y continuó recibiendo amenazas por su trabajo y sus investigaciones.
Juan Guillermo Ríos provenía de una familia humilde. Según relató hace tres años en el programa Los informantes, vivía con su familia en las comunas de Medellín. Su madre lavaba ropa de otros y su padre, quien falleció cuando el periodista tenía doce años, fue pintor de brocha gorda. “Yo sé lo que es el hambre, porque la he vivido y sé lo que es pedir limosna porque lo he hecho. Lo he tenido todo en la vida: la ausencia y la abundancia”, dijo en el programa.
De la radio, que lo enamoró de joven, pasó a la televisión. Así viajó por todo el mundo. En La Red contó cómo se originó el noticiero que lo llevó a la cima. Según su relato, por temas de licitaciones les asignaron el espacio de las 7:00 p. m. Para grabar el programa, contó, no utilizaba libreto.
Su reconocimiento como uno de los periodistas mejor informados de los medios del momento le dio acceso a personajes como el expresidente Belisario Betancur y Gabriel García Márquez, quienes, según relató, lo llamaban para conocer las noticias y la nueva información que pudiera tener.
Cubrió eventos como la toma de la Embajada de República Dominicana y entrevistó a múltiples personajes de la agenda nacional e internacional, entre ellos presidentes, Maradona y Yasser Arafat. Su trabajo lo llevó a ganar tres premios Simón Bolívar.
La carrera de Ríos no fue lo único que puso en riesgo su vida. Su salud también lo afectó. Según contó en Los informantes, tuvo peritonitis y, en 1998, cáncer de riñón. Tras una cirugía sufrió una perforación de colon. Como consecuencia de la peritonitis, tuvo una falla sistémica, varios paros cardiacos y permaneció en coma durante varios meses.
“Los médicos le dijeron a mis hijos: su papá no vuelve a caminar, ver, ni oír. Va a tener una vida muy limitada, es mejor que su papá se muera”, relató en el programa. “Empezaron a hacer varias consultas en la familia sobre si me desentubaban y me salvé por un voto: el de mi mamá”.
En 2022 publicó con su hijo, el también periodista Andrés Ríos, sus memorias en el libro Memorias con paz, amor y buen gusto. Allí contaron su trayectoria y recuerdos de su carrera, como la toma del Palacio de Justicia, además de anécdotas sobre sus orígenes en Medellín y reflexiones sobre su vida y la enfermedad que atravesó a finales de la década de 1990.
“Su salud venía deteriorándose y la situación que pasó hace 27 años le pasó factura. Pero durante este tiempo vivió plenamente, viajó por el mundo, fue feliz”, comentó su hijo a Noticias Caracol.
Juan Guillermo Ríos murió después de una carrera de varias décadas en el periodismo colombiano. Se convirtió en un rostro conocido por los colombianos y se destacó por su olfato periodístico y su carisma, dejando tras de sí las historias que reunió durante más de cinco décadas de oficio.
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