Juan Luis Cebrián fundó y fue director del diario El País, justo cuando España entraba en su fase de la transición de la dictadura franquista a la democracia. El periódico tuvo que afrontar atentados de la extrema derecha, de la Eta y de los militares, y él, después de declarar más de 200 veces, fue condenado a cárcel por desacato a los jueces. “Eran tiempos muy atribulados pero muy divertidos”, confiesa Cebrián, que algo alejado ya de su ejercicio periodístico se desempeña ahora como el consejero delegado del grupo Prisa. “La beligerancia del periódico El País en la construcción de la democracia, luego con los años, fue extrapolada al proyecto de unión de España a Europa, y en las últimas décadas se ha concentrado en la defensa del mundo iberoamericano y latinoamericano, que es el espacio natural de los que hablamos en español”, explica Cebrián, que aún lleva en su traje el desparpajo de los tiempos en los que pasaba la mayor parte de su tiempo en una redacción. Esos son tiempos que no olvida y que se perpetúan cada vez que, alejado de su agenda contable, deja salir ese espíritu que lo ha convertido en académico de la lengua y escribe un nuevo libro de ficción o de ensayo.
En el contexto actual, ¿cuál debe ser la relación entre prensa y política?
Los periódicos están ligados a la política desde que nacieron y pertenecen al establishment político incluso así no nos guste reconocerlo a los periodistas, que estamos debatiendo siempre si estamos dentro o fuera de Palacio. Yo creo que estamos más bien dentro de Palacio, quizás en los pasillos, pero de vez en cuando incluso en los dormitorios. Un periódico, y esto tiene que ver con el futuro de los diarios en internet, no sólo cuenta noticias para que se conozcan, sino que es una plataforma de reflexión y de debate, y sí es un poco una bandera, hay quienes llevan un periódico para ponerlo bajo el brazo así no lo lean, de alguna manera para decirles a los demás lo que piensan. Sobre todo en momentos de falta de libertad, es una manera de expresarse o de decir con qué opción ideológica estás.
¿Los nuevos lectores de la prensa aún se ven abocados por estas cuestiones?
Hay una tendencia entre los jóvenes que viven en los países occidentales a decir que los políticos todos son corruptos y que son iguales. Esto es un desenganche, es un distanciamiento sin precedentes, pero es muy particular ver con qué énfasis apoyan los jóvenes a las ONG o el éxito de movimientos espirituales frente a lo que han sido las grandes religiones. Es otra manera de hacer política y ese entusiasmo debemos traducirlo los periódicos.
¿Seguirá siendo intensa la relación entre los medios españoles y los latinoamericanos?
Es cada vez más intensa. No tenemos un ánimo neocolonialista, consideramos que hay una comunidad iberoamericana en donde estamos todos… Pero sí creo que el futuro de España está en América Latina, no tiene futuro por fuera de ella, en la medida en que el proyecto europeo está muy desgastado. De nuestras editoriales, más del 60% está en la región, y de la radio más del 30%.
¿Cómo deben afrontar los periódicos la era digital?
Los medios son intermediarios, e internet es la desintermediación. Es una relación compleja y poco jerarquizada en la que los medios nos comportamos muy mal. Los medios han sido imperios que han generado riquezas inmensas y han sido claves en la formación de la opinión pública. ¡Esto se ha terminado! Esto no quiere decir que los periódicos en papel no vayan a seguir existiendo, se usarán de manera alternativa o marginal, la opinión pública se va a crear de otra manera, más a través de SMS o de twitters.
¿Para sobrevivir hay que hacer otro tipo de periodismo?
Hay muy poco periodismo de investigación que ayude a descubrir lo que otros no quieren que descubra. Hay una definición de noticia que a mí me gusta: “Es aquello que alguien no quiere que se publique”, es la única manera de que se acabe ese distanciamiento de muchos lectores. Por otro lado creo que la buena escritura va a sobrevivir, igual que los magazines de calidad. Que se edite en papel o en el Kindle da lo mismo; claro, The National Geographic en el iPad es más interesante por que de repente empiezan a correr los leones. Creo que los medios electrónicos van a potenciar la literatura porque le va a abrir nuevas posibilidades. Bill Gates decía hace 10 años que los libros tienen tradición y belleza y que perdurarían, probablemente perduren, pero no la librerías, iremos a buscarlos en los anticuarios.