El Magazín Cultural

15 Mar 2018 - 6:28 p. m.

La Causa Nacional del rock en Colombia

El nuevo libro de Jacobo Celnik plantea un rastreo de la historia del rock en Colombia y se presenta como una guía para los amantes y conocedores del género. Era un libro que hacía falta, una canción que se había tocado siempre a puerta cerrada.

Santiago Díaz Benavides @santiescritor

Cortesía Libros y Letras
Cortesía Libros y Letras

Jacobo Celnik me ha dicho que no es melómano. Pero ¿será posible creerle? ¡Le gusta más la música que la comida! Nació en 1979. Es escritor, docente y periodista egresado de la Universidad de La Sabana. Autor de los libros Bob Dylan. A Las Puertas del Cielo (2017), Satisfaction. Conversaciones con el rock (2015) y Rockestra. Entrevistas a grandes del rock (2013). Coleccionista de rock británico y argentino, es además conferencista de la Agenda Cultural del Gimnasio Moderno y del Club El Nogal. Escribe en Lecturas, de El Tiempo, en El Colombiano y la Revista Arcadia. Produce y conduce el programa Sonidos del Mundo, a través de U.N. Radio.

Desde muy joven estableció un contacto cercano con la música, hijo de inmigrantes polacos e inmerso en un hogar completamente musical, se vio un día atrapado por la magia de The Rolling Stones. “Pocas bandas logran sonar en vivo de una manera tan fiel a cómo sonaron en el estudio de grabación. Los Stones tienen eso, son perfectos. No importa cuál sea la época o el sitio, logras oírlo todo de una manera mágica. Además de eso, son felices. Llevan tantos años haciendo lo que hacen, siendo el reflejo de la pasión que le tienen a la música”, comenta. Verlo hablar con tanto fervor acerca de sus bandas favoritas, de las canciones que lo han conmovido, del género que tanto le encanta, es algo sublime. “Cuánta pasión”, pienso. Le pregunto por el legado de artistas como Mick Jagger, David Bowie o Freddie Mercury; le pregunto si en algún momento aparecerá una figura similar. Sé muy bien que le ha seguido la pista a estos nombres. “Lo que hicieron estos artistas fue increíble. Dudo mucho que se pueda ver de nuevo a alguien de ese calibre. La música ha cambiado. Hoy todo está prefabricado a imagen y semejanza de productores codiciosos que lo único que quieren es hacer dinero. Este es un periodo bastante extraño en el que la música no emociona. Es difícil volver a tener artistas con características similares a Jagger, Bowie o Mercury. Pero, si lo pensamos bien, no solo el Rock se ha visto afectado, también el Jazz. No hemos vuelto a ver a un John Coltrane, o a un Miles Davis, o a un Charlie Parker. Esto no se trata de géneros, sino de música”.

No son los géneros, sino la música, el arte. ¿Y sigue diciendo que no es melómano? Aquí se respira lirismo, bits a 150 por segundo, vibraciones y acordes de guitarra, gritos guturales, rock, puro rock. En “La Causa Nacional” lo refleja. Este título que ha sido publicado por el grupo Penguin Random House, en su sello Aguilar, plantea una revisión minuciosa acerca de lo que ha sido el origen y desarrollo del género en el país. De esto ya escribieron Andrés Ospina y Sandro Romero, quien ha comentado, en relación con el libro más reciente del autor, “es una fiesta de nuestra memoria”. Vaya que lo es, puesto que se trata de un cajón de recuerdos que ha sido abierto después de mucho tiempo, era una canción que se había tocado siempre a puerta cerrada. Si el coronel no tiene quien le escriba, el rock sí, y ése es Jacobo Celnik. En este libro que, aunque grande se puede leer como si fuera uno chiquito, se nos permite evaluar el pasar de los días a través de bafles instalados en la parte superior del escenario. No lo duden, les digo, esta cosa hay que leerla, comentarla, debatirla, porque el rock en Colombia no tiene una sola historia, sino un conjunto repleto de anécdotas que nos obligan a mirarnos y decir, como el mejor de los juglares: “Gracias totales”. Gracias por el rock y por el tiempo que ante su fuerza hemos vivido y, ojalá, seguiremos viviendo.

¿Cómo surge su pasión por la música? ¿Es algo que llegó con el tiempo, o cree que lo traía en la sangre?

Mi abuelo era librero y un gran amante de la música. Importaba discos de Argentina y Venezuela. En la Librería Hebrea había una selección muy cuidada de vinilos a los que mucha gente tuvo alcance. De manera que la influencia musical tocó primero a mis papás y luego a mí. En casa había montones de discos. Recuerdo que a los 4 o 5 años, habrá una foto por ahí, estaba yo sosteniendo un elepé y el abuelo me acompañaba. Desde muy niño me conecté con la música. A los 11 o 12 años escuché un disco de los Rolling Stones que se llama Now! y me encantó particularmente la canción Surprise, Surprise. Es ahí cuando empieza todo esto. Crecer en un hogar con tanta música fue determinante. Así que, podría decir que venía en la sangre, pero el ambiente ayudó bastante.

¿Por qué el rock? Digo, podría gustarle cualquier otro género.

Papá era un melómano en todo el sentido de la palabra. Yo, en cambio, soy un apasionado del rock británico y me he visto interesado por coleccionar y entender lo que sucede allí. El disco que oí por vez primera y me atrapó tanto fue de los Rolling Stones, no sé por qué. Pudo haber sido cualquier otro, uno de José Alfredo Jiménez, por ejemplo (risas). El rock tiene algo que te mueve los huesos. Eso no lo he sentido con ningún otro género.

¿Cómo le va al rock en Colombia? ¿De qué manera se dio el proceso de investigación para la redacción de "La Causa Nacional"?

El país vive un momento interesante en términos de productividad musical. En Colombia ya pasó el rock, lo que queda es música. Han surgido artistas y bandas que están haciendo las cosas bien, se han conectado con un público amplio, no solo local, también extranjero. Ellos van demostrando que el pop y el rock pueden convivir con buenas fusiones. El momento es interesante.

Ahora bien, para la redacción de este libro fue necesario ir directamente a las fuentes; hablar con los protagonistas, no solamente músicos. El rock en Colombia se ha desarrollado por la energía, la visión, el ímpetu y el esfuerzo de muchas personas. Lo que hago en el libro es recoger las voces de diferentes actores y así elaborar un conjunto de historias acerca del rock en Colombia. Me encuentro bastante satisfecho con el resultado.

¿Es el lado sur de América un terreno difícil para las bandas de rock? ¿Cuáles han sido las influencias más notorias de los exponentes del género en nuestro país?

En cada país se hace rock. Tal vez no exista el impacto mediático que se alcanzó a tener a finales de los años 80 y parte de los 90, pero me parece que se mantiene una resistencia ante lo que se ha impuesto como moda. Si hablamos de influencias podríamos mencionar a Chuck Berry, The Beatles… Todos querían ser como The Beatles. En los 70 comienzan a aparecer grupos que se atreven a salir un poco del esquema, buscan hacer algunas versiones del rock clásico. Ese fue el trabajo de Génesis o Columna de fuego, que fue más allá y se interesó por la fusión. Más adelante, se presenta un bache y de repente aparece en Bogotá una banda como Crash, que cantaba en inglés. Era un grupo que tenía músicos excepcionales. Llegaron después Craken y otras bandas que encontraron una fuerte influencia en Deep Purple, Scorpions, Iron Maiden y Whitesnake. Compañía ilimitada se fijó más en el rock latinoamericano y su referente directo era, indudablemente, Soda Estéreo.

Jacobo, ¿cuál es la mejor canción de todos los tiempos?

Es difícil. Podría mencionar Come Together, de The Beatles. Pero no puedo dejar por fuera Midnight rambler, de The Rolling Stones. Y si escojo una de estas dos, después pensaré que se me ha quedado por fuera Madman across the water, de Elton John. O alguna de Bruce Springsteen, Billie Joel, The Eagles, The Beach Boys. En serio que es difícil (risas), pero como debo escoger una para responder, entonces, diría A day in the life, de The Beatles, por lo que significó en su momento y lo que ha representado para la historia del género. En esa canción se resume todo lo que se puede hacer humanamente posible en el rock.

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