El arte es un mundo de excentricidades, pero en el caso de algunas estrellas esos excesos se convierten en lujos que muy pocos se pueden dar. Es prácticamente exclusivo que un artista aparezca en un disco como principal responsable de la firma y que, además, pueda figurar como invitado especial sin robarse el protagonismo en la escena musical. Entre Rubén Blades y Medoro Madera no ha habido disputas, esa dupla se ha entendido mejor que Mick Jagger y Keith Richards, han superado los inconvenientes personales como no lo hicieron Lennon y McCartney, y estarán juntos más allá de las fronteras impuestas por la vida, muy distinto de lo que podría pasar con el dúo integrado por Richie Ray y Bobby Cruz.
Lo que pasa entre Rubén Blades y Medoro Madera es una comunión más que espiritual. Ellos son la misma persona pero, a la vez, representan fenómenos distintos. Blades es la figura, es el compositor, el que un día trabajó hombro a hombro con Willie Colón y Héctor Lavoe. Blades también es el latino que aparece en varias cintas de corte hollywodense en las que su apellido termina reducido a un sonoro “Bleids”, es el genio de los Seis del Solar pero de igual manera es el político que se inventó estrategias para atraer el turismo a Panamá. Después de haber criticado con vehemencia los gobiernos autoritarios de Ómar Torrijos y Miguel Antonio Noriega, Blades acepta un cargo público durante la presidencia de Martín Torrijos, hijo del primero. Esas contradicciones lo hacen más político pero también más humano.
Ese es Rubén Blades, mientras que Medoro Madera es, sin ir más lejos, la sabrosura. Es el álter ego salsero, es la contraparte de la estrella de cine, es la cara ‘B’ del compositor y el alma noble del político. En la voz de Madera, Blades ha interpretado algunos de sus soneadas memorables: “Qué es lo que pasa camaleón / calma la envidia que me tienes. / Aunque tu cambies de color, / yo siempre sé por dónde vienes. / Yo te conozco camaleón, / lo que te está volviendo loco, / es que tú has visto poco a poco / que tu maldad no me hace daño, / que estoy más fuerte cada año, / eso te está rompiendo el coco. / Qué es lo que pasa camaleón / que tu vez que tu maldad no me hace daño. / Qué es lo que pasa camaleón / que aunque trates de pararme sigo fuerte cada año. / Que es lo que pasa camaleón, / yo vivo, vivo, vivo de la verdad y tu comiendo del engaño”. Lo piensa Rubén Blades, pero lo dice Medoro Madera. Así funciona esta dupla sensacional que se ha vuelto una cita indispensable cuando se está hablando sobre la historia de la música latina.
“Estoy en proceso de realizar un nuevo álbum con Seis del Solar, al cumplirse un aniversario más de su fundación. Paralelamente preparo un álbum con mi hermano Roberto y otro de sones cubanos que tendrá como invitado especial a Medoro Madera”, afirmó en alguna oportunidad Rubén Blades y con eso dejó claro que más que al célebre Pedro Navaja, a Juan Pachanga, Plástico, GDBD y otras tantas canciones exitosas, su vida está ligada a Medoro Madera.
Rubén Blandes regresa a Colombia después de varios años de ausencia para reencontrarse con un público que admira sus capacidades como compositor, que ya extrañaba su magia sobre el escenario y le hacía falta escuchar el tono rumbero de Medoro Madera, su más sabrosa excentricidad.
Rubén Blades y los Seis del Solar. Sábado 1° de mayo a partir de las 7:00 p.m. Coliseo Cubierto El Campín. Informes y boletería: 5 93 63 00 y www.tuboleta.com