El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

La importancia de las óperas primas en la literatura

Este es el ensayo que leyó el escritor Azriel Bibliowicz en la lección inaugural de la Maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional, que cumple 20 años de fundada.

15 de septiembre de 2026 - 01:00 p. m.
Azriel Bibliowicz fue columnista de El Espectador y es autor de novelas como “El rumor del astracán” (1991), “Migas de pan” (2013) y “Del agua al desierto” (2022).

Foto: El Espectador - José Vargas
PUBLICIDAD

Deseo comenzar agradeciéndole a Carlos Satizabal, director de la Maestría en Escrituras Creativas por invitarme a dictar esta lección inaugural. Quiero recordar que se cumplen 20 años desde que iniciamos labores en la Maestría de Escrituras Creativas de la Universidad Nacional de Colombia de la cual fui su gestor, fundador y director durante la primera década.

La Maestría nació y tiene como propósito y objetivo acompañar a los futuros novelistas, cuentistas, guionistas, dramaturgos y poetas en la creación de sus óperas primas. Lo que me motivo a proponer la Maestría en Escrituras Creativas fue haber participado en múltiples talleres de escritura y empecé a darme cuenta que si bien estos talleres, no dejaban de ser importantes, eran ante todo un abrebocas más que una gran comida. Por ello pensé que era importante crear un programa de dos años en el que más que escribir un cuento, un poema, un cortometraje, y una escena dramatúrgica, se terminaba, por acompañar al estudiante en la gestación de su ópera prima. (Vea una entrevista de El Espectador con Azriel Bibliowicz sobre la Segunda Guerra Mundial vista desde Bogotá).

La Maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional fue la primera que se abrió en América Latina. Debemos entender que solo la terminación del primer libro nos compromete con el oficio al convertirnos en autores. Ahora bien, para desarrollar el programa en escritura creativa fue necesario desmitificar la idea que el talento nace y no se hace. Esa idea prevalecía en el ambiente. Sin embargo, he sido un convencido que la sensibilidad artística se cultiva a partir lecturas seminales y con el rigor indispensable para la creación. El programa se diseñó como un postgrado tutorial abierto a todas las profesiones. Era indispensable crear una Maestría centrada en el oficio del escritor y la importancia de los clásicos.

Todo aquel que se acerca al oficio debe plantearse una serie de interrogantes y dilemas: ¿Cómo asumir la escritura como arte? ¿Qué perspectiva debe buscar el artista? No son preguntas sencillas, tal vez porque el arte, con todo lo que les es propio resulta paradójico, capaz de transfiguraciones así como insólito. Y es desde su perspectiva insólita, que el arte le rinde homenaje a la majestad de lo absurdo que testimonia la presencia de lo humano.

Pero, ¿cómo acercarnos a esa mirada del artista, a esa visión extraña, a esa distancia, que a la vez lo distancia a uno de sí mismo y señala otro camino? De nuevo no hay respuestas simples.  Mas aun, cada escritor tiene la obligación de buscar, enfrentar, crear sus propias metas, necesidades y obstáculos como diría el poeta Paul Valery.

Para aprender el oficio es necesario estudiar e imitar a los grandes maestros como lo explica Cervantes en palabras de Don Quijote: “Cuando algún pintor quiere salir famoso en su arte procura imitar los originales de los más únicos pintores que sabe; Y esa mesma regla corre para todos los demás oficios o ejercicios de cuenta que sirven para adorno de las Repúblicas”. En otras palabras, se aprende cuando se establecen modelos claros para recoger los ecos y resonancias de los clásicos. Por ello es indispensable conocer los aportes los grandes escritores considerados canónicos como es el caso de Shakespeare, Cervantes , Joyce, Kafka, Becket, para solo mencionar algunos. Al fin y al cabo, el arte es un gran diálogo intertextual y una forma del conocimiento.

Les confieso que antes de sentarme a escribir, por lo general, pienso en Walt Whitman. El poeta norteamericano que vivía convencido que su libro Hojas de Hierba, era capaz de transformar la realidad y detener la guerra de secesión de los Estados Unidos. Cuando el escritor cree fielmente en el poder de la palabra y está seguro que ella es capaz de parar una guerra, estamos ante a un hecho en apariencia ingenuo, pero en verdad trascendental. Sólo quien se ha sensibilizado frente a la palabra comprende su poder y se compromete con su capacidad transformadora. Por ello, el poeta pensó que podía generar otra mirada sobre la realidad. Sólo quién vive esta particularidad de la palabra, se acerca al arte. Únicamente la devoción hacia el quehacer nos transforma en artistas. Y aun cuando parezca extraño, el arte en verdad genera las metamorfosis que nos permiten ver la realidad con otros ojos.

Whitman escribió a lo largo de su vida una obra, un solo libro. A ese libro le iba agregando nuevos poemas, a partir de experiencias y vivencias, como las de su estancia en los hospitales militares en medio del campo de batalla.  Los poemas fueron sumándose a su vida longeva consagrada a observar con ojo avizor la realidad norteamericana y cantarle a un país que renacía como ave fénix entre las cenizas del conflicto. Whitman aspiró con sus cantos a unir a un país desmembrado en medio de una guerra que luchaba por la igualdad y liberación de los esclavos. Quizás por ello trabajó solo un libro. Estaba convencido que todo escritor solo escribe un libro en toda su vida y que la vida es una unidad. En otras palabras, la obra del escritor es el conjunto de sus escritos. Y debe jugársela a fondo siempre, desde su opera prima hasta la última palabra que consigna en el papel.

No ad for you

Las óperas primas incorporan, ya sea por intuición o consciencia las semillas de las futuras obras del autor. En ella encontramos muchas de las inquietudes que por primera vez se esbozan, pero que posteriormente se verán desarrolladas en otras obras gracias a la disciplina que debe cultivar todo artista.

El poeta Paul Celan, afirmaba: “El oficio, absoluta precisión, es condición previa a toda poesía. Ese oficio no tiene ciertamente un suelo de oro. Quien sabe ni siquiera si tiene un suelo. Tiene sus abismos y profundidades… que busca un camino con su voz y su mudez”.

No ad for you

Ahora bien, todo artista en últimas se encamina hacia el encuentro con la poesía, que subyace en todos los géneros literarios. Todo estudiante que busca ser escritor debe ser consciente que el poema, el cuento, la novela, el cine y el teatro guardan secretos y sólo los revelan a aquellos que se acercan con entrega y devoción. El arte conlleva un destino. La escritura creativa demanda compromisos.

Me atrevo a decir que los profesores en esta Maestría, más que venir a enseñar unos secretos o un conocimiento arcano, vienen modestamente a compartir unas experiencias personales y las lecturas que los formaron. Los profesores que los acompañarán a lo largo de estos dos años, más que transmisores de conocimientos cumplirán el papel de parteros. Al fin y al cabo, el arte de educar o la mayéutica no es más que eso. La palabra mayéutica por cierto viene del griego Maieutike, que es el arte de ayudar a dar a luz. Por consiguiente, el maestro es ante todo aquel que lleva al discípulo a descubrir y alumbrar nociones que este poseía, pero que no había llegado a desarrollar. El verdadero discípulo como señala el filósofo Ludwig Wittgenstein, sólo puede ser aquel que “quiere aprender a seguirse a sí mismo”.  Por ello, los profesores de esta Maestría van, ante todo, a asistirlos en el complejo proceso de la escritura de su opera prima, pero son los estudiantes los que van a dar a luz en este programa.

No ad for you
Las tres novelas que ha publicado Azriel Bibliowicz, inspirado en la migración judía a Colombia y producto de las guerras mundiales.
Foto: Cortesía Tusquets y Penguin

Mientras preparaba el currículum de la Maestría, trabajé simultáneamente en un cuento largo o una novela corta titulada: Flaubert la Historia de una cama, que también tiene que ver con la escritura. Sin duda la obra de Flaubert me ha acompañado, pero especialmente cuando elaboraba mi opera prima El rumor del Astracán del cual hablaremos más adelante.  Gustave Flaubert me enseñó varias lecciones fundamentales para la creación, afirmando que el talento no es otra cosa que una gran disciplina, e insistía en la importancia de la investigación en la creación literaria y subrayo este punto. Además, todo artista debe vivir, en la búsqueda permanente de la palabra precisa. De paso sea dicho Madame Bovary de Flaubert también fue una ópera prima.

Para terminar esta breve exposición, quiero simple recordarles que ha habido grandes óperas primas tanto en narrativa como en guión, dramaturgia y poesía. Veamos rápidamente algunas de ellas. En literatura: El Desaparecido, de Franz Kafka; El extranjero, de Albert Camus; Frankenstein el moderno Prometeo, de Mary Shelly; Pedro Páramo, de Juan Rulfo, y En Diciembre llegaban las Brisas, de Marvel Moreno. En Guión cinematográfico: Ciudadano Kane, de Orson Wells; Cuatrocientos Golpes, de Francois Truffaut; Amores Perros, de Alejandro González Iñarritu; Rodrigo D. no futuro, de Víctor Gaviria. En Dramaturgia: El Maleficio de la Mariposa, de Federico García Lorca; Eleutheria, de Samuel Beckett, y Soldados, de Santiago García. En Poesía: Crepusculario, de Pablo Neruda; Cerca del Corazón Salvaje, de Clarise Lispector, y Fervor de Buenos Aires, de Jorge Luis Borges. La lista podría ser infinita.

No ad for you

Como se darán cuenta el futuro de las óperas primas puede ser promisorio. Pero recordemos también a André Gide quien decía: “No escribimos de acuerdo con lo que somos, sino que somos de acuerdo con lo que escribimos”.

Sólo me resta darles a todos la bienvenida a este nuevo proceso al que se aventuran, deseándoles la mejor de las suertes y que las musas los acompañen. Y ya que hablo de las musas, me permito recordar el consejo el del poeta Owen quién afirmaba que él siempre trabajaba a la misma hora, simplemente para no confundirlas.

No ad for you

Y por último quisiera contarles que durante la primera década de la Maestría invitamos a destacados y premiados escritores, dramaturgos, guionistas y poetas Internacionales que dictaron talleres, seminarios y conferencias en estas aulas. Sus presentaciones y lecciones fueron grabadas y este año, para conmemorar los 20 años de labores de la Maestría en Escrituras Creativas, estamos trabajando con este material para compartirlo y ponerlo a disposición del público en general en Youtube.

Después de esta breve exposición sobre la importancia de las óperas primas tendremos una mesa redonda sobre El Rumor del Astracán, que fue mi ópera prima. Es este año se conmemora los 35 años de esta novela en las librerías del país y se encuentra en su sexta edición. En la mesa estaré acompañado por mis queridos colega Luz Mary Giraldo, Juan Manuel Roca, Nelson Fredy Padilla y Carlos Satizábal, todos ellos distinguidos profesores que me colaboraron en la Maestría y a quienes les agradezco su amistad e interés por mi obra. 

No ad for you

Muchas Gracias.

* Azriel Bibliowicz (1949) es sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia, donde fue docente reconocido con la Medalla al Mérito Académico hasta su pensión. Es fundador de la Escuela de Cine y Televisión y de la Maestría en Escrituras Creativas de esa universidad. Es Ph.D. de la Universidad de Cornell (Estados Unidos), profesor visitante y conferencista en sociología y literatura en universidades de EE. UU. y Europa.

Conoce más
Ver todas las noticias
Leer más
Leer más