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La poesía vasca se hace danza

El Festival Internacional de Teatro de Manizales sube el telón durante siete días.

Angélica Gallón Salazar

03 de septiembre de 2009 - 05:57 p. m.
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Si se escribe en Google el nombre de Joseba Sarrionandia, se encontrará poca información y la mayoría estará en euskera, el idioma  que se habla en el País Vasco, la provincia ubicada al norte de España que lucha incansablemente por su autodeterminación.

Los poemas de Sarrionandia, uno de los más emblemáticos escritores de esta tierra y traductor por excelencia de T.S. Elliot al euskera y español, hablan sobre amor, desamor, soledad, oscuridad y arraigo hacia la tierra. La mayoría fueron escritos desde el exilio porque el poeta es prófugo después de haber pertenecido alguna vez a Eta. Sus letras, prohibidas y alabadas, se convierten en una obra de teatro en manos de la compañía vasca Kukai-Tanttaka, que llega al Festival Internacional de Teatro de Manizales. Un montaje en el que la danza es la protagonista y la poesía la que direcciona y da sentido a cada uno de los actos.

“Esta obra es un encuentro entre diferentes lenguajes artísticos y todos guiados por la poesía hacia un mismo camino”, explica Jon Maya, el coreógrafo del grupo, unos minutos antes de tomar el avión que lo traerá a él y al resto del equipo por segunda vez a tierra colombiana. “Nosotros nos hemos basado en el libro de poemas Hnuy Illa, de Sarrionandia. Esta poesía va apareciendo en escena mediante imágenes, música, recitales... y sobre todo danza”.

Siete bailarines se subirán a escena y tejerán entre sus pies —hábiles para el movimiento— el recuerdo de las más tradicionales danzas vascas, a la vez que dibujarán el tempo de la música creada por el reconocido pianista Iñaki Salvador. “La puesta en escena es muy especial. Un montaje audiovisual de David Bernues y la iluminación de Xabier Lozano crean un clima muy poético en escena. Llueven las letras, como si fueran versos”, asegura Maya, quien ha sido uno de los artífices de que este espectáculo mereciera el Premio MAX de las Artes Escénicas en España.

El primer montaje realizado por esta compañía, conformada originalmente por el grupo de teatro Tanttaka y el colectivo de danza Kukai, fue 1937, por las sendas del recuerdo (2002), una historia que recordaba cómo el 7 de mayo de 1937 miles de niños de Euskal Herria ( el nombre del País Vasco en euskera) tuvieron que marchar al exilio. La danza fue desde el principio el cordón umbilical de esta trabajo en conjunto y engendró nuevos montajes como Girando a Oteiza (2005) y Hnuy Illa (2008).

La compañía Kukai-Tanttaka hablará con el cuerpo sobre su tierra, sus raíces y sus tradiciones íntimas el lunes 7 de septiembre, cuando el telón del gran Festival de Manizales se suba durante siete días consecutivos.

Por Angélica Gallón Salazar

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