El Magazín Cultural

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21 Dec 2021 - 9:40 p. m.

“La soledad” en las obras de Haruki Murakami

Los libros que escribe Murakami suelen ser tildados de surrealistas, pero hay otro componente que los caracteriza: personajes con una profunda sensación de soledad.
Danelys Vega Cardozo

Danelys Vega Cardozo

Periodista de El Magazín Cultural
En la imagen Haruki Murakami, escritor japonés. Por sus obras ha recibido diversos premios y reconocimientos. En varias ocasiones ha sido considerado como candidato al Premio Nobel de Literatura; sin embargo, nunca se ha llevado el galardón.
En la imagen Haruki Murakami, escritor japonés. Por sus obras ha recibido diversos premios y reconocimientos. En varias ocasiones ha sido considerado como candidato al Premio Nobel de Literatura; sin embargo, nunca se ha llevado el galardón.
Foto: Wikimedia Commons

Un mundo surrealista, lleno de personajes con sueños ocultos. Sucesos que parecen irreales. De otro mundo. Lugares repletos de significados. Protagonistas tan humanos que “asustan”. Una música que se repite en cada historia. El jazz, el “acompañante ideal”. Dilemas tan comunes, pero que pocos se atreven a mencionar. El cansancio. La fatiga. El hastío de la vida…Del mundo…De la gente. La muerte. El llanto silencioso, ese que no se expresa, que no se llora, pero que se siente en el “alma”. El mundo interior. El escape de la realidad. El sentimiento de no pertenencia… De no encajar. Los secretos. Lo que se elige callar. Las mentiras. Las máscaras. Y por supuesto… La soledad. Parece un “checklist”, pero no lo es. Son algunos de los componentes presentes en las obras de Haruki Murakami.

Si hay un patrón que se repite sin cesar en los libros de Murakami es la soledad, a veces ni siquiera por la ausencia de compañía física, sino por algo que va mucho más allá: la dificultad para expresarse… Para comunicarse con el otro. Eso mismo sucede en “Tokio Blues”, una de las obras de este escritor. Por un lado, tenemos a Toru Watanabe, el protagonista de la historia, quien carece de amistades. Quizá, su único amigo es “Nagasawa”, un chico de su universidad. Aunque ni siquiera con él es capaz de expresarse y de mostrarse tal cual como es. Por eso, Watanabe crea “el personaje” que más se ajuste a la situación. Las conversaciones con “Nagasawa” son superfluas y las reuniones se centran en lo que sabe que este le puede ofrecer. De esta manera se termina creando una relación de “cambio”, pero que jamás alcanza a “elevarse” a una amistad verdadera.

Danelys Vega Cardozo

Por Danelys Vega Cardozo

Comunicadora social y periodista de la Universidad de La Sabana con énfasis en periodismo internacional y comunicación política, y un diplomado en comunicación y periodismo de moda. Perteneció al semillero de investigación Acción social y Comunidades, bajo el proyecto Educaré.danelys_vegadvega@elespectador.com
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