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José Luis Díaz-Granados (derecha) junto a su hijo Federico, que curioso revisa lo que su padre le muestra en un libro, en el antiguo barrio Sears, hoy Galerías.
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José Luis (izquierda) y Federico en el lanzamiento de la Biblioteca de Literatura Colombiana en el Teatro Colón, en 1984.
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Federico (izquierda) y José Luis Díaz-Granados en The White Horse en Nueva York. El bar donde Dylan Thomas se tomó los 18 whiskies que lo llevaron a la muerte.
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De izquierda a derecha: Federico Díaz-Granados, Jotamario Arbeláez, José Luis Díaz-Granados y Miguel Ángel Manrique.
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En Quito, y de izquierda a derecha, José Luis Díaz-Granados, su hijo Federico y Jorge Enrique Adoum.
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Otra de las pasiones que unen a José Luis (izquierda) y Federico Díaz-Granados es Santa Fe. "Si tuviera que repetir la vida no dudaría en repetirla con Santa Fe. Mi pasado está allí en esos colores y también mi futuro", dijo Federico en un texto publicado en El Espectador sobre el león.
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José Luis y Federico en una lectura de poemas compartida en el espacio Trilce.
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Un beso y un abrazo entre padre e hijo. José Luis Díaz-Granados y Federico han sido siempre muy unidos. La experiencia del exilio del padre reforzó un vínculo que quedará para la eternidad plasmado en la poesía.
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