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Luego empezó a notar algunas cosas, como el volumen de sus senos mientras se duchaba, esa redondez que nunca tuvo pero que siempre intentó con los push up. Más tarde, advirtió un corrientazo en el bajo vientre. Inició como un hormigueo que se alojaba dentro de ella, en el costado derecho. Cuando menos se dio cuenta, ya tenía una pequeña protuberancia, apenas perceptible, pero firme.
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Poco a poco, su vientre comenzó a tener forma, primero ovalada, luego notó que todo su abdomen estaba redondo, creciendo saludablemente. Una mañana, se encontró que ya tenía un embarazo de seis meses perfectamente formado. Al poco rato se dirigió a la cocina, ahora debía comer para dos, y entonces lo vio, era el calendario del restaurante chino colgado en la pared de la esquina, sólo habían pasado unos cuantos días desde el test y no había tenido relaciones sexuales en más de un año.
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