El Magazín Cultural

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21 Nov 2021 - 10:11 p. m.

Recuerdos del primer amor: Giacomo Leopardi

“Heme aquí, pues, enamorado a los diecinueve años y medio. Y descubro que el amor es más bien amargo y que, por desgracia, siempre seré su esclavo (me refiero al amor tierno y sentimental) […]. Pero como necesito dar algún consuelo a mi corazón […] escribo estas líneas para explorar las profundidades del amor y poder recordar con la mayor exactitud cómo irrumpió en mi corazón esta pasión soberana”.

Mónica Acebedo

El conde italiano Giacomo Leopardi fue un poeta, filósofo, filólogo y erudito del Romanticismo.
El conde italiano Giacomo Leopardi fue un poeta, filósofo, filólogo y erudito del Romanticismo.
Foto: Archivo Particular

Leopardi se enamoró por primera vez de una mujer casada, mayor que él, prima de su padre, Geltrude Cassi Lazzari, con quien compartió, en diciembre de 1817, una velada familiar cotidiana y, aparentemente, desprovista de situaciones románticas. Sin embargo, fue abordado de manera inesperada por un sentimiento, hasta el momento, desconocido para él: “[…] a mi alrededor se hace un inmenso vacío y siento una amargura que me oprime el corazón. Mi corazón conmovido, que con tanta ternura y tan repentinamente se ha abierto, lo ha hecho solo y únicamente para su objeto: esos pensamientos han vuelto mis ojos y mi mente tan esquivos y modestos, que ya no puedo contemplar ningún otro rostro […]”. Es decir, el autor describe al amor como algo prácticamente imposible de contener. Sin aludir al mito clásico de Eros, indirectamente da a entender que ha sido atacado por la mítica flecha. Ya la vida no es igual después del amoroso ataque: la música, las flores, los libros, todo lo que rodea la vida se refiere al objeto amado; la inquietud no desaparecerá más.

Si hay algún autor a quien se le pueda atribuir el abanderamiento de Romanticismo en Italia es a Giacomo Leopardi, filósofo y poeta proveniente de una familia de la aristocracia rural, conservadora y muy católica. Sensible, preocupado, erudito y lector cuidadoso de los clásicos, este hombre de letras se convirtió en uno de los pensadores seculares más relevantes, gracias a sus escritos precoces en los que reflexiona sobre la poesía clásica; sus traducciones consumadas de La Ilíada, de Homero, y La Eneida, de Virgilio; sus numerosos ensayos filosóficos y su vasta producción poética.

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