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La traducción de “La Odisea” que inspiró a Nolan y fue llamada “abominable”

Existen muchas traducciones de este poema épico. Solo en inglés hay aproximadamente 60 interpretaciones y Nolan usó varias de ellas para crear su guión, entre esas, la de Emily Wilson, una de las más controversiales.

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16 de julio de 2026 - 11:23 p. m.
La película se estrena en cines el 17 de julio.
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Foto: Cortesía
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“La Odisea” ha sido traducida múltiples veces. Sin embargo, para su adaptación cinematográfica, el director Christopher Nolan usó como una de sus inspiraciones una de las traducciones más polémicas. Según reveló en entrevistas, se vio influenciado por la versión de Emily Wilson, publicada en 2017.

Esta fue la primera vez que una mujer hizo una traducción del poema épico y fue tildada de “abominable”. La profesora de la Universidad de Pensilvania dijo a WNYC: “La Odisea es un poema épico que surgió de una larga tradición oral y que en la antigüedad solía representarse. Podríamos estar pensando en la adaptación cinematográfica, es decir, un libro que se traslada al género de la representación teatral. En cierto modo, esto se mantiene bastante fiel al original, ya que la mayoría de la gente experimentaba a Homero a través de la interpretación de una sola persona”.

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Su interpretación causó un revuelo que ella no anticipó, dada la cantidad de traducciones que ya se habían hecho de “La Odisea” en inglés, siendo la más antigua la de George Chapman del siglo XVII. Su obra se convirtió rápidamente en un éxito en librerías.

Muchos elogiaron la adaptación de Wilson por hacer el texto de Homero accesible, mientras que otros la han criticado por “ser muy moderna”. “Intento transmitir esa cualidad del original porque los poemas homéricos están claramente pensados ​​para ser recitados en voz alta ante un público, muchos de cuyos miembros podrían haber sido analfabetos. No se trata de poesía que requiera detenerse a buscar palabras en las notas a pie de página. Su objetivo es ser un entretenimiento dinámico y cautivador, con una musicalidad y un ritmo asombrosos en el lenguaje", dijo a Esquire.

La versión de Wilson causó polémica desde su primera línea, ya que la clasicista eligió usar la palabra “complicado” para describir a Odiseo, en vez de otras que aparecen en las demás traducciones. Esa no fue la única crítica que recibió; su versión fue llamada “demasiado moderna”, “woke” y hasta “izquierdista” por algunos sectores.

“Su traducción otorgaba compasión a figuras previamente monstruosas (como el temido cíclope) y dignidad a los esclavos, los criadores de cerdos y las sirvientas masacradas, cerca del clímax del poema, por Odiseo y su débil hijo. Mientras que otros interpretaban estas matanzas como resultado de la desigualdad de las mujeres (el traductor Fagles, en su popular traducción, la que leí cuando estudiaba literatura clásica, las llamaba “putas”), Wilson encontró pocos elementos en el original que respaldaran este tipo de juicios de valor", escribió John Semley para Wired.

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Wilson contó que trabajó principalmente a partir de la versión clásica de Oxford y miró otras versiones también. “Las ediciones académicas estándar de los poemas homéricos, al igual que las de otros textos antiguos, se basan tanto en manuscritos medievales como en fragmentos de papiros, que constituyen la evidencia más antigua sobre el texto. Sin embargo, estos últimos son siglos posteriores a la composición real de los poemas”, dijo a Esquire.

La clasicista removió epítetos repetidos y eufemismos que se usaron en traducciones anteriores. En su libro resalta una introducción de 90 páginas en la que defiende cada una de las decisiones que tomó y definió su libro como una “transcreación”, pues cree que cada traducción es una interpretación. “Transorear no es solo cambiar palabras de idioma: es recrear el sentido, el tono y el efecto del original, incluso si eso significa alejarse del texto literal. Para algunos, un acto de honestidad. Para otros, demasiado protagonismo de la traductora”, dijo.

La obra de Homero no ha permanecido en un solo idioma. Si del español se trata, la primera traducción de “La Odisea” apareció en el siglo XVI y fue hecha por Gonzalo Pérez, humanista español y secretario de Estado al servicio de Carlos I. En 1910 se publicó una de las traducciones al español más conocidas: la de Luis Segalá y Estalella.

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